España es uno de los mayores consumidores de pescado del mundo; sin embargo cada vez más especies, como el atún rojo, la anchoa y el bacalao, desaparecen de nuestros platos. Esto se debe a que la sobre-pesca, la pesca pirata y las prácticas destructivas están agotando los recursos y destruyendo nuestros océanos. En Europa más del 80% de las pesquerías están sobre-explotadas o agotadas.