El fabricante estadounidense de automóviles Ford ha invertido 70 millones de libras (87,5 millones de euros al cambio actual) en la adaptación de su planta de Bridgend, en Gales, para la producción de la próxima generación de los motores de gasolina de 1.6 litros de cuatro cilindros, que tienen unas menores emisiones de CO2, informó hoy la compañía en un comunicado.