El número de 'zonas muertas' donde no hay oxígeno en los océanos, está creciendo con rapidez y las reservas costeras de peces son más vulnerables al colapso de lo que se temía. Estas 'zonas muertas' se encuentran desde el Golfo de México hasta el mar Báltico, en áreas donde el oxígeno es absorbido del agua por el exceso de algas.