Greenpeace denuncia que el texto adoptado ayer por La Comisión de Industria del Parlamento Europeo sobre de la nueva legislación europea para limitar las emisiones de CO2 de los coches, sacrifica la necesidad urgente de adoptar medidas frente al cambio climático, ya que aboga por un objetivo de reducción de las emisiones de CO2 de los automóviles a medio plazo.