La cubierta verde de edificios como elemento de ahorro de energía y de emisiones

  • Una cubierta verde bien diseñada y construida, genera un incremento en el aislamiento térmico de los terrados, de las partes externas de los edificios, que generalmente son zonas con una elevada inercia térmica. Las cubiertas verdes suponen un ahorro en cuanto a demanda de climatización

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Las ventajas de las cubiertas verdes en edificios urbanos son variadas. Quizás lo que primero se valora es el aumento de la calidad ambiental de un espacio dotado de plantas herbáceas y especies arbustivas y también la capacidad de estos elementos como sumideros de CO2, incremento de la biodiversidad urbana, captación de polvo y contaminantes, etc. Sin embargo, quizás el valor más destacado sea, que las cubiertas verdes actúan a lo largo del año como verdaderos amortiguadores térmicos y por ende, del consumo energético.

Una cubierta verde bien diseñada y construida, genera un incremento en el aislamiento térmico de los terrados, de las partes externas de los edificios, que generalmente son zonas con una elevada inercia térmica. Las cubiertas verdes suponen un ahorro en cuanto a demanda de climatización, tanto en verano como en invierno, ya que amortigua y regula los flujos de calor, sobre todo entre el exterior y el interior de los edificios. En invierno, evita fugas de calor hacia el exterior por conducción desde la parte más caliente de las habitaciones, que es siempre el techo y, durante el verano, esta resistencia también dificulta la transmisión de energía.

Hay que considerar que la cubierta de un edificio es la parte más afectada por la radiación solar durante el verano, llegando a irradiaciones de 1000 W/m2. Por tanto, sólo dotar a las paredes de un potente aislamiento no es garantía suficiente para un confort térmico, ya que hay que parar o reducir la radiación solar y evitar que la superficie de la cubierta llegue a temperaturas elevadas (que pueden ser, incluso superiores a los 60ºC).

Esta función se realiza por medio de la reflexión, la transpiración de las plantas y el equilibrio aire:agua del sustrato, todo lo cual, el conjunto actúa como un amortiguador térmico adaptable a las necesidades ambientales del momento.

En este sentido, los trabajos desarrollados por el Programa Horticultura Ambiental del IRTA, del Departamento de Agricultura de la Generalitat de Cataluña, en el marco del proyecto INNPACTO CUMED ("IPT-2011-1017-310000, "Análisis de Implantación de innovadoras Cubiertas ecológicas en Tejados y Paredes de Grandes Urbes de Clima Mediterráneo"), junto con otros desarrollados con Barcelona Ecología, han mostrado saltos térmicos cercanos a los 5 ºC entre la que hay debajo de la cubierta y el exterior, que equivalen a un ahorro aproximado de 25 kWh/m2 de cubierta, atribuible a la protección que realiza la cubierta verde frente a la alta y baja radiación solar.

Así pues, la cubierta verde ahorra energía en concepto de climatización, tanto en verano como en invierno. Este ahorro de energía directo en los edificios, además, lleva asociado un ahorro en emisiones de CO2. Por otro lado, es una nueva aplicación, es un nuevo mercado para el sector hortícola ornamental.

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Información elaborada por el Departamento de Comunicación del IRTA

Comentario/s

  • Javiera - sábado 18 mayo 2019

    Hola, me gustaría saber cuáles son los requisitos para implementar un muro vertical? Quedo atenta a sus respuestas.

  • Javiera - sábado 18 mayo 2019

    Hola, me gustaría saber cuáles son los requisitos para implementar un muro vertical? Quedo atenta a sus respuestas.

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