El gran estafa de los ‘transgénicos’

  • "La variedad de alimentos tradicionales -cultivados principalmente por las mujeres- son muchísimo más nutritivos que las mercancías producidas por la agricultura industrial"

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Con la "Inocuidad de los alimentos” como lema del Día Mundial de la Salud de este año, 39 galardonados con el “Premio Nobel Alternativo” de todo el mundo aprobaron una declaración sobre el futuro de la nutrición, denunciando que los organismos genéticamente modificados (OGM) son "falsos milagros" para lograr la seguridad alimentaria.

"La variedad de alimentos tradicionales -cultivados principalmente por las mujeres- son muchísimo más nutritivos que las mercancías producidas por la agricultura industrial", sostiene el documento impulsado por Vandana Shiva -galardonada con el Right Livelihood Award en 1993- y una coalición de grupos de mujeres de la India. La declaración expone las “falsas reivindicaciones” de las corporaciones internacionales que alegan en ese país la superioridad de OGMs como el “arroz dorado” y las “bananas GM”.

En América Latina, soja y maíz son los principales cultivos transgénicos. Se incorporan en una gran cantidad de alimentos producidos industrialmente y se exportan como forrajes para la cría y engorde industrial de ganado. “En la región hay más de 50 millones de hectáreas con estos cultivos, que desplazan a campesinos y pueblos originarios. Los pequeños productores generan por lo menos el 70% de los alimentos que se consumen diariamente”, explica Carlos Vicente, referente regional de la organización internacional GRAIN, promotora de la soberanía alimentaria y reconocida con el Right Livelihood Award en 2011.

“No solo no se ha demostrado la inocuidad de los alimentos transgénicos para la salud, sino que además se plantean nuevos peligros porque las proteínas insecticidas producidas por los mismos OGMs pueden pasar a las personas”, sostiene el biólogo y profesor universitario Raúl Montenegro, que junto a la asamblea del barrio Malvinas Argentinas, en la provincia argentina de Córdoba, enfrenta la construcción de la planta acondicionadora de semillas transgénicas más grande del mundo.

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“Un riesgo adicional para la salud y la biodiversidad son las pulverizaciones con herbicidas, funguicidas e insecticidas, intensamente usados en la agricultura transgénica. Millones de personas en América Latina están expuestas a estas sustancias, lo que provoca alteraciones genéticas, malformaciones y cáncer”, indica Montenegro, premiado con el “Nobel Alternativo” en 2004.

Recientemente, la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) colocó en la categoría 2A como “probable cancerígeno humano” al herbicida Glifosato, uno de los más utilizados en la región.

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La declaración firmada por 39 galardonados del “Premio Nobel Alternativo” revela los costos ambientales e impactos en la salud para toda la población y las nefastas consecuencias de los cultivos GM para los pequeños agricultores. También solicita apoyo para los sistemas de agricultura sustentable, la diversidad de cultivos y la soberanía sobre las semillas.

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