Los grandes grupos eléctricos han asumido que en menos de 10 años se producirá una auténtica revolución en el sistema de generación y distribución energético. Un 64% de los directivos de las principales utilities consideran que en el horizonte de 2018 existirán tecnologías limpias, asequibles y renovables de generación local, lo que obligará a las grandes corporaciones del sector a un cambio de mentalidad.