{"id":52008,"date":"2026-10-16T08:00:00","date_gmt":"2026-10-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=52008"},"modified":"2026-10-13T15:26:16","modified_gmt":"2026-10-13T13:26:16","slug":"lluvia-acida-calcio-hubbard-brook-arces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/lluvia-acida-calcio-hubbard-brook-arces\/52008\/","title":{"rendered":"Un helic\u00f3ptero esparci\u00f3 calcio en 1999 sobre un bosque de New Hampshire da\u00f1ado por la lluvia \u00e1cida y sus arces j\u00f3venes sobrevivieron un 36,6 % frente al 10,2 % de la cuenca sin tratar, pero su arroyo acab\u00f3 perdiendo 30 veces m\u00e1s nitr\u00f3geno que el de la vecina"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 19 de octubre de 1999, el piloto Ray Newcomb, de JBI Helicopter Services, empez\u00f3 a sobrevolar una peque\u00f1a cuenca del Bosque Experimental de Hubbard Brook, en New Hampshire (Estados Unidos), con una tolva cargada de pellets de un mineral rico en calcio que deb\u00eda devolver al suelo lo que la lluvia \u00e1cida se hab\u00eda llevado durante medio siglo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tierra, una retroexcavadora sub\u00eda hasta la tolva sacos de una tonelada, y el per\u00edmetro de la cuenca estaba marcado con lonas azules y globos de helio, seg\u00fan el <a href=\"https:\/\/hubbardbrook.org\/wp-content\/uploads\/Watershed_1_CalciumAddition.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">informe de la operaci\u00f3n<\/a> que conserva el Estudio del Ecosistema de Hubbard Brook.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seis a\u00f1os despu\u00e9s, los arces azucareros nacidos en 2003 hab\u00edan sobrevivido en un 36,6 % en la cuenca tratada frente al 10,2 % de la cuenca de referencia, y hacia 2010 el arroyo que drena esa ladera empez\u00f3 a llevarse nitr\u00f3geno a un ritmo que nadie hab\u00eda previsto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un bosque al que le faltaba calcio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubbard Brook ocupa unas 3160 hect\u00e1reas en las Monta\u00f1as Blancas y lo gestiona la Estaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n del Norte del Servicio Forestal de Estados Unidos, y all\u00ed se mide la qu\u00edmica de la lluvia y de los arroyos desde 1963.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lluvia \u00e1cida es la precipitaci\u00f3n cargada de \u00e1cidos sulf\u00farico y n\u00edtrico que proceden de quemar combustibles f\u00f3siles, y al atravesar el suelo arrastra calcio y otros nutrientes, un proceso que los cient\u00edficos tambi\u00e9n han reproducido en <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/lago-223-lluvia-acida-truchas-canada\/38909\/\">un lago de Canad\u00e1 al que a\u00f1adieron \u00e1cido durante 17 a\u00f1os<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las cuencas experimentales de Hubbard Brook el crecimiento de los \u00e1rboles, sobre todo de los arces azucareros (<em>Acer saccharum<\/em>), llevaba unos 25 a\u00f1os fren\u00e1ndose, seg\u00fan el estudio que se public\u00f3 en 2006.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abGracias a las mediciones detalladas de los \u00faltimos 50 a\u00f1os, sabemos casi exactamente cu\u00e1nto calcio se llev\u00f3 la lluvia \u00e1cida\u00bb, explic\u00f3 en 2006 Timothy Fahey, profesor de Ecolog\u00eda Forestal de la Universidad de Cornell, en el comunicado de esa universidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNuestro tratamiento se dise\u00f1\u00f3 para reponer justo esa cantidad de calcio y devolver el sistema a como era antes de la era de la lluvia \u00e1cida\u00bb, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sacos de una tonelada de wollastonita sobre la cuenca 1<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La parcela elegida fue la cuenca 1, de 11,8 hect\u00e1reas, que se compara desde entonces con la cuenca 6, una vecina sin tratar que recibe la misma lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El material era wollastonita, un silicato de calcio extra\u00eddo en Gouverneur (Nueva York) y convertido en pellets de 1,5 a 4 mil\u00edmetros para que el viento no lo dispersara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dosis, de 1,2 toneladas de calcio por hect\u00e1rea, buscaba subir la saturaci\u00f3n de bases del suelo, que es la parte de su capacidad de retener nutrientes ocupada por calcio, magnesio o potasio, del 10 % al 19 %, el nivel que se le supon\u00eda 50 a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Newcomb hab\u00eda trazado con GPS el l\u00edmite de la cuenca, y el 20 de octubre las nubes bajas y la lluvia obligaron a parar, de modo que las \u00faltimas 9 toneladas cortas, unas 8 toneladas m\u00e9tricas, cayeron el d\u00eda 21.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El total no coincide entre documentos: la ficha de la cuenca en la web del proyecto habla de 45 toneladas de wollastonita, el art\u00edculo de Ecology de 55 y el informe anota 110.992 libras de pellets aplicados, unas 50 toneladas m\u00e9tricas con el aglutinante incluido.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los arces azucareros respondieron en pocos a\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el verano de 2002 el pH, la medida de la acidez, de la capa de hojarasca poco descompuesta hab\u00eda subido a 4,98 en la cuenca tratada frente a 3,83 en la de referencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El calcio de las hojas de los arces adultos subi\u00f3 desde el segundo a\u00f1o y el manganeso, un metal que la acidez libera y que resulta t\u00f3xico para estos \u00e1rboles en exceso, baj\u00f3 en el cuarto y el quinto, seg\u00fan el estudio que firmaron Stephanie Juice, de Cornell, y otros ocho autores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2005 las copas de los arces estaban \u00abmucho m\u00e1s sanas\u00bb en la cuenca tratada, y de las pl\u00e1ntulas nacidas en 2003 segu\u00eda viva en julio de 2005 el 36,6 % frente al 10,2 % de la cuenca 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esas pl\u00e1ntulas eran alrededor de un 50 % m\u00e1s grandes, y las micorrizas, los hongos que se asocian a las ra\u00edces y les ayudan a captar nutrientes, colonizaban el 22,4 % de la longitud de sus ra\u00edces frente al 4,4 %.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fahey lo present\u00f3 como \u00abla prueba m\u00e1s concluyente hasta la fecha\u00bb de que el declive del arce azucarero est\u00e1 ligado a la lluvia \u00e1cida, aunque en el art\u00edculo los autores escriben que las interacciones causales entre la nutrici\u00f3n, el estr\u00e9s, las micorrizas y el crecimiento de las pl\u00e1ntulas \u00abquedan por establecer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El bosque tratado empez\u00f3 a usar m\u00e1s agua<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mark Green, hidr\u00f3logo de la Estaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n del Norte, revis\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s los registros y comprob\u00f3 que en los cinco meses siguientes a la aplicaci\u00f3n el bosque tratado empez\u00f3 a consumir bastante m\u00e1s agua que la cuenca vecina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNuestros resultados muestran que, cuando provocamos un aumento sustancial del calcio del suelo, este bosque respondi\u00f3 usando m\u00e1s agua, en parte por el mayor crecimiento. El resultado es que vemos un cambio en la hidrolog\u00eda del bosque\u00bb, explic\u00f3 Green en 2013 en el comunicado del Servicio Forestal.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El arroyo empez\u00f3 a perder nitr\u00f3geno<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un bosque que crece suele retener nitr\u00f3geno en la madera y las hojas, y eso era lo que esperaba el equipo en la cuenca 1 mientras los arces mejoraban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDurante casi diez a\u00f1os pareci\u00f3 que nuestras predicciones eran correctas\u00bb, cont\u00f3 Gene Likens, presidente em\u00e9rito del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas, que particip\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de 1999, en el <a href=\"https:\/\/www.caryinstitute.org\/news-insights\/press-release\/neutralizing-acidic-forest-soils-boosts-tree-growth-causes-spike\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">comunicado del Instituto Cary<\/a> de junio de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLuego, en 2010, vimos que los arroyos que drenan la zona tratada ten\u00edan niveles altos de nitr\u00f3geno, y en 2013 las p\u00e9rdidas anuales de nitr\u00f3geno inorg\u00e1nico eran treinta veces lo que esper\u00e1bamos, un aumento que solo hab\u00edamos visto tras experimentos de tala total\u00bb, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El art\u00edculo de PNAS, firmado por Emma Rosi-Marshall, Emily Bernhardt, Donald Buso, Charles Driscoll y Likens, precisa que en 2013 la cuenca tratada exportaba 30 veces m\u00e1s nitr\u00f3geno inorg\u00e1nico disuelto que las de referencia, unas p\u00e9rdidas que igualan o superan las registradas en esa misma cuenca tras un fuerte temporal de hielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLas reglas de la ecolog\u00eda convencional indicaban que, tras a\u00f1adir el calcio, el crecimiento del bosque llevar\u00eda a retener a\u00fan m\u00e1s nitr\u00f3geno. Sin embargo, la cuenca tratada est\u00e1 perdiendo nitr\u00f3geno\u00bb, resumi\u00f3 Rosi-Marshall, ec\u00f3loga acu\u00e1tica del Instituto Cary.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La explicaci\u00f3n estaba en la hojarasca<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un trabajo de Richard Marinos, Peter Groffman, Driscoll y Bernhardt publicado en 2024 en Soil Biology and Biochemistry midi\u00f3 el suelo en 2015 y 2016 y encontr\u00f3 en la cuenca tratada entre 1,8 y 2,6 veces m\u00e1s nitr\u00f3geno inorg\u00e1nico que en la de referencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la capa de hojarasca, la mineralizaci\u00f3n, que es la liberaci\u00f3n de nitr\u00f3geno desde la materia org\u00e1nica, y la inmovilizaci\u00f3n, su captura por los <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/lo-que-los-cientificos-descubrieron-tras-la-erupcion-del-monte-st-helens-tiraron-topos-dentro-de-un-volcan-que-aceleraron-la-recuperacion-del-ecosistema\/34709\/\">microorganismos del suelo<\/a>, eran alrededor de un 40 % m\u00e1s r\u00e1pidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores concluyen que ese ciclo acelerado \u00abprobablemente\u00bb repuso m\u00e1s deprisa el nitr\u00f3geno que el agua pod\u00eda arrastrar, aunque las tasas \u00abno estaban correlacionadas\u00bb con la acidez del suelo, lo que sugiere que los controles geoqu\u00edmicos directos no son el motor principal del cambio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los l\u00edmites de un experimento con una sola cuenca<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El experimento compara una cuenca tratada con una de referencia, sin r\u00e9plicas, de modo que la diferencia en las pl\u00e1ntulas corresponde a dos zonas observadas en el mismo periodo y no a un antes y un despu\u00e9s en los mismos \u00e1rboles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Instituto Cary subray\u00f3 en 2016 que los hallazgos ilustran \u00abla complejidad de mitigar la lluvia \u00e1cida\u00bb. El mismo tratamiento que ayud\u00f3 a los arces cambi\u00f3 el balance de agua y de nitr\u00f3geno de la cuenca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un estudio de Christopher Solomon y otros cuatro autores publicado en agosto de 2026 en JGR Biogeosciences, con datos de nueve cuencas de Hubbard Brook entre 1992 y 2022, sugiere \u00abposibles efectos heredados a largo plazo de la acidificaci\u00f3n\u00bb en el carbono org\u00e1nico disuelto de los arroyos pese a la reducci\u00f3n de la lluvia \u00e1cida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAl final, prevenir la degradaci\u00f3n ambiental es m\u00e1s f\u00e1cil que reparar los da\u00f1os\u00bb, concluy\u00f3 Likens en 2016, una idea que tambi\u00e9n afecta a los proyectos de <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/estalla-la-emocion-entre-los-biologos-los-murcielagos-las-aves-y-las-abejas-resucitan-el-90-del-ecosistema-de-bosques-tropicales-en-solo-30-anos-sin-la-accion-humana\/36455\/\">restauraci\u00f3n forestal<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio completo sobre los arces se ha publicado en <a href=\"https:\/\/research.fs.usda.gov\/download\/treesearch\/43627.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ecology<\/a> y el del nitr\u00f3geno, en <a href=\"https:\/\/pmc.ncbi.nlm.nih.gov\/articles\/PMC4941461\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">PNAS<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando arranc\u00f3, la Red de Investigaci\u00f3n Ecol\u00f3gica a Largo Plazo de Estados Unidos anunci\u00f3 que la cuenca 1 se estudiar\u00eda durante 50 a\u00f1os, hasta finales de la d\u00e9cada de 2040.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imagen: Mariel Carr \/ Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 19 de octubre de 1999, el piloto Ray Newcomb, de JBI Helicopter Services, empez\u00f3 a sobrevolar una peque\u00f1a cuenca &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Un helic\u00f3ptero esparci\u00f3 calcio en 1999 sobre un bosque de New Hampshire da\u00f1ado por la lluvia \u00e1cida y sus arces j\u00f3venes sobrevivieron un 36,6 % frente al 10,2 % de la cuenca sin tratar, pero su arroyo acab\u00f3 perdiendo 30 veces m\u00e1s nitr\u00f3geno que el de la vecina\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/lluvia-acida-calcio-hubbard-brook-arces\/52008\/#more-52008\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Un helic\u00f3ptero esparci\u00f3 calcio en 1999 sobre un bosque de New Hampshire da\u00f1ado por la lluvia \u00e1cida y sus arces j\u00f3venes sobrevivieron un 36,6 % frente al 10,2 % de la cuenca sin tratar, pero su arroyo acab\u00f3 perdiendo 30 veces m\u00e1s nitr\u00f3geno que el de la vecina\">Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":52007,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-52008","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52008"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52023,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52008\/revisions\/52023"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}