El pasado mes de mayo se dio a conocer la desarticulación de una banda de delincuentes que había robado 215 paneles fotovoltaicos, valorados en más de 200.000 euros, procedentes de zonas agrícolas de la comarca murciana de Campo de Cartagena.
Existe una preocupación creciente con respecto a los robos de los sistemas fotovoltaicos, que se convierten en un blanco fácil y atractivo para la delincuencia, ya que se suelen instalar en lugares aislados y su precio resulta muy atractivo, pues constituye en torno al 65% del coste total de la instalación.
Frente a esta situación, la solución de ENERMAN consiste en un sistema RFID que permite, de forma cómoda y económica, integrar en los módulos, así como en otros equipamientos críticos, los dispositivos E-RFID, que mediante radiofrecuencia alertan de la sustracción de estos elementos, al tiempo que activan y redireccionan las cámaras de televigilancia y permiten introducir elementos de rastreo y posicionamiento GPS.
El sistema consta de un software “inteligente” para la gestión remota de los huertos que permite, entre otras cosas, modificar la base de datos de cada instalación, añadir nuevos dispositivos hardware, visualizar el estado general de la planta, conectarse a las cámaras del sistema de videovigilancia o enviar correos electrónicos y mensajes a móviles de alarma.
Asimismo, ofrece otras potencialidades que le otorgan una mayor funcionalidad, como la capacidad de detección de fallos en la tensión continua de cada panel independiente o el almacén de las características e incidencias propias de cada uno de ellos. Además, estos datos pueden consultarse con un lector de mano o PDA.
ENERMAN