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Lunes, 21 de Mayo de 2012
La biomasa es un biocombustible, las plantas transforman la energía radiante del sol en energía química a través de la fotosíntesis, y parte de esa energía química queda almacenada en forma de materia orgánica; la energía química de la biomasa puede recuperarse quemándola directamente o transformándola.
Los métodos de conversión de la biomasa en combustible pueden agruparse en dos tipos: conversión bioquímica y conversión termoquímica. De la primera, se puede obtener el etanol y metano mediante la fermentación alcohólica y digestión anaerobia. De la segunda, se puede obtener gas pobre, carbón y jugos piroleñosos mediante gasificación y pirolisis.
Una central de biomasa se ocupa de obtener energía eléctrica mediante los diferentes procesos de transformación de la materia orgánica. Básicamente el funcionamiento de una central es el siguiente: la biomasa recogida se prepara para transformarla en combustible líquido. Este combustible se quema y se calienta agua. Se produce vapor a alta presión que mueve la turbina y esta a su vez mueve el generador que producirá energía eléctrica. La energía eléctrica producida es transportada por el tendido eléctrica. El calor producido por el vapor se transmite en forma de agua caliente.
El interés medioambiental de la biomasa reside en que, siempre que se obtenga de una forma renovable y sostenible, es decir que el consumo no vaya a más velocidad que la capacidad del bosque, la tierra, etc. para regenerarse, es la única fuente de energía que aporta un balance de CO2 favorable, de manera que la materia orgánica es capaz de retener durante su crecimiento más CO2 del que se libera en su combustión.
Ventajas.
Es renovable. Es la única fuente de energía que aporta un balance de CO2 favorable, de manera que la materia orgánica es capaz de retener durante su crecimiento más CO2 del que se libera en su combustión. No depende de ninguna fuerza (como en la eólica). Los combustibles que se generan a partir de la biomasa tienen una gran variedad de usos (probablemente sean los únicos combustibles primarios que puedan sustituir a la gasolina para el transporte). La construcción de una central y su mantenimiento generan puestos de trabajo. Es una forma de crear infraestructura rural, abre nuevas oportunidades. Tiene un gran potencial para rehabilitar tierras degradadas. Se evita la contaminación del medio aprovechando los residuos orgánicos para la obtención de energía. Ausencia de emisión de azufres e hidrocarburos altamente contaminantes (lluvia ácida). Obtención de productos biodegradables.