Según el Gobierno asturiano se va a incluir en la revisión del PEIT (Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte) el proyecto de una autovía que discurre a través del eje La Espina (Asturias) – Ponferrada (León). Esta carretera atraviesa diversos espacios protegidos de gran importancia ambiental como el ‘Alto Sil’ o las ‘Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias’. Por esta razón, WWF y SEO/BirdLife han escrito al ministro de Fomento, José Blanco, analizando los graves problemas que podría ocasionar esta nueva infraestructura.
La inquietud acerca del proyecto no sólo se debe a su impacto sobre el entorno, sino también al hecho de que dentro de estos espacios naturales habitan las poblaciones de oso pardo y urogallo cantábrico más abundantes de la Península, dos especies emblemáticas y muy amenazadas.
En la evaluación ambiental realizada sobre la zona asturiana del eje La Espina-Ponferrada, bajo el nombre de ‘Vía Rápida Suroccidental’, quedó patente el grave impacto que esta carretera tendría sobre el urogallo cantábrico, al afectar a numerosos cantaderos de este ave, unas áreas críticas para su reproducción.
En el mismo sentido, la construcción podría perjudicar gravemente a la población occidental de oso pardo en la Cordillera Cantábrica, especie que está mostrando en los últimos años esperanzadores signos de recuperación.
Por otra parte, el Alto Sil es una zona de gran valor natural que actualmente se encuentra con numerosos problemas ambientales, principalmente ocasionados por la minería a cielo abierto.
WWF y SEO/BirdLife recuerdan al Gobierno que este tipo de agresiones a espacios y especies altamente amenazados, incluidos dentro de la Red Natura 2000, conllevaría serias dificultades para cumplir con la normativa europea de protección de la naturaleza.
Según las organizaciones, la creación de esta autovía sería, sin duda alguna, la obra con mayor impacto ambiental de las realizadas en las últimas décadas en toda la Cordillera Cantábrica.
WWF y SEO/BirdLife están de acuerdo en que dada la alta sensibilidad en la zona, serían necesarias algunas actuaciones encaminadas a mejorar la carretera actual de modo que resulte más segura para los conductores y con menos impacto para el oso pardo.
Según Luis Suárez, Responsable del Programa de Biodiversidad Terrestre de WWF: “Estamos en un momento crucial con la revisión del PEIT para conseguir que la política de infraestructuras del Estado se adecue mejor a la lucha contra el cambio climático y la conservación de la Biodiversidad. Sin embargo, en los últimos meses el Ministerio de Fomento ha prometido a algunas comunidades autónomas varias infraestructuras que transcurren por espacios protegidos, siendo la Espina- Ponferrada una de las que tendrán mayor impacto”
Juan Carlos Atienza, Director del Departamento de Conservación de SEO/BirdLife indica: “Es necesario que el Estado tenga en cuenta la conservación de la naturaleza a la hora de definir su política de transportes, máxime cuando el 2010 es el año mundial de la Biodiversidad,”, y concluye: “La política de transportes debe ser el resultado de una auténtica planificación que tenga en cuenta todos los factores incluidos en el medio ambiente y no la suma de promesas realizadas por un ministro. Las urgencias para llevar a cabo el gasto público no deben suponer una pérdida irreversible de nuestro patrimonio natural “.
WWF