{"id":37921,"date":"2026-08-02T21:59:00","date_gmt":"2026-08-02T19:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=37921"},"modified":"2026-08-02T21:59:00","modified_gmt":"2026-08-02T19:59:00","slug":"los-expertos-coinciden-las-personas-que-beben-cafe-tienen-un-microbioma-intestinal-mas-diverso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/los-expertos-coinciden-las-personas-que-beben-cafe-tienen-un-microbioma-intestinal-mas-diverso\/37921\/","title":{"rendered":"Los expertos coinciden: \u00abLas personas que beben caf\u00e9 tienen un microbioma intestinal m\u00e1s diverso\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/durante-anos-millones-de-personas-han-tomado-cafe-nada-mas-levantarse-y-ahora-la-ciencia-duda-de-que-sea-buena-idea\/33478\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">caf\u00e9<\/a> no solo ayuda a despejarse por la ma\u00f1ana. Un amplio estudio ha encontrado una relaci\u00f3n muy clara entre su consumo y la composici\u00f3n de la microbiota intestinal, hasta el punto de que una bacteria concreta aparece entre 4,5 y 8 veces m\u00e1s en quienes lo beben que en quienes apenas lo toman. El hallazgo es llamativo, pero todav\u00eda no demuestra que esa bacteria mejore la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.kcl.ac.uk\/people\/professor-tim-spector\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Tim Spector<\/a>, epidemi\u00f3logo, cofundador de ZOE y uno de los autores del trabajo, lo ha resumido as\u00ed. \u00abLos bebedores de caf\u00e9 tienen un microbioma intestinal m\u00e1s diverso que los no bebedores\u00bb. La idea resulta atractiva, aunque conviene ponerle freno a una conclusi\u00f3n demasiado r\u00e1pida, porque tener una microbiota diferente no significa autom\u00e1ticamente estar m\u00e1s sano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una bacteria ligada al caf\u00e9<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los investigadores analizaron informaci\u00f3n diet\u00e9tica y muestras intestinales de 22 867 personas de Estados Unidos y Reino Unido. Despu\u00e9s integraron esos resultados con datos p\u00fablicos de 211 cohortes (grupos de personas estudiadas), hasta reunir 54 198 muestras en las que se examin\u00f3 el material gen\u00e9tico de los <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/cientificos-descubren-microbios-activos-en-otzi-el-hombre-de-los-hielos-que-llevan-5-300-anos-en-su-cuerpo-y-amenazan-con-destruir-la-momia-mas-famosa-del-planeta\/36603\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">microorganismos<\/a>. Es uno de los an\u00e1lisis m\u00e1s grandes realizados sobre la relaci\u00f3n entre un alimento concreto y la microbiota intestinal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El equipo identific\u00f3 115 grupos bacterianos relacionados de forma positiva con el consumo de caf\u00e9. La se\u00f1al m\u00e1s fuerte correspondi\u00f3 a <em>Lawsonibacter asaccharolyticus<\/em>, cuya abundancia media fue entre 4,5 y 8 veces mayor en los bebedores habituales que en el grupo que casi nunca tomaba caf\u00e9. No es poca cosa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo comprobaron en el laboratorio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La asociaci\u00f3n no se qued\u00f3 \u00fanicamente en cuestionarios y muestras de heces. Los cient\u00edficos cultivaron <em>Lawsonibacter asaccharolyticus<\/em> y a\u00f1adieron caf\u00e9 al medio, tanto preparado en cafetera moka como soluble. La bacteria creci\u00f3 m\u00e1s con el caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAl cultivar esta bacteria in vitro, vimos que crec\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido cuando a\u00f1ad\u00edamos caf\u00e9 al medio de cultivo\u00bb, explic\u00f3 Paolo Manghi, primer autor del estudio e investigador de la Universidad de Trento. El experimento no reproduce todo lo que ocurre dentro de un <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/la-fuente-de-la-inteligencia-esta-en-el-intestino-y-no-en-la-cabeza\/32536\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">intestino<\/a> humano, pero refuerza la idea de que algunos componentes de la bebida pueden favorecer directamente a este microorganismo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El descafeinado tambi\u00e9n cuenta<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed aparece uno de los datos m\u00e1s interesantes. El crecimiento se observ\u00f3 con caf\u00e9 normal y descafeinado, y las diez bacterias con mayor relaci\u00f3n con la bebida tambi\u00e9n conservaron una asociaci\u00f3n clara con el consumo de descafeinado. En el fondo, la cafe\u00edna no parece ser la \u00fanica responsable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los investigadores detectaron adem\u00e1s mayores niveles de \u00e1cido qu\u00ednico, trigonelina y otros compuestos relacionados con el caf\u00e9 en 438 muestras de plasma. La hip\u00f3tesis apunta a los polifenoles (compuestos presentes de forma natural en las plantas) y a otras sustancias de la bebida, pero el mecanismo completo sigue sin estar cerrado. Queda trabajo por hacer.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1s diversidad no siempre es mejor<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 significa esto en la pr\u00e1ctica para quien toma uno o dos caf\u00e9s al d\u00eda? El estudio muestra una huella microbiana muy reconocible, no una prueba de que el caf\u00e9 cure enfermedades, reduzca la inflamaci\u00f3n o proteja el coraz\u00f3n a trav\u00e9s de <em>Lawsonibacter asaccharolyticus<\/em>. La propia Universidad de Trento reconoce que a\u00fan no se sabe si esta bacteria tiene un efecto positivo o negativo sobre la salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-026-71264-8\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">investigaci\u00f3n<\/a> posterior, publicada el 21 de abril de 2026, a\u00f1adi\u00f3 un matiz importante. En 62 adultos sanos, la retirada del caf\u00e9 durante dos semanas y su posterior reintroducci\u00f3n modificaron cepas concretas, tanto con caf\u00e9 normal como descafeinado, pero no produjeron cambios claros en la diversidad global durante la intervenci\u00f3n. Es decir, el efecto podr\u00eda ser m\u00e1s selectivo que general.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que el estudio no demuestra<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor parte del gran trabajo de 2024 es observacional. Los participantes informaron sobre lo que com\u00edan y beb\u00edan, y los cient\u00edficos compararon esos datos con su <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/tim-spector-especialista-en-microbiota-le-hice-comer-a-mi-hijo-mcdonalds-durante-10-dias\/34230\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">microbiota<\/a>, por lo que pueden detectar relaciones s\u00f3lidas, pero no asegurar que el caf\u00e9 sea la causa de todos los cambios observados. Tampoco midieron si quienes ten\u00edan m\u00e1s <em>Lawsonibacter asaccharolyticus<\/em> enfermaban menos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio fue revisado por pares y reuni\u00f3 cohortes diferentes, algo que refuerza sus resultados. Aun as\u00ed, parte del trabajo recibi\u00f3 apoyo de ZOE, Tim Spector figura como coautor y varios investigadores declararon v\u00ednculos econ\u00f3micos con la empresa. Esa informaci\u00f3n no invalida el hallazgo, pero ayuda al lector a entender de d\u00f3nde proceden los datos y qui\u00e9n particip\u00f3 en su an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cu\u00e1nto caf\u00e9 es razonable<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados tampoco permiten afirmar que todo el mundo deba beber entre dos y cuatro tazas al d\u00eda. La cantidad de cafe\u00edna cambia mucho seg\u00fan el grano, el tama\u00f1o de la taza y la preparaci\u00f3n, por lo que contar caf\u00e9s puede ser enga\u00f1oso. Una taza peque\u00f1a de espresso y un vaso grande de caf\u00e9 filtrado no aportan necesariamente lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria considera que hasta 400 miligramos diarios de cafe\u00edna, sumando todas las fuentes, no plantean problemas de seguridad para la mayor\u00eda de adultos sanos. Durante el embarazo, la referencia baja a 200 miligramos al d\u00eda, mientras que una dosis de 100 miligramos cerca de la hora de acostarse puede alterar el sue\u00f1o en algunas personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, la conclusi\u00f3n sensata es bastante sencilla. Si el caf\u00e9 sienta bien, puede formar parte de una alimentaci\u00f3n equilibrada, y el descafeinado tambi\u00e9n parece dejar una se\u00f1al en la microbiota. Pero quien no lo tolera, duerme peor o simplemente no le gusta no necesita empezar a tomarlo para conseguir una supuesta bacteria beneficiosa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una pista, no una receta<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hallazgo revela algo fascinante. Una bebida cotidiana puede dejar una marca medible en el ecosistema intestinal y favorecer de forma muy concreta a determinados microorganismos. Y eso se observa incluso cuando se retira la cafe\u00edna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la ciencia a\u00fan debe explicar si esa relaci\u00f3n produce beneficios reales y para qui\u00e9n. Por ahora, <em>Lawsonibacter asaccharolyticus<\/em> funciona mejor como una pista sobre lo que bebemos que como una receta para estar m\u00e1s sanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio principal ha sido publicado en <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41564-024-01858-9\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Nature Microbiology<\/em><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los expertos revelan por qu\u00e9 beber caf\u00e9 se asocia con un microbioma intestinal m\u00e1s diverso, seg\u00fan un amplio estudio cient\u00edfico.<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":37922,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-37921","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37921"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37923,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37921\/revisions\/37923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}