Aire en Gijón ‘no oficialmente’ contaminado

A falta de datos oficiales de la estación de control de aire de la ciudad de Gijón, que suele registrar las peores cifras, Coordinadora Ecoloxista d’Asturies exige a las autoridades pertinentes que cumplan con la ley e informe de la situación real del aire de la ciudad.

Hemos reclamado de nuevo al Ayuntamiento de Gijón, la explicación del por qué no dan datos de las estaciones de control de la contaminación del Lauredal desde el 16 de este mes a pesar de nuestras continuas reclamaciones en estas 2 semanas.

Hay que recordar, que la Directiva 2008/50/CE y el R.D 102/2011, obliga a las administraciones a facilitar de forma continua los datos de la contaminación atmosférica y calidad del aire en su web, de acuerdo con la obligación que tiene recogida en estas normativas, lo que no se está haciendo por parte del Ayuntamiento este año, con continuos apagones informativos sobre la estación móvil y sin permitir consultar los históricos.

Vemos con sorpresa, que esta zona que presenta de los peores datos de España, que ya llevaba 89 días superados las PM10 hasta el 16 de octubre, pero el Ayuntamiento ni se molesta en mantener activa la información en su web de los datos de calidad del aire.

Para las partículas Pm10, la OMS recomienda unos valores límite para partículas de 15 µg/m3 de media anual para las Pm10 y un valor de alerta con una media diaria de 50 µg/m3 para las Pm10. La normativa está a un valor límite de 40 µg/m3 de media anual y de 50 µg/m3 para las 24 horas para las Pm10, con un máximo de 35 días, de acuerdo con el RD 102/2011. 

Los picos de contaminación atmosférica disparan los ingresos hospitalarios en Asturias por enfermedades respiratorias, de acuerdo con un estudio epidemiológico realizado por la consejería de Sanidad del Principado de Asturias y presentado el año 2016. Hay que recordar que el Gobierno de Asturias no regula los picos de contaminación, a pesar del grave impacto para la salud que tiene de acuerdo con todos los estudios científicos vigentes. 

La evidencia científica no sugiere ningún umbral por debajo del cual no se prevean efectos adversos en salud, tras la exposición a las partículas. Aún por debajo de los niveles de calidad de aire considerados como seguros por la legislación ambiental, las partículas se asocian con efectos nocivos sobre la salud, por lo que la OMS recomienda que el aire tenga una concentración de partículas lo más baja posible, una recomendación que el Principado y el Ayuntamiento, incumplen de forma significativa.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- publicidad -

Otras noticias de interés