{"id":53069,"date":"2026-11-01T18:40:00","date_gmt":"2026-11-01T17:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/?p=53069"},"modified":"2026-10-30T13:41:18","modified_gmt":"2026-10-30T12:41:18","slug":"ranas-toro-nasa-orbita-1970","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/ranas-toro-nasa-orbita-1970\/53069\/","title":{"rendered":"La NASA mand\u00f3 en 1970 dos ranas toro a la \u00f3rbita con electrodos en los nervios del equilibrio, que registraron 155 horas de se\u00f1ales, y el destino de las ranas estaba decidido antes del despegue"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La NASA lanz\u00f3 el 9 de noviembre de 1970 dos ranas toro a la \u00f3rbita terrestre a bordo de un cohete Scout. Llevaban microelectrodos en los nervios del o\u00eddo interno. La misi\u00f3n OFO-A registr\u00f3 155 horas de se\u00f1ales de cuatro fibras nerviosas del equilibrio, seg\u00fan el <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/11898832\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">art\u00edculo que publicaron en 1972<\/a> sus responsables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sat\u00e9lite pas\u00f3 casi siete d\u00edas en \u00f3rbita, de acuerdo con la <a href=\"https:\/\/osdr.nasa.gov\/bio\/repo\/data\/experiments\/OS-323\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ficha de la misi\u00f3n<\/a> en el archivo de biolog\u00eda espacial de la agencia. Nadie hab\u00eda previsto traer de vuelta a los animales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un o\u00eddo parecido al humano<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El experimento lo dise\u00f1\u00f3 Torquato Gualtierotti, fisi\u00f3logo de la Universidad de Mil\u00e1n, en el Centro de Investigaci\u00f3n Ames de la NASA. Quer\u00eda saber c\u00f3mo reacciona sin peso el otolito, el \u00f3rgano del o\u00eddo interno que detecta la gravedad y las aceleraciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <a href=\"https:\/\/ntrs.nasa.gov\/api\/citations\/19700024873\/downloads\/19700024873.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">dosier de prensa<\/a> de agosto de 1970 daba tres razones para elegir una rana. Su sistema otol\u00edtico se parece al humano y su tama\u00f1o permit\u00eda un equipo peque\u00f1o. Adem\u00e1s, como anfibio, aguanta la cirug\u00eda fuera del agua y el vuelo sumergida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nervios motores cortados con anestesia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada rana, de unos 350 gramos, recib\u00eda primero un ba\u00f1o anest\u00e9sico de trica\u00edna. Despu\u00e9s el equipo cortaba sus principales nervios motores y abr\u00eda un peque\u00f1o orificio hasta el nervio vestibular para implantar el microelectrodo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inm\u00f3viles, las ranas ya no pod\u00edan arrancarse los cables. Seg\u00fan el dosier, ese estado rebajaba su metabolismo, y as\u00ed pod\u00edan seguir sanas sin comer hasta un mes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el vuelo se prepararon 24 ranas y la mitad qued\u00f3 descartada 36 horas antes del lanzamiento. De las cuatro mejores, dos volaron. Las otras dos se quedaron en tierra en un paquete gemelo que sirvi\u00f3 de control.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La NASA atribu\u00eda al sistema vestibular la desorientaci\u00f3n que ya hab\u00edan sufrido personas y animales en vuelos con ingravidez. El objetivo era medir c\u00f3mo se adapta el o\u00eddo interno a una ingravidez sostenida durante d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una centr\u00edfuga llena de agua<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ranas viajaban sumergidas en una centr\u00edfuga, dentro de un contenedor estanco de unos 46 cent\u00edmetros de di\u00e1metro. El agua les llevaba ox\u00edgeno a la piel y se llevaba el di\u00f3xido de carbono. Tambi\u00e9n amortiguaba las vibraciones del despegue, seg\u00fan la ficha de la NASA.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1176\" height=\"900\" src=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/satelite-ofo-dibujo-nasa.jpg\" alt=\"Dibujo en corte del sat\u00e9lite Orbiting Frog Otolith con el paquete experimental de las ranas, las bater\u00edas y las antenas\" class=\"wp-image-53068\" srcset=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/satelite-ofo-dibujo-nasa.jpg 1176w, https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/satelite-ofo-dibujo-nasa-300x230.jpg 300w, https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/satelite-ofo-dibujo-nasa-768x588.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1176px) 100vw, 1176px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Dibujo en corte del sat\u00e9lite OFO: bajo la cubierta t\u00e9rmica va el paquete experimental con las ranas, sobre las bater\u00edas y la electr\u00f3nica. (Imagen: NASA)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre giro y giro, sus otolitos notaban apenas una mil\u00e9sima de la gravedad terrestre. Cada ciclo duraba unos ocho minutos e inclu\u00eda 14 segundos a 0,6 g, el 60 % de la gravedad de la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Veinte veces m\u00e1s agitaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los primeros d\u00edas, la actividad del nervio en reposo lleg\u00f3 a fluctuar hasta 20 veces m\u00e1s que en tierra, seg\u00fan el resumen de resultados de la NASA. Esa agitaci\u00f3n se apag\u00f3 en cuatro o cinco d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta a la centr\u00edfuga, en cambio, vari\u00f3 de intensidad y de forma. Seg\u00fan la ficha, ese cambio se mantuvo durante todo el vuelo sin tendencia a normalizarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el informe de 1972, Gualtierotti y sus colegas miraron hacia los <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/despues-de-10-dias-orbitando-la-luna-la-ciencia-confirma-lo-peor-la-sangre-de-los-astronautas-de-artemis-ii-esta-alterada\/35441\/\">astronautas<\/a>. Un ritmo de disparo m\u00e1s bajo en reposo y unas fibras m\u00e1s sensibles \u00abpodr\u00edan explicar el mareo espacial\u00bb, escribieron.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Siete d\u00edas y ning\u00fan regreso previsto<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A bordo hubo dos aver\u00edas. La presi\u00f3n del contenedor subi\u00f3 y el agua se enfri\u00f3 hasta unos 13 \u00b0C durante nueve horas, por debajo del m\u00ednimo aceptado de 15,6 \u00b0C.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los investigadores repitieron ambas incidencias con ranas en tierra. Seg\u00fan la NASA, tuvieron poco efecto en el resultado. Los electrocardiogramas mostraron a las ranas sanas hasta que la bater\u00eda fall\u00f3 al s\u00e9ptimo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dosier de agosto de 1970 ya avisaba de que \u00abno se requiere la recuperaci\u00f3n\u00bb del experimento. El soporte vital iba a servir para la \u00abasfixia suave y humana\u00bb de las ranas al cumplirse los objetivos. Bastaba con acumular di\u00f3xido de carbono y retirar el ox\u00edgeno fresco.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos ranas y cuatro fibras<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los datos del equilibrio proceden de cuatro fibras nerviosas de dos animales. Con esa muestra, Gualtierotti y Bracchi concluyeron en 1972 que el \u00f3rgano del equilibrio se adapta a la ingravidez. Tambi\u00e9n escribieron que la <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/mientras-la-estacion-espacial-internacional-se-acerca-a-su-fin-en-2030-rusia-patenta-una-estacion-giratoria-que-generaria-gravedad-artificial-de-05-g\/37796\/\">gravedad artificial<\/a> quiz\u00e1 no hiciera falta en misiones largas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, las fuentes de la NASA no coinciden sobre el final del vuelo. El informe de 1972 y la descripci\u00f3n de la ficha dicen que todos los cambios se normalizaron en las \u00faltimas 10 a 20 horas. El resumen de resultados de esa misma ficha sostiene lo contrario para la respuesta a la centr\u00edfuga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s subieron a la \u00f3rbita otros animales, desde las <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/abejas-meliferas-espacio-challenger-panal\/52774\/\">abejas mel\u00edferas del Challenger<\/a> hasta las <a href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/aranas-espacio-luz-telaranas-iss\/51827\/\">ara\u00f1as que usaron la luz para orientarse<\/a>. Y el mareo de los astronautas sigue en estudio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En junio de 2025, un ensayo con 42 voluntarios publicado en <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41526-025-00478-9\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">npj Microgravity<\/a> simul\u00f3 el amerizaje de una c\u00e1psula. El 90 % de quienes ve\u00edan su movimiento con un segundo de antelaci\u00f3n aguant\u00f3 una hora de oleaje, frente al 33 % de quienes no las recibieron. Se hizo con personas en tierra, as\u00ed que no confirma ni desmiente lo que registraron las ranas toro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imagen: NASA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La NASA lanz\u00f3 el 9 de noviembre de 1970 dos ranas toro a la \u00f3rbita terrestre a bordo de un &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"La NASA mand\u00f3 en 1970 dos ranas toro a la \u00f3rbita con electrodos en los nervios del equilibrio, que registraron 155 horas de se\u00f1ales, y el destino de las ranas estaba decidido antes del despegue\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/ranas-toro-nasa-orbita-1970\/53069\/#more-53069\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La NASA mand\u00f3 en 1970 dos ranas toro a la \u00f3rbita con electrodos en los nervios del equilibrio, que registraron 155 horas de se\u00f1ales, y el destino de las ranas estaba decidido antes del despegue\">Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":53067,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-53069","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","resize-featured-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53069","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53069"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53069\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53083,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53069\/revisions\/53083"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53069"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53069"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ecoticias.com\/hoyeco\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53069"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}