{"id":32755,"date":"2026-01-23T15:31:00","date_gmt":"2026-01-23T14:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=32755"},"modified":"2026-01-22T15:46:35","modified_gmt":"2026-01-22T14:46:35","slug":"cientificos-descubren-a-3-000-km-que-el-corazon-del-planeta-no-gira-como-pensabamos-y-esta-cambiando-de-forma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/cientificos-descubren-a-3-000-km-que-el-corazon-del-planeta-no-gira-como-pensabamos-y-esta-cambiando-de-forma\/32755\/","title":{"rendered":"Cient\u00edficos descubren a 3.000 km que el coraz\u00f3n del planeta no gira como pens\u00e1bamos&#8230; y est\u00e1 cambiando de forma"},"content":{"rendered":"\n<p>El <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/en\/carajas-mine-depths-earth\/10380\/\">n\u00facleo interno de la Tierra<\/a>, una esfera de hierro y n\u00edquel de tama\u00f1o similar al de la Luna escondida a m\u00e1s de 3 000 kil\u00f3metros bajo nuestros pies, no es tan s\u00f3lido ni tan estable como se pensaba. Un <a href=\"https:\/\/dornsife.usc.edu\/earth\/2025\/02\/20\/earths-inner-core-is-less-solid-than-previously-thought\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">nuevo estudio<\/a> publicado en la revista Nature Geoscience muestra que su superficie se deforma y que su velocidad de giro cambia en escalas de pocos a\u00f1os. No supone una amenaza para la vida en la superficie, pero s\u00ed revela que el interior del planeta es m\u00e1s din\u00e1mico de lo que imagin\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un coraz\u00f3n de hierro que no va siempre al mismo ritmo<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde los a\u00f1os noventa los sism\u00f3logos discuten si el n\u00facleo interno gira un poco m\u00e1s r\u00e1pido o m\u00e1s lento que el resto de la Tierra y c\u00f3mo var\u00eda ese movimiento con el tiempo. Estudios recientes indicaban que este n\u00facleo empez\u00f3 a frenar alrededor de 2010 y que incluso est\u00e1 \u201cretrocediendo\u201d ligeramente respecto al manto tras d\u00e9cadas yendo algo por delante.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva investigaci\u00f3n, liderada por <a href=\"https:\/\/dornsife.usc.edu\/profile\/john-vidale\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">John Vidale<\/a> en la Universidad del Sur de California, a\u00f1ade una pieza clave. No solo confirma que el ritmo de giro cambia, tambi\u00e9n encuentra se\u00f1ales de que la parte m\u00e1s superficial del n\u00facleo interno se est\u00e1 deformando. En otras palabras, ese coraz\u00f3n met\u00e1lico no se comporta como un bloque r\u00edgido perfecto, sino como un material que puede \u201cceder\u201d y cambiar de forma lentamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo han mirado al coraz\u00f3n del planeta<\/h2>\n\n\n\n<p>Obviamente nadie puede bajar al n\u00facleo con una sonda. La herramienta son las <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/en\/stunning-discovery-under-pacific\/10588\/\">ondas s\u00edsmicas<\/a> de los terremotos que atraviesan la Tierra entera. El equipo ha analizado 121 terremotos que se repiten en la misma zona de las islas Sandwich del Sur, cerca de la Ant\u00e1rtida. Al ser eventos muy parecidos, sus \u201chuellas\u201d s\u00edsmicas deber\u00edan ser casi id\u00e9nticas si el interior del planeta no cambiara.<\/p>\n\n\n\n<p>Los investigadores compararon c\u00f3mo llegaban esas ondas a dos grandes redes de sensores en Norteam\u00e9rica, una cerca de Fairbanks en Alaska y otra cerca de <a href=\"https:\/\/can-ndc.nrcan.gc.ca\/yka\/index-en.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Yellowknife en Canad\u00e1<\/a>. Entre 2004 y 2008 detectaron cambios claros en las se\u00f1ales registradas en Yellowknife mientras que en Alaska se manten\u00edan estables. Esa diferencia apunta a que algo estaba variando justo en la zona del n\u00facleo interno que tocan las trayectorias de las ondas que van hacia Canad\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Vidale lo resume as\u00ed al hablar del resultado de a\u00f1os de an\u00e1lisis de sismogramas \u00ablo que acabamos descubriendo es una evidencia de que la parte m\u00e1s cercana a la superficie del n\u00facleo interno de la Tierra sufre cambios estructurales\u00bb. Esas variaciones encajan con un n\u00facleo que se deforma de manera viscosa, empujado por el movimiento turbulento del n\u00facleo externo l\u00edquido y por diferencias de densidad en el manto que tiene encima.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfTiene consecuencias para nuestra vida diaria?<\/h2>\n\n\n\n<p>La gran pregunta es la que se hace cualquier lector que mira al cielo o a la factura de la luz y se preocupa por el clima y la <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/en\/meta-geothermal-energy-project-sage\/12056\/\">energ\u00eda<\/a>. \u00bfSignifica esto que el <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/en\/nasa-south-atlantic-anomaly-impact\/11903\/\">campo magn\u00e9tico<\/a> va a colapsar o que los d\u00edas van a acortarse de golpe? Por ahora no.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios en el giro del n\u00facleo interno y en su forma se traducen en variaciones min\u00fasculas en la duraci\u00f3n del d\u00eda, del orden de mil\u00e9simas de segundo, casi imposibles de notar entre el ruido que introducen la atm\u00f3sfera, los oc\u00e9anos o incluso el deshielo de los glaciares.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed tienen importancia cient\u00edfica. El n\u00facleo externo l\u00edquido genera el <a href=\"https:\/\/science.nasa.gov\/science-research\/earth-science\/earths-magnetosphere-protecting-our-planet-from-harmful-space-energy\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">campo magn\u00e9tico terrestre<\/a>, ese escudo que protege la atm\u00f3sfera y a los ecosistemas de buena parte de la radiaci\u00f3n solar. Entender c\u00f3mo se acopla el n\u00facleo interno s\u00f3lido con ese oc\u00e9ano de hierro l\u00edquido ayuda a afinar los modelos que explican la estabilidad del campo magn\u00e9tico a largo plazo y por qu\u00e9 a veces cambia o se debilita. No es algo que vaya a alterar el tiempo que hace ma\u00f1ana, pero s\u00ed entra en la foto grande de c\u00f3mo evoluciona un planeta habitable.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un planeta m\u00e1s vivo de lo que parece<\/h2>\n\n\n\n<p>Para el lector puede resultar sorprendente que sigamos descubriendo cosas tan b\u00e1sicas de la <a href=\"https:\/\/pubs.usgs.gov\/gip\/dynamic\/inside.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">estructura de la Tierra<\/a> en pleno siglo veintiuno. Sin embargo, tiene sentido. El n\u00facleo interno est\u00e1 tan lejos y en condiciones tan extremas que cada mejora en las redes s\u00edsmicas y en las t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis abre una ventana nueva. En este caso, los \u201cterremotos repetidos\u201d funcionan como una especie de ecograf\u00eda peri\u00f3dica del <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/en\/earths-hidden-treasure-near-earths-core\/19825\/\">interior del planeta<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores creen que este es solo el principio. Si la superficie del n\u00facleo interno cambia a escalas de a\u00f1os, futuras observaciones podr\u00edan revelar un \u201cbaile\u201d a\u00fan m\u00e1s complejo en el que rotaci\u00f3n, deformaci\u00f3n y campo magn\u00e9tico interact\u00faan. Como suele ocurrir en ciencia, las respuestas traen nuevas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio ha sido publicado en <em><a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41561-025-01642-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nature Geoscience<\/a><\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El n\u00facleo interno de la Tierra, una esfera de hierro y n\u00edquel de tama\u00f1o similar al de la Luna escondida &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Cient\u00edficos descubren a 3.000 km que el coraz\u00f3n del planeta no gira como pens\u00e1bamos&#8230; y est\u00e1 cambiando de forma\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/cientificos-descubren-a-3-000-km-que-el-corazon-del-planeta-no-gira-como-pensabamos-y-esta-cambiando-de-forma\/32755\/#more-32755\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Cient\u00edficos descubren a 3.000 km que el coraz\u00f3n del planeta no gira como pens\u00e1bamos&#8230; y est\u00e1 cambiando de forma\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":32756,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-32755","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32755"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32755\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32790,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32755\/revisions\/32790"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}