{"id":38720,"date":"2026-09-22T13:08:00","date_gmt":"2026-09-22T11:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=38720"},"modified":"2026-09-17T16:45:50","modified_gmt":"2026-09-17T14:45:50","slug":"batagaika-puerta-inframundo-siberia-crece","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/batagaika-puerta-inframundo-siberia-crece\/38720\/","title":{"rendered":"La \u201cpuerta al inframundo\u201d de Siberia ya mide cerca de un kil\u00f3metro de largo y remueve cada a\u00f1o un mill\u00f3n de metros c\u00fabicos de suelo congelado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo Siberia crece cada a\u00f1o un mill\u00f3n de m3 un cr\u00e1ter al que los vecinos llaman &#8216;la puerta al inframundo&#8217;: ya mide un kil\u00f3metro de largo y hasta 50 metros de profundidad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Batagaika es el mayor megadeslizamiento de suelo congelado conocido. La enorme cicatriz de Yakutia ronda un kil\u00f3metro de longitud, alcanza unos 100 metros de profundidad y expone capas de permafrost formadas hace hasta 650.000 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el remoto noreste de Siberia, el terreno parece abrirse lentamente bajo la taiga. La depresi\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.esa.int\/ESA_Multimedia\/Images\/2026\/05\/Earth_from_Space_Batagaika_Crater\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Batagaika<\/a>, apodada \u00abla puerta al inframundo\u00bb, contin\u00faa ensanch\u00e1ndose a medida que desaparece el hielo que manten\u00eda unidos los sedimentos de la ladera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a su nombre popular, no es un cr\u00e1ter producido por un meteorito ni una abertura hacia el interior del planeta. Se trata de un <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1002\/ppp.2194\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">megadeslizamiento<\/a> regresivo por deshielo, una formaci\u00f3n que avanza pendiente arriba cuando el permafrost rico en hielo se descongela y deja de sostener el terreno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ESA public\u00f3 el 29 de mayo de 2026 una nueva imagen captada por Copernicus <a href=\"https:\/\/www.esa.int\/Applications\/Observing_the_Earth\/Copernicus\/Sentinel-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sentinel-2<\/a>. La agencia europea describe una cicatriz de aproximadamente un kil\u00f3metro de longitud y unos 100 metros de profundidad, con un crecimiento que en las zonas m\u00e1s activas ronda los 30 metros anuales. Batagaika forma parte de un fen\u00f3meno m\u00e1s amplio de <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/el-deshielo-mundial-esta-revelando-una-paradoja-que-nadie-esperaba-mientras-destruye-el-planeta-el-calentamiento-actua-como-maquina-del-tiempo-y-saca-a-la-luz-herramientas-de-hace-10-000-anos-momia\/36858\/\">deshielo<\/a> que est\u00e1 transformando paisajes fr\u00edos y sacando a la superficie restos conservados durante milenios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 es el cr\u00e1ter de Batagaika y por qu\u00e9 sigue creciendo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El origen de Batagaika demuestra que el calentamiento global no act\u00faa solo. A mediados del siglo XX, la tala y la alteraci\u00f3n de la cubierta vegetal dejaron parte del suelo sin la protecci\u00f3n t\u00e9rmica proporcionada por \u00e1rboles, arbustos y materia org\u00e1nica superficial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al recibir m\u00e1s radiaci\u00f3n solar, la capa que se descongelaba cada verano aument\u00f3 de grosor. Durante la d\u00e9cada de 1960 apareci\u00f3 un barranco que fue profundiz\u00e1ndose hasta exponer grandes masas de hielo subterr\u00e1neo. Desde entonces, el agua de deshielo arrastra los sedimentos y deja al descubierto nuevas superficies congeladas, lo que mantiene activo el colapso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La perturbaci\u00f3n humana inicial fue local, pero el aumento de las temperaturas favorece que el proceso contin\u00fae. Por eso Batagaika no debe presentarse \u00fanicamente como una consecuencia espont\u00e1nea del cambio clim\u00e1tico. Es el resultado de una alteraci\u00f3n directa del paisaje que despu\u00e9s qued\u00f3 amplificada por un entorno cada vez m\u00e1s c\u00e1lido.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un mill\u00f3n de metros c\u00fabicos de permafrost desaparece cada a\u00f1o<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un trabajo dirigido por el glaci\u00f3logo Alexander Kizyakov y publicado en 2024 en la revista Geomorphology combin\u00f3 im\u00e1genes satelitales, vuelos con drones, observaciones de campo y un modelo geol\u00f3gico tridimensional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los investigadores calcularon que Batagaika moviliza alrededor de un mill\u00f3n de metros c\u00fabicos de material cada a\u00f1o. Aproximadamente dos tercios corresponden a hielo subterr\u00e1neo derretido y el tercio restante a sedimentos descongelados. Desde su formaci\u00f3n hasta 2023, el megadeslizamiento habr\u00eda movilizado unos 34,7 millones de metros c\u00fabicos de terreno y cerca de 169.500 toneladas de carbono org\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio tambi\u00e9n estima que cada a\u00f1o quedan liberadas de su estado congelado entre 4.000 y 5.000 toneladas de carbono org\u00e1nico. Esta cifra describe materia movilizada por el deshielo, no una medici\u00f3n directa de gases que hayan llegado \u00edntegramente a la atm\u00f3sfera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco existe contradicci\u00f3n entre el mill\u00f3n de metros c\u00fabicos anual y los cerca de 30 metros mencionados por la ESA. La primera cifra mide el volumen total de hielo y sedimentos perdidos. La segunda describe el desplazamiento lineal de determinados sectores del borde, cuyo avance var\u00eda seg\u00fan la cantidad de hielo, la pendiente y las condiciones meteorol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Batagaika conserva un archivo clim\u00e1tico de hasta 650.000 a\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las paredes del megadeslizamiento han dejado expuestas capas de permafrost con una antig\u00fcedad estimada de hasta 650.000 a\u00f1os. El <a href=\"https:\/\/eros.usgs.gov\/earthshots\/batagaika-crater-russia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">USGS<\/a> considera Batagaika una ventana excepcional para investigar antiguos climas, ecosistemas y periodos glaciales del noreste de Siberia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no significa que la pared conserve una <a href=\"https:\/\/www.cambridge.org\/core\/journals\/quaternary-research\/article\/multimethod-dating-study-of-ancient-permafrost-batagay-megaslump-east-siberia\/A9EF8CD9E70A048C45ECF590A49D892D\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cronolog\u00eda<\/a> continua de 650.000 a\u00f1os. La secuencia presenta interrupciones provocadas por antiguos episodios de erosi\u00f3n y deshielo. Aun as\u00ed, sus sedimentos permiten comparar c\u00f3mo se conservaron la vegetaci\u00f3n, los microorganismos y la materia org\u00e1nica durante etapas glaciales e interglaciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ocurre con los <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/perforan-medio-kilometro-de-hielo-en-la-antartida-y-sacan-el-mayor-registro-sedimentario-obtenido-hasta-ahora\/38329\/\">n\u00facleos sedimentarios<\/a> recuperados bajo la Ant\u00e1rtida, cada estrato funciona como una p\u00e1gina incompleta de la historia terrestre. Su composici\u00f3n ayuda a reconstruir temperaturas, vegetaci\u00f3n y condiciones ambientales que existieron mucho antes de las observaciones instrumentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El deshielo tambi\u00e9n ha revelado <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/el-leon-de-las-cavernas-no-era-un-leon-el-adn-revela-una-especie-con-casi-dos-millones-de-anos-de-historia-propia\/37339\/\">restos de animales<\/a>. En 2018 apareci\u00f3 un potro de una especie extinta de caballo que llevaba congelado unos 42.000 a\u00f1os y que todav\u00eda conservaba piel, pelo y pezu\u00f1as. El hallazgo muestra la extraordinaria capacidad del permafrost para preservar tejidos, pero tambi\u00e9n la rapidez con la que ese patrimonio puede degradarse una vez expuesto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El carbono del permafrost es el riesgo que no aparece en las im\u00e1genes<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviene corregir una afirmaci\u00f3n recurrente. El <a href=\"https:\/\/nsidc.org\/learn\/parts-cryosphere\/frozen-ground-permafrost\/why-frozen-ground-matters\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">permafrost<\/a> no almacena \u00abla mitad de todo el metano de la Tierra\u00bb. Lo que conserva en enormes cantidades es materia org\u00e1nica rica en carbono que permaneci\u00f3 congelada y apenas pudo descomponerse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el suelo se descongela, los microorganismos vuelven a actuar sobre esa materia. Parte del carbono puede transformarse en CO\u2082 o metano, dependiendo de factores como la presencia de ox\u00edgeno, la humedad, la temperatura y el drenaje del terreno. Este proceso puede reforzar el calentamiento y favorecer nuevos episodios de deshielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ese motivo, no ser\u00eda correcto convertir autom\u00e1ticamente las 4.000 o 5.000 toneladas de carbono movilizadas en Batagaika en la misma cantidad de metano emitido. El estudio cuantifica el carbono que sale del estado congelado, pero su destino posterior puede incluir la atm\u00f3sfera, los cursos de agua, los sedimentos o la incorporaci\u00f3n temporal a los ecosistemas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Batagaika representa solo una parte visible de un problema mucho mayor. Investigaciones recientes sobre el <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/los-expertos-acaban-de-encontrar-una-bomba-de-relojeria-climatica-en-el-artico-y-han-activado-las-alarmas-575-gigatoneladas-de-carbono-en-los-deltas-de-los-rios\/36827\/\">carbono<\/a> almacenado en los deltas \u00e1rticos muestran que enormes reservas de materia org\u00e1nica permanecen encerradas en terrenos especialmente vulnerables al aumento de las temperaturas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La puerta al inframundo seguir\u00e1 vigilada desde el espacio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Batagaika no es un abismo que pueda crecer de manera ilimitada. Su evoluci\u00f3n depende de la distribuci\u00f3n del hielo subterr\u00e1neo, la forma de la ladera, la retirada de los sedimentos y las temperaturas de cada temporada. Por eso no se puede prolongar indefinidamente la p\u00e9rdida actual de un mill\u00f3n de metros c\u00fabicos anuales ni fijar una fecha precisa para su estabilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sat\u00e9lites permiten comparar su contorno a\u00f1o tras a\u00f1o y distinguir qu\u00e9 sectores siguen activos. La imagen difundida por la ESA en 2026, elaborada con datos de Sentinel-2 obtenidos en 2025, confirma que el terreno contin\u00faa reorganiz\u00e1ndose d\u00e9cadas despu\u00e9s del primer colapso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La verdadera amenaza no consiste en que una puerta sobrenatural est\u00e9 abri\u00e9ndose bajo Siberia. Batagaika importa porque demuestra c\u00f3mo una alteraci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n puede desestabilizar un suelo congelado y desencadenar un proceso que despu\u00e9s se alimenta del calor, la erosi\u00f3n y el deshielo. Es una herida local que permite observar, casi en tiempo real, uno de los mecanismos m\u00e1s dif\u00edciles de frenar del \u00c1rtico actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio completo ha sido publicado en la revista <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0169555X24001338\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Geomorphology<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imagen: European Union , Copernicus Sentinel-2 imagery \/ Wikimedia Commons (Attribution)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bajo Siberia crece cada a\u00f1o un mill\u00f3n de m3 un cr\u00e1ter al que los vecinos llaman &#8216;la puerta al inframundo&#8217;:<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":38719,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-38720","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38720"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38773,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38720\/revisions\/38773"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}