{"id":31849,"date":"2025-12-23T10:55:00","date_gmt":"2025-12-23T09:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=31849"},"modified":"2026-01-02T17:49:09","modified_gmt":"2026-01-02T16:49:09","slug":"adios-36-grados-ciencia-senala-nueva-temperatura-corporal-normal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/adios-36-grados-ciencia-senala-nueva-temperatura-corporal-normal\/31849\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s a los 36,6 grados: la ciencia se\u00f1ala la nueva temperatura corporal normal"},"content":{"rendered":"\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo, la cifra de referencia para la <strong>temperatura corporal normal se repiti\u00f3 como un mantra 36,6 grados en la cultura popular, 37 en manuales y consultas<\/strong>. La evidencia acumulada en los \u00faltimos a\u00f1os matiza esa certeza. Estudios basados en cientos de miles de mediciones concluyen que el promedio de los adultos en pa\u00edses industrializados se ha desplazado ligeramente a la baja. No porque el ser humano se haya \u201cenfriado\u201d de un d\u00eda para otro, sino porque el contexto biol\u00f3gico y social en el que el cuerpo regula su calor ya no es el del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>La revisi\u00f3n m\u00e1s citada en este debate es un <a href=\"https:\/\/medlineplus.gov\/ency\/article\/001982.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">trabajo publicado en eLife en 2020<\/a>, que compara tres grandes cohortes en Estados Unidos (veteranos de la Guerra Civil con registros desde 1860, la encuesta NHANES de los setenta y una base <a href=\"https:\/\/stanmed.stanford.edu\/human-body-temperature-decreased-over-time\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cl\u00ednica moderna de Stanford<\/a> entre 2007 y 2017). Tras ajustar por edad, altura y peso, los autores estiman un <strong>descenso sostenido de 0,03 grados Celsius por d\u00e9cada de nacimiento<\/strong>. La idea central es relevante porque desplaza el foco del term\u00f3metro a la fisiolog\u00eda. La temperatura se interpreta como un indicador indirecto de metabolismo basal y de inflamaci\u00f3n de bajo grado.<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo tambi\u00e9n devuelve a primer plano el origen del est\u00e1ndar. El m\u00e9dico alem\u00e1n Carl Wunderlich fij\u00f3 en el siglo XIX el 37 como temperatura \u201cnormal\u201d a partir de millones de mediciones (con un rango que ya entonces no era estrecho). Pero aquel mundo conviv\u00eda con una carga de infecciones cr\u00f3nicas y condiciones de vida que hoy ser\u00edan excepcionales, desde la tuberculosis a problemas dentales persistentes. Una parte de la \u201cnormalidad t\u00e9rmica\u201d de entonces pudo ser, sencillamente, el reflejo de m\u00e1s inflamaci\u00f3n sostenida en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A esa explicaci\u00f3n se suma un cambio silencioso en el escenario cotidiano. El cuerpo gasta energ\u00eda para mantener su temperatura cuando el ambiente se aleja de la llamada zona termoneutral. Con hogares mal calefactados y sin refrigeraci\u00f3n, la regulaci\u00f3n t\u00e9rmica exig\u00eda m\u00e1s trabajo metab\u00f3lico. La generalizaci\u00f3n de la calefacci\u00f3n y, m\u00e1s tarde, del aire acondicionado, ha ampliado el tiempo que pasamos cerca de ese rango \u201cc\u00f3modo\u201d. El resultado plausible es un metabolismo en reposo algo menor y, con \u00e9l, un promedio t\u00e9rmico ligeramente inferior.<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento gana fuerza cuando se observa fuera del \u00e1mbito industrializado. Un estudio sobre los tsimane (una poblaci\u00f3n de Bolivia) describi\u00f3 un descenso r\u00e1pido de la temperatura media en apenas d\u00e9cada y media, del orden de medio grado, en un entorno con alta exposici\u00f3n a pat\u00f3genos pero con cambios en atenci\u00f3n sanitaria b\u00e1sica y h\u00e1bitos de protecci\u00f3n frente al fr\u00edo. Los autores lo interpretan como una pista de que la tendencia no depende solo del aire acondicionado, sino tambi\u00e9n de la reducci\u00f3n de inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica por mejoras sanitarias graduales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La temperatura corporal humana media est\u00e1 bajando<\/h2>\n\n\n\n<p>Conviene, sin embargo, poner el titular en su sitio. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, \u201ctemperatura normal\u201d no es una cifra \u00fanica. La propia MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos) recuerda que <strong>var\u00eda seg\u00fan persona, edad, actividad y momento del d\u00eda, y que el rango habitual puede ir aproximadamente de 36,1 a 37,2<\/strong>. En otras palabras, 36,4 puede encajar en la normalidad sin necesidad de declarar obsoleto un umbral universal. La pregunta \u00fatil para el paciente no es cu\u00e1l es el promedio global, sino cu\u00e1l es su l\u00ednea base y cu\u00e1nto se desv\u00eda cuando aparecen s\u00edntomas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese matiz enlaza con la discusi\u00f3n m\u00e1s delicada, la fiebre. El corte de 38 grados se mantiene como referencia operativa en gu\u00edas y sistemas de vigilancia sanitaria, entre otras razones porque prioriza sensibilidad y comparabilidad entre centros. El problema potencial aparece en el extremo bajo. Si una persona cuya <strong>temperatura habitual ronda 36,2 sube a 37,7<\/strong> puede encontrarse ya con malestar claro sin \u201cdar fiebre\u201d seg\u00fan el criterio cl\u00e1sico. Eso no obliga a reescribir la definici\u00f3n ma\u00f1ana, pero s\u00ed refuerza una recomendaci\u00f3n antigua que se suele ignorar (interpretar el n\u00famero junto con el cuadro cl\u00ednico y, cuando sea posible, con el patr\u00f3n habitual del paciente).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay un elemento t\u00e9cnico que el debate p\u00fablico suele simplificar. No todos los term\u00f3metros miden igual, ni todas las localizaciones equivalen. Axila, boca, o\u00eddo o frente producen lecturas distintas y con errores sistem\u00e1ticos diferentes. Parte del desfase hist\u00f3rico entre el 37 de Wunderlich y promedios modernos se explica por m\u00e9todos y aparatos, pero el an\u00e1lisis de eLife sostiene que la ca\u00edda observada dentro de una misma cohorte a lo largo del tiempo reduce la probabilidad de que todo sea un artefacto de medici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n m\u00e1s sobria es que el cuerpo humano no tiene una \u201ctemperatura correcta\u201d grabada en piedra, sino un rango funcional que se mueve con la biolog\u00eda y el entorno. Si el promedio se ha desplazado unas d\u00e9cimas, la lectura period\u00edstica no es que la fiebre haya dejado de existir, sino que la salud p\u00fablica, la medicina y la vida bajo techo han cambiado el trabajo t\u00e9rmico cotidiano del organismo. Y, como subrayan los investigadores, el fen\u00f3meno a\u00fan requiere m\u00e1s an\u00e1lisis para separar con precisi\u00f3n el peso de la inflamaci\u00f3n, el ambiente, la composici\u00f3n corporal y los h\u00e1bitos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante m\u00e1s de un siglo, la cifra de referencia para la temperatura corporal normal se repiti\u00f3 como un mantra 36,6 &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Adi\u00f3s a los 36,6 grados: la ciencia se\u00f1ala la nueva temperatura corporal normal\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/adios-36-grados-ciencia-senala-nueva-temperatura-corporal-normal\/31849\/#more-31849\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Adi\u00f3s a los 36,6 grados: la ciencia se\u00f1ala la nueva temperatura corporal normal\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":31850,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-31849","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31849"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32126,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31849\/revisions\/32126"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}