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Miércoles, 23 de Mayo de 2012
Por si había alguna duda, el Gobierno ha enseñado sus cartas. Y estaban marcadas por las compañías eléctricas. El Consejo de Ministros acordó ayer una moratoria de facto de las energías limpias, al suspender temporalmente las primas a las nuevas instalaciones renovables. Una medida largamente demandada por las grandes empresas del sector, que culpan a esos incentivos del llamado déficit de tarifa (la diferencia entre lo que paga el consumidor en su factura y el coste real de la electricidad) y de las tensiones en el recibo de la luz. Según Industria, las ayudas a las renovables alcanzarán los 7.220 millones en 2012.