{"id":37996,"date":"2026-08-05T12:43:00","date_gmt":"2026-08-05T10:43:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=37996"},"modified":"2026-08-05T12:43:00","modified_gmt":"2026-08-05T10:43:00","slug":"el-estres-psicologico-modifica-las-bacterias-intestinales-y-podria-acelerar-el-envejecimiento-de-las-celulas-sanguineas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/el-estres-psicologico-modifica-las-bacterias-intestinales-y-podria-acelerar-el-envejecimiento-de-las-celulas-sanguineas\/37996\/","title":{"rendered":"El estr\u00e9s psicol\u00f3gico modifica las bacterias intestinales y podr\u00eda acelerar el envejecimiento de las c\u00e9lulas sangu\u00edneas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/la-ciencia-analiza-que-le-pasa-a-tu-cerebro-cuando-no-haces-nada-y-el-hallazgo-obliga-a-replantear-tu-descanso\/33546\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">estr\u00e9s<\/a> psicol\u00f3gico prolongado puede dejar una huella mucho m\u00e1s profunda que una mala noche o una jornada con la cabeza a mil. Un nuevo estudio realizado con ratones ha identificado una cadena biol\u00f3gica que comienza en el cerebro, altera la microbiota intestinal y termina da\u00f1ando, en los animales, la capacidad de la m\u00e9dula \u00f3sea para producir c\u00e9lulas de la sangre y del sistema inmunitario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los investigadores observaron cambios parecidos a los del envejecimiento en las c\u00e9lulas madre hematopoy\u00e9ticas, pero hay una cautela esencial. El trabajo no demuestra que este mismo mecanismo act\u00fae de igual manera en seres humanos ni que un <a href=\"https:\/\/www.nccih.nih.gov\/health\/probiotics-usefulness-and-safety\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">probi\u00f3tico<\/a> o un suplemento pueda impedirlo. Aun as\u00ed, ofrece un mapa bastante detallado de c\u00f3mo el estr\u00e9s podr\u00eda viajar por el organismo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una ruta inesperada<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El equipo de la Universidad Sun Yat-sen, en Guangzhou (China), utiliz\u00f3 cuatro modelos de estr\u00e9s en ratones para seguir la comunicaci\u00f3n entre el cerebro, el intestino y la m\u00e9dula \u00f3sea. La meta era entender c\u00f3mo una experiencia psicol\u00f3gica acaba provocando cambios f\u00edsicos en un tejido tan alejado del cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estr\u00e9s cr\u00f3nico redujo la actividad de dos zonas concretas, la corteza prefrontal medial y la sustancia gris periacueductal. La primera participa en la regulaci\u00f3n de la conducta y las emociones, mientras que la segunda interviene en respuestas relacionadas con el dolor, la amenaza y la defensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Meng Zhao, autor principal del trabajo, se\u00f1al\u00f3 que estas regiones \u00abregulan el equilibrio de la <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/la-fuente-de-la-inteligencia-esta-en-el-intestino-y-no-en-la-cabeza\/32536\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">microbiota intestinal<\/a>\u00bb. En la pr\u00e1ctica, el cerebro no envi\u00f3 una orden directa a la m\u00e9dula \u00f3sea, sino que modific\u00f3 primero el entorno intestinal. Y ah\u00ed empez\u00f3 la reacci\u00f3n en cadena.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La f\u00e1brica de la sangre<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las c\u00e9lulas madre hematopoy\u00e9ticas viven principalmente en la m\u00e9dula \u00f3sea. Son una especie de reserva maestra capaz de renovarse y de originar las distintas c\u00e9lulas de la sangre, incluidos numerosos componentes de las defensas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los ratones sometidos a estr\u00e9s, estas c\u00e9lulas perdieron parte de su capacidad para autorrenovarse y produjeron menos c\u00e9lulas de la l\u00ednea linfoide. De esa l\u00ednea proceden los linfocitos, esenciales para reconocer amenazas y organizar respuestas inmunitarias m\u00e1s espec\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cient\u00edficos describieron el resultado como un fenotipo \u00absimilar al envejecimiento\u00bb. Eso no significa que los animales envejecieran de golpe, sino que sus c\u00e9lulas madre mostraron varios rasgos que tambi\u00e9n aparecen con la edad, como un peor mantenimiento y un desequilibrio en la producci\u00f3n de c\u00e9lulas inmunitarias. No es poca cosa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El intestino fue el mensajero<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al disminuir la actividad de las dos regiones cerebrales, tambi\u00e9n cambiaron las se\u00f1ales del sistema nervioso simp\u00e1tico que llegan al intestino. Los autores detectaron menos mucina intestinal, una sustancia que forma parte de la capa protectora que recubre el tubo digestivo y ayuda a sostener un entorno adecuado para los microbios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los cambios m\u00e1s claros fue la reducci\u00f3n de <em>Lactobacillus reuteri<\/em>. Esta bacteria puede participar en la producci\u00f3n de espermidina, un compuesto natural relacionado con los procesos de mantenimiento y limpieza interna de las c\u00e9lulas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hallazgo convierte a la microbiota en algo m\u00e1s que una lista de bacterias buenas y malas. En este estudio actu\u00f3 como una peque\u00f1a f\u00e1brica qu\u00edmica capaz de transmitir las consecuencias del estr\u00e9s a otro \u00f3rgano. \u00abLas alteraciones en la microbiota y en la espermidina desempe\u00f1aron un papel crucial\u00bb, se\u00f1al\u00f3 la investigadora Linjia Jiang.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La pieza llamada espermidina<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La espermidina interviene en la autofagia, el sistema que utilizan las c\u00e9lulas para retirar o reciclar componentes deteriorados. En este caso, los investigadores se fijaron especialmente en la limpieza de las <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/cientificos-de-harvard-crean-un-reloj-biologico-capaz-de-predecir-cuando-nos-vamos-a-morir-con-una-precision-nunca-antes-vista\/36973\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">mitocondrias<\/a>, las estructuras que producen buena parte de la energ\u00eda celular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando bajaron los niveles de espermidina, esa limpieza perdi\u00f3 eficacia. Aumentaron el da\u00f1o oxidativo en las mitocondrias y el estr\u00e9s ferropt\u00f3tico, un proceso relacionado con el hierro y con la oxidaci\u00f3n de las grasas que forman las membranas celulares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los experimentos reforzaron la relaci\u00f3n entre las distintas piezas. La activaci\u00f3n experimental de las regiones cerebrales afectadas recuper\u00f3 la funci\u00f3n de las c\u00e9lulas madre, mientras que la espermidina restaur\u00f3 la autofagia y mejor\u00f3 varios de los defectos observados bajo estr\u00e9s. Pero todo ocurri\u00f3 en ratones y en condiciones controladas de laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No es una receta de suplementos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado puede sonar tentador. Si disminuyen una bacteria y un metabolito, \u00bfbastar\u00eda con comprarlos y tomarlos? La respuesta, con los datos actuales, es no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo no ha probado que los suplementos de espermidina ni los probi\u00f3ticos con <em>L. reuteri<\/em> protejan las c\u00e9lulas madre sangu\u00edneas de personas sometidas a estr\u00e9s. Las cepas bacterianas no son todas iguales, las dosis importan y el <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/tim-spector-especialista-en-microbiota-le-hice-comer-a-mi-hijo-mcdonalds-durante-10-dias\/34230\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ecosistema intestinal<\/a> humano es mucho m\u00e1s variable que el de los animales de laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, a\u00fan falta cerrar una parte del recorrido. Los autores reconocen que ser\u00e1n necesarios experimentos con trazadores marcados para comprobar si la espermidina asociada a las bacterias llega directamente hasta la m\u00e9dula \u00f3sea y act\u00faa all\u00ed sobre las c\u00e9lulas madre. El mecanismo es s\u00f3lido como hip\u00f3tesis experimental, pero todav\u00eda no es una terapia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 significa para las personas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La principal aportaci\u00f3n del estudio no es un nuevo producto para combatir el estr\u00e9s. Es la identificaci\u00f3n de un eje entre cerebro, intestino y m\u00e9dula \u00f3sea que podr\u00eda ayudar a explicar por qu\u00e9 una tensi\u00f3n mantenida afecta a las defensas y al envejecimiento celular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n introduce un matiz importante. Cuidar la salud mental quiz\u00e1 tenga efectos biol\u00f3gicos m\u00e1s amplios de lo que percibimos cuando el estr\u00e9s se traduce en insomnio, falta de apetito, cansancio o esa sensaci\u00f3n de no desconectar nunca. Pero este trabajo, por s\u00ed solo, no permite afirmar que reducir el estr\u00e9s rejuvenezca la sangre humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El siguiente paso ser\u00e1 comprobar si la misma ruta existe en personas y si participa en el envejecimiento, el c\u00e1ncer u otras enfermedades cr\u00f3nicas. Hasta entonces, el mensaje sensato es evitar promesas r\u00e1pidas y buscar ayuda profesional cuando el estr\u00e9s se vuelve persistente o interfiere con la vida diaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio completo ha sido publicado en <em><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.stem.2026.05.012\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Cell Stem Cell<\/a><\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estr\u00e9s altera la microbiota intestinal y acelera cambios ligados al envejecimiento celular, seg\u00fan un nuevo estudio.<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":37997,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-37996","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37996"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37998,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37996\/revisions\/37998"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37997"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}