{"id":37296,"date":"2026-07-09T15:27:00","date_gmt":"2026-07-09T13:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=37296"},"modified":"2026-07-08T15:30:40","modified_gmt":"2026-07-08T13:30:40","slug":"ninos-cazadores-recolectores-ya-morian-de-peste-hace-mas-de-5-000-anos-esqueletos-en-siberia-adelantan-la-historia-del-antepasado-de-la-peste-negra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/ninos-cazadores-recolectores-ya-morian-de-peste-hace-mas-de-5-000-anos-esqueletos-en-siberia-adelantan-la-historia-del-antepasado-de-la-peste-negra\/37296\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os cazadores-recolectores ya mor\u00edan de peste hace m\u00e1s de 5.000 a\u00f1os: esqueletos en Siberia adelantan la historia del antepasado de la peste negra"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando pensamos en la peste, lo normal es imaginar ratas, ciudades medievales abarrotadas y calles donde la enfermedad corr\u00eda casi sin freno. Pero un nuevo estudio acaba de mover esa imagen mucho m\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo. La bacteria <em>Yersinia pestis<\/em> ya estaba causando brotes mortales hace unos 5500 a\u00f1os, entre peque\u00f1os grupos de cazadores-recolectores que viv\u00edan cerca del lago <a href=\"https:\/\/baikalproject.artsrn.ualberta.ca\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Baikal<\/a>, en Siberia oriental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s llamativo no es solo la antig\u00fcedad del hallazgo. Los investigadores analizaron <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/se-ha-secuenciado-por-primera-vez-el-genoma-completo-de-un-egipcio-de-hace-casi-5-000-anos-y-los-resultados-conectan-el-nilo-con-mesopotamia\/32614\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ADN<\/a> antiguo de 46 personas enterradas en cuatro cementerios prehist\u00f3ricos y encontraron restos gen\u00e9ticos de la bacteria en 18 de ellas, una proporci\u00f3n cercana al 40 %. Y muchas de las v\u00edctimas eran ni\u00f1os. No es poca cosa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un brote donde nadie lo esperaba<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os, muchos cient\u00edficos pensaron que grandes brotes de peste necesitaban ciudades, ganader\u00eda, agricultura y mucha gente viviendo junta. En el fondo, esa idea parec\u00eda l\u00f3gica. Cuantas m\u00e1s personas comparten espacio, comida y animales, m\u00e1s f\u00e1cil lo tienen algunas enfermedades para saltar de un cuerpo a otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo trabajo complica bastante esa explicaci\u00f3n. Los restos proceden de comunidades m\u00f3viles, sin ciudades ni grandes aldeas agr\u00edcolas, pero aun as\u00ed muestran dos fases de brotes de peste en cementerios situados junto al r\u00edo Angara, que drena desde el lago Baikal. Seg\u00fan el estudio, la primera fase se produjo dentro de una sola generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la pr\u00e1ctica, esto significa que la peste pudo golpear con fuerza a grupos peque\u00f1os y dispersos mucho antes de la Edad Media. No hac\u00eda falta una ciudad sucia ni una red de ratas urbanas como las que solemos tener en la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los dientes guardaban la prueba<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La clave estaba en los dientes. All\u00ed, protegidos durante milenios, quedaron fragmentos de ADN humano y bacteriano. Con t\u00e9cnicas de secuenciaci\u00f3n avanzada, el equipo reconstruy\u00f3 genomas antiguos de <em>Yersinia pestis<\/em> y confirm\u00f3 que se trataba de cepas muy tempranas de la bacteria causante de la peste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ruairidh Macleod, autor principal del trabajo e investigador de la Universidad de <a href=\"https:\/\/www.arch.ox.ac.uk\/article\/oldest-strains-plague-caused-deadly-outbreaks-5500-years-ago\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Oxford<\/a>, explic\u00f3 que el equipo reuni\u00f3 pruebas gen\u00e9ticas, parentescos, an\u00e1lisis arqueol\u00f3gicos y dataciones por radiocarbono para entender qu\u00e9 ocurri\u00f3 en esas comunidades. En sus palabras, esos datos permitieron construir \u201cuna imagen clara\u201d de los brotes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata, por tanto, de una simple sospecha basada en tumbas extra\u00f1as. El estudio cruza varias l\u00edneas de evidencia. ADN de la bacteria, relaciones familiares entre los enterrados, fechas compatibles y perfiles de mortalidad que apuntan a episodios agudos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los ni\u00f1os fueron los m\u00e1s golpeados<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los datos m\u00e1s duros del estudio es la edad de muchas v\u00edctimas. Las infecciones parecen haber provocado muertes r\u00e1pidas, especialmente entre ni\u00f1os de 8 a 11 a\u00f1os. En los dos cementerios con m\u00e1s casos, Ust\u2019-Ida I y Bratskii Kamen, el perfil de mortalidad est\u00e1 claramente inclinado hacia la infancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los investigadores tambi\u00e9n reconstruyeron parentescos. Encontraron peque\u00f1os grupos familiares afectados, con hermanos y otros parientes enterrados juntos o en tumbas cercanas. Esto encaja con una transmisi\u00f3n entre personas, aunque el origen inicial pudo estar en animales salvajes. Ah\u00ed est\u00e1 uno de los puntos m\u00e1s importantes del hallazgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Andrzej Weber, arque\u00f3logo de la Universidad de Alberta y responsable del Proyecto Arqueol\u00f3gico del Baikal, reconoci\u00f3 que el gran n\u00famero de ni\u00f1os enterrados en un periodo corto era \u201cun verdadero rompecabezas\u201d desde los a\u00f1os 90. Ahora, la peste ofrece una explicaci\u00f3n que encaja con los datos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La pista de las marmotas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n apunta tambi\u00e9n a un posible origen animal. En la regi\u00f3n del Baikal, las marmotas han sido hist\u00f3ricamente un reservorio importante de peste. La caza, el despellejado y el contacto cercano con estos roedores pueden exponer a las personas a la bacteria, sobre todo cuando se manipulan animales infectados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores creen que los brotes pudieron empezar por un salto de la bacteria desde marmotas salvajes a humanos. Despu\u00e9s, en grupos familiares muy unidos, la enfermedad habr\u00eda encontrado una v\u00eda para seguir circulando. \u00bfQu\u00e9 significa esto hoy? Que la frontera entre fauna salvaje y salud humana siempre ha sido delicada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de se\u00f1alar a un animal como culpable. Las marmotas forman parte de su ecosistema. La lecci\u00f3n va m\u00e1s bien por otro lado. Cuando los humanos dependen de la caza, la piel, la carne o el contacto directo con fauna silvestre, los pat\u00f3genos tienen m\u00e1s oportunidades de cruzar esa l\u00ednea invisible.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No era igual que la peste medieval<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peste de hace 5500 a\u00f1os no era exactamente la misma que la Peste Negra medieval. Las cepas antiguas carec\u00edan de algunos rasgos gen\u00e9ticos que m\u00e1s tarde permitieron una transmisi\u00f3n m\u00e1s eficaz por pulgas y favorecieron la forma bub\u00f3nica de la enfermedad. Ese detalle hab\u00eda llevado a pensar que quiz\u00e1 las primeras cepas eran menos peligrosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el nuevo estudio dice otra cosa. Eske Willerslev, de la Universidad de <a href=\"https:\/\/news.ku.dk\/all_news\/2026\/06\/oldest-strains-of-plague-caused-deadly-outbreaks-5500-years-ago\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Copenhague<\/a> y la Universidad de Cambridge, se\u00f1al\u00f3 que aquellas cepas antiguas ya eran \u201caltamente letales\u201d. Esa frase cambia bastante el relato. No ten\u00edan todas las herramientas de la peste hist\u00f3rica, pero pod\u00edan matar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, los investigadores detectaron un superant\u00edgeno, un factor gen\u00e9tico capaz de provocar respuestas inmunitarias muy intensas. Seg\u00fan Martin Sikora, de la Universidad de Copenhague, esta combinaci\u00f3n de factores pudo hacer que la infecci\u00f3n fuera muy grave incluso antes de que la bacteria desarrollara una transmisi\u00f3n eficiente por pulgas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que cambia este hallazgo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este descubrimiento no solo retrasa la fecha del brote de peste m\u00e1s antiguo conocido. Tambi\u00e9n cambia la forma de entender la relaci\u00f3n entre enfermedades, ambiente y modos de vida. La peste no esper\u00f3 a las grandes ciudades para convertirse en una amenaza. Ya pod\u00eda golpear a grupos peque\u00f1os, m\u00f3viles y muy conectados con la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed est\u00e1 el mensaje de fondo. La salud humana nunca ha estado separada del entorno. Lo que ocurre en los ecosistemas, en los animales silvestres y en nuestras formas de alimentarnos o movernos por el territorio puede acabar dejando huella en nuestros cuerpos. Incluso miles de a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio completo ha sido publicado en la revista cient\u00edfica <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-026-10540-5\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Nature<\/em><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descubren que la peste ya mataba a ni\u00f1os cazadores-recolectores hace 5.500 a\u00f1os en Siberia, mucho antes de la Edad Media.<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":37297,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-37296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37296"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37298,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37296\/revisions\/37298"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}