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Lunes, 13 de Febrero de 2012
Una de las características de la actual crisis económica y financiera es que fue ampliamente advertida por numerosas voces, y aún así quiénes debían haber actuado no hicieron nada por evitarla. Algo similar puede suceder con la próxima crisis del petróleo: desde hace ya unos años se está advirtiendo desde numerosos estamentos que nos dirigimos hacia una crisis de suministro petrolero.
En 2007, el economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, afirmaba durante la presentación del World Energy Outlook 2007 que "podemos tener una crisis de suministro en 2015 si no se invierte lo suficiente, si la producción no crece para compensar el declive y satisfacer el crecimiento de la demanda".
En 2008 el laboratorio de ideas británico Chatam House publicó el informe "The Coming Oil Supply Crunch" donde se afirmaba que a menos que haya un colapso de la demanda en los próximos cinco a diez años habrá una grave crisis de suministro causada por una inversión insuficiente.
El mismo año la AIE publicaba su WEO 2008, donde se analizaba la tasa de declive de los más importantes yacimientos de petróleo y se concluía que "hay una extremada incertidumbre, quizá mayor que nunca, en cuanto a las fuentes que proporcionarán el petróleo necesario para satisfacer la creciente demanda, sobre su coste de producción y sobre los precios que los consumidores deberán pagar por él". Según este informe "para 2015 se necesita una capacidad nueva de alrededor de 30 millones de barriles al día, persiste un riesgo real de que, entretanto, la falta de inversiones suficientes provoque una escasez de petróleo".
En una entrevista con The Independent en 2009, Fatih Birol afirmaba que "debemos dejar el petróleo antes de que este nos deje a nosotros, cuanto antes empecemos, mejor, pues todo nuestro sistema económico y social está basado en el petróleo y ese cambio necesitará de mucho tiempo y mucho dinero".
La ONG británica Global Witness publicaba en 2009 su informe "Heads in the Sand", donde advertía que en 2015 podrían faltar 7 millones de barriles diarios (mbd) para cubrir la demanda.
A principios de 2010 la UK Industry Task Force on Peak Oil & Energy Security, que agrupa a compañías como Virgin, Southern Energy o Solarcentury, publicaba un segundo informe en el que se predecía una pérdida de capacidad productiva y precios disparados "tan pronto como 2012/13 y no más tarde de 2014/15". Meses más tarde, el Joint Forces Command de los EE.UU. publicaba su Joint Operating Environment, donde se adviertía de que "en 2012, la capacidad productiva excedentaria de petróleo podría desaparecer, y ya en 2015 la diferencia entre demanda y suministro podría ser de 10 mbd".
También este mismo año Sir David King, antiguo jefe científico del gobierno británico afirmaba en una entrevista a The Telegraph que "las reservas de petróleo se han exagerado en un tercio, y si se tiene esto en cuenta, estamos hablando del suministro no satisfaciendo la demanda entre 2014-15". El UK Energy Research Council (UKERC), creado a petición de King, publicó en 2009 un informe titulado "Global Oil Depletion: An assessment of the evidence for a near-term peak in global oil production" donde se identificaba "un riesgo significativo de alcanzar el cenit del petróleo antes de 2020".
Por una vez podemos afirmar que, al menos en Cataluña, hemos sido pioneros en reconocer los peligros de una crisis petrolera. En el Plan de la Energía del gobierno catalán de 2006 ya se reconocía que "en el horizonte 2030 no se prevé tanto el agotamiento físico del petróleo como la incapacidad de satisfacer a precios moderados una demanda cada vez más grande". En una posterior revisión del plan, en 2009, se incorporaron los resultados del WEO2008 y del informe UKERC, afirmándose que "la postura general es que el cenit del petróleo está cada vez más cerca". En 2008 se presentó un informe encargado por el Consell Assesor per al Desenvolupament Sostenible titulado "Análisis del Metabolismo Energético de la Economía Catalana" donde se dedica un capítulo entero al petróleo y a la problemática del cenit del petróleo.
Quizás haya desconocimiento entre el público en general, pero como he mostrado en estas líneas, datos no faltan. ¿Qué motivos son los que impiden que este conocimiento no llegue de manera operativa a quién toma las decisiones? ¿Se han tenido en cuenta estos datos a la hora de diseñar, por ejemplo, las futuras infraestructuras de transporte? La crisis nos ha dado un respiro y posiblemente la demanda crecerá más lentamente en el futuro, ¿dejaremos pasar otra vez la oportunidad de reaccionar a tiempo ante una nueva crisis?