{"id":36513,"date":"2026-06-09T09:42:00","date_gmt":"2026-06-09T07:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=36513"},"modified":"2026-06-08T14:16:31","modified_gmt":"2026-06-08T12:16:31","slug":"un-estudio-sin-precedentes-es-la-prueba-mas-solida-hasta-la-fecha-los-huesos-de-la-muneca-tienen-rasgos-de-los-simios-que-la-evolucion-no-pudo-borrar-del-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/un-estudio-sin-precedentes-es-la-prueba-mas-solida-hasta-la-fecha-los-huesos-de-la-muneca-tienen-rasgos-de-los-simios-que-la-evolucion-no-pudo-borrar-del-todo\/36513\/","title":{"rendered":"Un estudio sin precedentes es la prueba m\u00e1s s\u00f3lida hasta la fecha: los huesos de la mu\u00f1eca tienen rasgos de los simios que la evoluci\u00f3n no pudo borrar del todo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mano humana parece dise\u00f1ada para escribir, coser, manejar herramientas o sujetar un tel\u00e9fono m\u00f3vil con una precisi\u00f3n casi autom\u00e1tica. Pero un nuevo estudio sugiere que, dentro de la mu\u00f1eca, seguimos conservando se\u00f1ales anat\u00f3micas mucho m\u00e1s antiguas, heredadas de un pasado compartido con <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/los-chimpances-del-bosque-de-budongo-se-curan-con-plantas-medicinales-y-cuidan-las-heridas-de-sus-companeros-como-si-tuvieran-su-propio-botiquin-natural\/32793\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">chimpanc\u00e9s<\/a> y gorilas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n, publicada en <em>Proceedings of the Royal Society B<\/em>, vuelve a abrir una pregunta cl\u00e1sica de la <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/la-fuente-de-la-inteligencia-esta-en-el-intestino-y-no-en-la-cabeza\/32536\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">evoluci\u00f3n<\/a> humana. \u00bfNuestro ancestro com\u00fan con los grandes simios africanos caminaba apoy\u00e1ndose sobre los nudillos? Los autores no dicen que la respuesta est\u00e9 cerrada, pero s\u00ed que la mu\u00f1eca humana guarda pistas dif\u00edciles de ignorar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una pista escondida<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo se centra en los huesos carpianos, las peque\u00f1as piezas que forman la mu\u00f1eca. Son huesos diminutos, irregulares y poco llamativos a simple vista, pero controlan buena parte de la estabilidad y la movilidad de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mucho tiempo, la historia de nuestra evoluci\u00f3n se explic\u00f3 mirando el cr\u00e1neo, la pelvis o las piernas. Tiene sentido, porque el <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/por-que-los-humanos-no-pueden-mover-los-dedos-de-los-pies-de-forma-independiente\/32426\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">bipedismo<\/a> cambi\u00f3 nuestra forma de movernos. Pero la mu\u00f1eca tambi\u00e9n cuenta una historia. Y no es poca cosa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Miles de huesos comparados<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El equipo dirigido por Laura E. Hunter compar\u00f3 huesos de mu\u00f1eca de primates actuales y de homininos f\u00f3siles. Seg\u00fan la informaci\u00f3n publicada sobre el estudio, el an\u00e1lisis incluy\u00f3 m\u00e1s de 2.000 piezas de primates vivos y 55 f\u00f3siles de homininos, una muestra amplia para estudiar una zona tan compleja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para hacerlo no bastaba con mirar los huesos en una vitrina. Los investigadores usaron modelos tridimensionales, un m\u00e9todo matem\u00e1tico llamado arm\u00f3nicos esf\u00e9ricos y sistemas de clasificaci\u00f3n autom\u00e1tica. En la pr\u00e1ctica, esto permite comparar la forma completa de cada hueso, incluso detalles que el ojo humano puede pasar por alto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Parecidos inesperados<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados apuntan a una similitud notable entre la mu\u00f1eca humana y la de los grandes simios africanos. El estudio destaca especialmente dos huesos, el semilunar y el piramidal, que son muy parecidos en humanos, gorilas y chimpanc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no significa que los humanos actuales caminemos como ellos, claro. Pero s\u00ed sugiere que parte de nuestra mu\u00f1eca podr\u00eda venir de una anatom\u00eda antigua, quiz\u00e1 relacionada con formas de locomoci\u00f3n en las que la mano soportaba peso. Ah\u00ed est\u00e1 la clave.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El rastro de los nudillos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chimpanc\u00e9s y gorilas se desplazan muchas veces apoyando el peso del cuerpo sobre los nudillos. Para eso necesitan una mu\u00f1eca fuerte y estable, capaz de resistir presiones repetidas sin lesionarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo estudio plantea que algunos rasgos compartidos por humanos y grandes simios africanos podr\u00edan estar relacionados con ese tipo de locomoci\u00f3n. La propia Hunter lo resumi\u00f3 con cautela al explicar que existen rasgos que pudieron ser ventajosos para caminar sobre los nudillos en el ancestro com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero aqu\u00ed conviene frenar. Que una estructura sirva para una cosa en un animal no significa que siempre haya tenido exactamente esa funci\u00f3n. En evoluci\u00f3n, una pieza puede cambiar de uso con el tiempo, como una herramienta vieja que acaba sirviendo para una tarea nueva.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La mano no apareci\u00f3 de golpe<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los puntos m\u00e1s interesantes del trabajo es que la mano humana no habr\u00eda evolucionado como una transformaci\u00f3n limpia y r\u00e1pida. M\u00e1s bien parece un mosaico, con huesos que cambiaron antes y otros que conservaron rasgos antiguos durante mucho m\u00e1s tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores se\u00f1alan que algunas especies f\u00f3siles muestran combinaciones extra\u00f1as. En Homo naledi, por ejemplo, la anatom\u00eda de la mu\u00f1eca parece variar bastante entre individuos, lo que sugiere que sus capacidades manuales no eran tan uniformes como en humanos modernos y neandertales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El pulgar gan\u00f3 peso<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La parte m\u00e1s moderna de nuestra mu\u00f1eca aparece sobre todo en el lado del pulgar. All\u00ed se reorganizaron varios huesos, aumentando la estabilidad y facilitando movimientos finos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese cambio es importante porque el pulgar es el gran protagonista de la precisi\u00f3n humana. Gracias a \u00e9l podemos pinzar, sujetar, girar y fabricar objetos. En el fondo, la evoluci\u00f3n no borr\u00f3 la mu\u00f1eca heredada de los antiguos simios africanos, sino que la modific\u00f3 poco a poco para otra vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Herramientas y evoluci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio tambi\u00e9n sugiere que las adaptaciones m\u00e1s claras para un uso sofisticado de herramientas pudieron fijarse tarde en la evoluci\u00f3n humana. Es una idea potente, porque solemos imaginar que la fabricaci\u00f3n de utensilios avanzados apareci\u00f3 como una l\u00ednea recta desde los primeros homininos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La realidad parece m\u00e1s complicada. Algunos huesos conservaban rasgos antiguos mientras otros empezaban a mostrar caracter\u00edsticas modernas. La evoluci\u00f3n rara vez trabaja con prisas. Va probando, ajustando y reutilizando.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El debate sigue vivo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, los autores insisten en que no hay una prueba definitiva. La mu\u00f1eca aporta una pista fuerte, pero no basta para reconstruir por completo c\u00f3mo se mov\u00eda el \u00faltimo ancestro com\u00fan de humanos y chimpanc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n podr\u00eda haber otras explicaciones, como la escalada vertical o comportamientos en los \u00e1rboles. Por eso Hunter record\u00f3 una frase muy \u00fatil para no exagerar el hallazgo, \u00abel t\u00edtulo es una pregunta, no una afirmaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que falta por encontrar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gran problema sigue siendo el mismo de siempre. Faltan f\u00f3siles del momento exacto en el que se separaron las l\u00edneas evolutivas de humanos y chimpanc\u00e9s. Sin esos huesos, la escena completa seguir\u00e1 teniendo zonas borrosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la pista es fascinante. La misma estructura que hoy nos permite escribir, cocinar, dibujar o usar una herramienta pudo tener ra\u00edces en un pasado en el que nuestros ancestros se mov\u00edan de una forma mucho m\u00e1s parecida a la de los grandes simios africanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio completo ha sido publicado en <a href=\"https:\/\/royalsocietypublishing.org\/rspb\/article\/293\/2071\/20260556\/481780\/Did-modern-human-carpal-morphology-evolve-from\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Proceedings of the Royal Society B<\/em><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mano humana parece dise\u00f1ada para escribir, coser, manejar herramientas o sujetar un tel\u00e9fono m\u00f3vil con una precisi\u00f3n casi autom\u00e1tica. &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Un estudio sin precedentes es la prueba m\u00e1s s\u00f3lida hasta la fecha: los huesos de la mu\u00f1eca tienen rasgos de los simios que la evoluci\u00f3n no pudo borrar del todo\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/un-estudio-sin-precedentes-es-la-prueba-mas-solida-hasta-la-fecha-los-huesos-de-la-muneca-tienen-rasgos-de-los-simios-que-la-evolucion-no-pudo-borrar-del-todo\/36513\/#more-36513\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Un estudio sin precedentes es la prueba m\u00e1s s\u00f3lida hasta la fecha: los huesos de la mu\u00f1eca tienen rasgos de los simios que la evoluci\u00f3n no pudo borrar del todo\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":36514,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[],"class_list":["post-36513","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36513"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36515,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36513\/revisions\/36515"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}