{"id":35441,"date":"2026-04-27T08:01:00","date_gmt":"2026-04-27T06:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=35441"},"modified":"2026-04-22T15:28:56","modified_gmt":"2026-04-22T13:28:56","slug":"despues-de-10-dias-orbitando-la-luna-la-ciencia-confirma-lo-peor-la-sangre-de-los-astronautas-de-artemis-ii-esta-alterada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/despues-de-10-dias-orbitando-la-luna-la-ciencia-confirma-lo-peor-la-sangre-de-los-astronautas-de-artemis-ii-esta-alterada\/35441\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s de 10 d\u00edas orbitando la Luna, la ciencia confirma lo peor: la sangre de los astronautas de Artemis II est\u00e1 alterada"},"content":{"rendered":"\n<p>El 10 de abril de 2026, la c\u00e1psula Orion ameriz\u00f3 en el Pac\u00edfico tras un viaje de casi diez d\u00edas alrededor de la <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/se-confirma-que-los-astronautas-de-artemis-ii-vieron-los-extranos-destellos-brillantes-en-la-luna-y-ahora-la-nasa-tiene-un-serio-problema\/35212\/\">Luna<\/a>. La haza\u00f1a es hist\u00f3rica, pero tambi\u00e9n deja una lecci\u00f3n muy humana, la <a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/humans-in-space\/the-human-body-in-space\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">microgravedad<\/a> \u201creprograma\u201d el organismo antes de que nos d\u00e9 tiempo a acostumbrarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta pasar meses en el espacio para notarlo. Incluso en <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/la-nasa-ha-confirmado-la-fecha-exacta-de-la-mision-espacial-que-va-a-hacer-historia-y-es-antes-de-lo-que-pensabamos\/34636\/\">misiones<\/a> cortas, el protocolo m\u00e9dico se activa y se vigilan mareos, cambios en la circulaci\u00f3n, problemas de orientaci\u00f3n y p\u00e9rdida de tono muscular. \u00bfQu\u00e9 significa esto en la pr\u00e1ctica cuando no hay vuelta r\u00e1pida a casa?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 hizo Artemis II<\/h2>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/mission\/artemis-ii\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Artemis<\/a> II fue el primer vuelo tripulado del programa Artemis y llev\u00f3 a Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen en un sobrevuelo lunar. La misi\u00f3n dur\u00f3 9 d\u00edas, 1 hora y 32 minutos, con <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/nasa-traslada-el-cohete-de-artemis-ii-a-la-plataforma-de-lanzamiento-antes-de-la-mision-lunar\/32629\/\">lanzamiento<\/a> el 1 de abril de 2026 y regreso el 10 de abril de 2026.<\/p>\n\n\n\n<p>En el punto m\u00e1s alejado, la tripulaci\u00f3n lleg\u00f3 a situarse a unas 252.756 millas de la Tierra, un nuevo <a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/blogs\/missions\/2026\/04\/06\/artemis-ii-flight-day-6-lunar-flyby-updates\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">r\u00e9cord<\/a>. Es un n\u00famero que impresiona, pero tambi\u00e9n recuerda la distancia real que separa a la tripulaci\u00f3n de cualquier asistencia inmediata.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras el amerizaje, la NASA detall\u00f3 que los <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/tortillas-macarrones-con-queso-o-salchichas-la-nasa-desvela-el-menu-completo-de-los-astronautas-que-participaron-en-la-mision-artemis-2\/34683\/\">astronautas<\/a> fueron llevados al buque de recuperaci\u00f3n y pasaron por evaluaciones m\u00e9dicas postmisi\u00f3n antes de regresar a Houston. Ah\u00ed empieza otra parte del viaje, la readaptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un viaje corto y un cuerpo distinto<\/h2>\n\n\n\n<p>En la Tierra, el cuerpo est\u00e1 \u201ccableado\u201d para pelear contra la gravedad todo el d\u00eda. No lo pensamos cuando subimos escaleras o llevamos la compra, pero m\u00fasculos, huesos y vasos sangu\u00edneos trabajan en segundo plano.<\/p>\n\n\n\n<p>En microgravedad esa exigencia cae de golpe. El organismo se ajusta a lo que tiene delante, ahorrar esfuerzo, redistribuir l\u00edquidos y reinterpretar se\u00f1ales de equilibrio. Y eso se nota.<\/p>\n\n\n\n<p>La paradoja es que esa adaptaci\u00f3n es \u00fatil all\u00ed arriba, pero se paga al volver. El cuerpo tiene que reaprender r\u00e1pido a funcionar con peso, presi\u00f3n y \u201carriba y abajo\u201d bien definidos, justo cuando hay que bajar de la nave y moverse con normalidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00fasculos y huesos<\/h2>\n\n\n\n<p>La p\u00e9rdida de masa muscular y la debilidad no son un mito. La NASA explica que, sin la carga continua de la gravedad, m\u00fasculos y huesos se debilitan si no se toman medidas, y por eso el ejercicio es una pieza central en la vida en \u00f3rbita.<\/p>\n\n\n\n<p>Un dato ayuda a poner escala. Seg\u00fan la NASA, los huesos que soportan peso pueden volverse aproximadamente un 1% menos densos por cada mes en el espacio si no hay precauciones, algo que se intenta frenar con entrenamiento y h\u00e1bitos muy pautados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque Artemis II no ha sido una estancia larga, hay evidencia de que los cambios pueden ser r\u00e1pidos. Una <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC10717636\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">revisi\u00f3n<\/a> cient\u00edfica recoge que, tras 17 d\u00edas de vuelo espacial, se observaron descensos del 26% en fibras tipo IIa y del 15% en fibras tipo I del s\u00f3leo, un m\u00fasculo clave para mantenernos erguidos. No es poca cosa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La circulaci\u00f3n se reorganiza<\/h2>\n\n\n\n<p>Uno de los efectos m\u00e1s visibles en microgravedad es el desplazamiento de fluidos hacia la cabeza. La NASA lo describe as\u00ed, la sangre y otros l\u00edquidos son empujados \u201chacia arriba\u201d desde piernas y abdomen hacia el coraz\u00f3n y la cabeza, al tiempo que puede aparecer hinchaz\u00f3n en la cara.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no es solo una curiosidad. Al volver a la Tierra, esa redistribuci\u00f3n y los cambios cardiovasculares pueden traducirse en dificultad para estar de pie sin marearse, lo que se conoce como intolerancia ortost\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho con un ejemplo cotidiano, es como levantarte demasiado r\u00e1pido despu\u00e9s de estar un rato tumbado, pero con un cuerpo que ha pasado d\u00edas sin necesidad de regular la presi\u00f3n como aqu\u00ed abajo. Por eso, las primeras horas tras el regreso importan tanto como el propio vuelo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ojos, equilibrio y \u201cdesorientaci\u00f3n\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>La gravedad tambi\u00e9n est\u00e1 metida en la manera en la que vemos y nos orientamos. La NASA advierte de un riesgo espec\u00edfico, el s\u00edndrome neuroocular asociado a los vuelos espaciales (<a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/reference\/risk-of-spaceflight-associated-neuro-ocular-syndrome-sans\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">SANS<\/a>), que puede incluir cambios estructurales en ojos y cerebro y alteraciones visuales en parte de la tripulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En paralelo est\u00e1 el equilibrio. La agencia se\u00f1ala que los cambios de gravedad pueden desencadenar mareo y afectar a la capacidad de orientarse, algo especialmente delicado si hay que manejar controles o actuar con precisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y luego est\u00e1 el golpe de los primeros d\u00edas. Un briefing t\u00e9cnico de la NASA sobre \u201cspace adaptation sickness\u201d describe que puede afectar hasta a un 73% de la tripulaci\u00f3n durante los primeros 2 o 3 d\u00edas, con s\u00edntomas que van desde malestar y desorientaci\u00f3n hasta n\u00e1useas y v\u00f3mitos. Es parte del proceso.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Crecer unos cent\u00edmetros tambi\u00e9n pasa<\/h2>\n\n\n\n<p>En microgravedad la columna se descomprime y muchas personas se vuelven un poco m\u00e1s altas durante el vuelo. Suena a an\u00e9cdota, pero es pura biomec\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>La NASA lo resume con una cifra sencilla, un aumento medio de alrededor del 3% en altura durante el vuelo espacial. En alguien que mide 1,80 metros, eso ser\u00edan unos 5 cent\u00edmetros, aunque cada cuerpo responde distinto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que cambia para volver a la Luna<\/h2>\n\n\n\n<p>Artemis II ha servido para probar la nave y sus sistemas, pero tambi\u00e9n para recordar que el factor humano manda. En misiones m\u00e1s largas, y sobre todo en estancias lunares, el reto no es solo llegar, es llegar bien y poder rendir al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, hay un detalle que pesa. En \u00f3rbita baja, una evacuaci\u00f3n puede ser relativamente r\u00e1pida, pero alrededor de la Luna todo va con m\u00e1s distancia y menos margen, as\u00ed que la prevenci\u00f3n y la medicina m\u00e1s aut\u00f3noma ganan protagonismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el fondo, la lecci\u00f3n es bastante pr\u00e1ctica. Si queremos explorar de manera sostenida, casi \u201csostenible\u201d en t\u00e9rminos humanos, hay que dise\u00f1ar rutinas de ejercicio, contramedidas compactas y protocolos de readaptaci\u00f3n que protejan el cuerpo con la misma seriedad con la que se protege una nave del calor de la reentrada.<\/p>\n\n\n\n<p>La informaci\u00f3n oficial m\u00e1s reciente sobre el regreso de Artemis II y las evaluaciones m\u00e9dicas tras el amerizaje ha sido publicada por la <a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/blogs\/missions\/2026\/04\/10\/artemis-ii-flight-day-10-re-entry-live-updates\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>NASA<\/em><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 10 de abril de 2026, la c\u00e1psula Orion ameriz\u00f3 en el Pac\u00edfico tras un viaje de casi diez d\u00edas &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Despu\u00e9s de 10 d\u00edas orbitando la Luna, la ciencia confirma lo peor: la sangre de los astronautas de Artemis II est\u00e1 alterada\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/despues-de-10-dias-orbitando-la-luna-la-ciencia-confirma-lo-peor-la-sangre-de-los-astronautas-de-artemis-ii-esta-alterada\/35441\/#more-35441\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Despu\u00e9s de 10 d\u00edas orbitando la Luna, la ciencia confirma lo peor: la sangre de los astronautas de Artemis II est\u00e1 alterada\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":35442,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-35441","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35441"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35443,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35441\/revisions\/35443"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}