{"id":32678,"date":"2026-01-25T12:31:00","date_gmt":"2026-01-25T11:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=32678"},"modified":"2026-01-22T07:15:38","modified_gmt":"2026-01-22T06:15:38","slug":"por-primera-vez-se-ha-confirmado-que-hace-60-000-anos-en-africa-la-gente-ya-cazaba-con-flechas-envenenadas-y-las-pruebas-se-encontraron-en-pequenas-puntas-de-piedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/por-primera-vez-se-ha-confirmado-que-hace-60-000-anos-en-africa-la-gente-ya-cazaba-con-flechas-envenenadas-y-las-pruebas-se-encontraron-en-pequenas-puntas-de-piedra\/32678\/","title":{"rendered":"Por primera vez, se ha confirmado que hace 60.000 a\u00f1os, en \u00c1frica, la gente ya cazaba con flechas envenenadas, y las pruebas se encontraron en peque\u00f1as puntas de piedra"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace unos 60 000 a\u00f1os, en lo que hoy es la provincia sudafricana de KwaZulu-Natal, un grupo de cazadores tallaba diminutas puntas de cuarzo y las recubr\u00eda con un <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/polvo-proteina-plomo\/30224\/\">veneno<\/a> vegetal muy potente. No eran simples herramientas de piedra. Eran flechas envenenadas. Y el hallazgo de sus restos qu\u00edmicos acaba de adelantar decenas de miles de a\u00f1os el origen de esta tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n, liderada por Sven Isaksson y su equipo, ha analizado diez microlitos de cuarzo procedentes del abrigo rocoso de Umhlatuzana, en un nivel datado en unos 60 000 a\u00f1os. Sobre cinco de ellos han identificado restos de alcaloides t\u00f3xicos, <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC12778036\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">buphanidrina y epibuphanisina<\/a>, compuestos que solo aparecen en ciertas plantas de la familia de las amarilid\u00e1ceas, nativas del sur de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>La candidata m\u00e1s probable es una vieja conocida de los pueblos de la zona, la Boophone disticha, un bulbo al que en Sud\u00e1frica se conoce como \u00abgifbol\u00bb o \u00abcebolla venenosa\u00bb. Durante siglos, cazadores san han usado su jugo lechoso para impregnar puntas de flecha. Ahora sabemos que esa misma planta ya se explotaba con el mismo fin en pleno Pleistoceno.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llegar a esta conclusi\u00f3n, el equipo tom\u00f3 peque\u00f1as muestras de los residuos rojizos que a\u00fan se adhieren a las piezas, en zonas donde ya se hab\u00eda descrito la presencia de adhesivos mezclados con ocre. Despu\u00e9s aplicaron t\u00e9cnicas de microqu\u00edmica y cromatograf\u00eda para buscar las huellas qu\u00edmicas del veneno, y las compararon con flechas envenenadas etnogr\u00e1ficas del siglo XVIII y con material reciente de Boophone disticha. El patr\u00f3n encajaba casi pieza por pieza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora, la prueba directa m\u00e1s antigua de armas envenenadas se encontraba en puntas de hueso de un enterramiento egipcio de unos 4400 a\u00f1os y en flechas de la <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/39759027\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">cueva de Kruger<\/a>, en Sud\u00e1frica, con unos 6700 a\u00f1os de antig\u00fcedad. Es decir, este nuevo trabajo empuja la evidencia unas cincuenta milenios hacia atr\u00e1s. No es un peque\u00f1o ajuste de fechas, es un cambio de escala.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa esto en la pr\u00e1ctica para entender a aquellos humanos y su relaci\u00f3n con la naturaleza? En primer lugar, que conoc\u00edan muy bien las plantas de su entorno. No basta con saber que un bulbo es t\u00f3xico. Hay que localizarlo en el paisaje, extraer su exudado sin intoxicarse, concentrarlo, conservarlo y aplicarlo de forma eficaz sobre la punta de una flecha diminuta. Y repetir el proceso muchas veces a lo largo de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, el veneno exige una forma distinta de cazar. Estas flechas ligeras no estaban pensadas para abatir a un ant\u00edlope de un solo impacto. Funcionaban mejor como una inyecci\u00f3n. La punta de piedra, dise\u00f1ada para desprenderse y quedarse bajo la piel, introduc\u00eda el t\u00f3xico en la sangre. El animal segu\u00eda corriendo durante kil\u00f3metros mientras el veneno hac\u00eda efecto y los cazadores deb\u00edan seguir su rastro durante horas, quiz\u00e1 durante todo el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios expertos subrayan que esto implica una capacidad de planificaci\u00f3n y de razonamiento causa efecto muy avanzada. Como resume el arque\u00f3logo Curtis Marean, el veneno fue en gran medida \u00abuna adaptaci\u00f3n revolucionaria para los humanos\u00bb. No se ve, no pesa, no empuja. Act\u00faa a distancia y con retraso. Confiar en \u00e9l requiere entender que algo invisible est\u00e1 ocurriendo dentro del cuerpo de la presa.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay un mensaje ecol\u00f3gico de fondo. Cuando pensamos en venenos solemos imaginar productos industriales modernos, pesticidas o desinfectantes bajo el fregadero. Sin embargo, algunos de los t\u00f3xicos m\u00e1s potentes que conocemos siguen saliendo de <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/maquinarias-tecnologia-mineria\/29712\/\">las plantas<\/a> y han sido manejados durante milenios por comunidades que viv\u00edan de la caza y la recolecci\u00f3n. Boophone disticha puede matar a un peque\u00f1o mam\u00edfero en cuesti\u00f3n de minutos si se usa en dosis altas, pero en cantidades muy bajas se ha empleado como remedio medicinal. Todo depende de la dosis, el contexto y el cuidado con el que se maneje.<\/p>\n\n\n\n<p>Este equilibrio delicado entre aprovechar los recursos del entorno y no cruzar ciertas l\u00edneas nos resulta muy familiar hoy. La diferencia es que aquellos grupos del sur de \u00c1frica trabajaban con vol\u00famenes min\u00fasculos y cadenas ecol\u00f3gicas locales. En cambio, buena parte de los <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/toneladas-nanoplasticos-atlantico\/26432\/\">venenos actuales<\/a> acaban viajando por el aire, el agua y los alimentos a escala global. La comparaci\u00f3n no es perfecta, pero invita a una reflexi\u00f3n inc\u00f3moda. Ellos ya dominaban sustancias peligrosas sin colapsar los ecosistemas de los que depend\u00edan. Nosotros no siempre podemos decir lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El hallazgo de Umhlatuzana no solo a\u00f1ade un cap\u00edtulo sorprendente a la historia de la tecnolog\u00eda humana. Tambi\u00e9n recuerda que nuestra relaci\u00f3n con los t\u00f3xicos, con la caza y con la biodiversidad es muy antigua. Y que entender c\u00f3mo gestionaron esos recursos los primeros sapiens puede aportar pistas \u00fatiles en un momento en el que el uso de venenos modernos est\u00e1 bajo la lupa de la salud p\u00fablica y de la conservaci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio oficial ha sido publicado en la revista <em><a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/sciadv.adz3281\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Science Advances<\/a><\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos 60 000 a\u00f1os, en lo que hoy es la provincia sudafricana de KwaZulu-Natal, un grupo de cazadores tallaba &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Por primera vez, se ha confirmado que hace 60.000 a\u00f1os, en \u00c1frica, la gente ya cazaba con flechas envenenadas, y las pruebas se encontraron en peque\u00f1as puntas de piedra\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/por-primera-vez-se-ha-confirmado-que-hace-60-000-anos-en-africa-la-gente-ya-cazaba-con-flechas-envenenadas-y-las-pruebas-se-encontraron-en-pequenas-puntas-de-piedra\/32678\/#more-32678\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Por primera vez, se ha confirmado que hace 60.000 a\u00f1os, en \u00c1frica, la gente ya cazaba con flechas envenenadas, y las pruebas se encontraron en peque\u00f1as puntas de piedra\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":32679,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-32678","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32678"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32689,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32678\/revisions\/32689"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}