Edificio de consumo cero: Cómo funciona y cuáles son sus características

¿Qué es un edificio de consumo cero y cómo funciona?

Un edificio de consumo cero, conocido de forma oficial como Edificio de Consumo Energético Casi Nulo (Net Zero Energy Building en inglés) es un modelo de construcción que presenta unos requisitos de eficiencia energética muy altos y escasos requerimientos energéticos que, además, proceden de suministro energético renovable.

Los requisitos de eficiencia elevados, en contraposición de un bajo consumo arrojan un balance energético próximo a cero, lo que cierra el círculo de las características de este tipo de edificaciones.

Características de un edificio de consumo casi nulo

Además de los requisitos fundamentales para ser catalogado como un ECCN, los edificios de cero emisiones presentan ciertas características que los convierten en un innovador y sostenible futuro en el sector de la construcción:

  • Máxima calificación energética
  • Mínimas necesidades refrigerantes y caloríficas
  • Construcción basada en materiales naturales de bajo impacto ambiental
  • Diseño basado en los conceptos de ecoeficiencia y bioconstrucción
  • Adaptación a las condiciones bioclimáticas del entorno
  • Imagen del continente acorde a un estilo de vida sostenible del contenido
  • Punto de difusión, investigación y divulgación de una forma práctica y actual de modelos de vida sostenible 

¿Qué diferencia un edificio de consumo cero de un edificio autosuficiente?

A diferencia de un ECCN, un edificio autosuficiente aislado no es capaz de autogenerar la energía que va a consumir, por lo que necesita crear un vínculo permanente con las fuentes de suministro eléctrico tradicionales, tanto en lo que respecta a la climatización como a la red eléctrica o al suministro de gas.

Además, los llamados edificios eco inteligentes están diseñados para garantizar un coste mínimo de consumo y un alto grado de reducción de los mismos, así como de las emisiones contaminantes.

Las soluciones técnicas de los edificios de consumo cero presentan amplias similitudes con los edificios autosuficientes, con el añadido de que incorporan fuentes de obtención de suministro proveniente de energías renovables y una conexión optimizada a redes energéticas inteligentes.

Construir o rehabilitar un edificio para que entre dentro de los parámetros exigidos para una certificación ECCN (Edificio de Consumo Energético Casi Nulo) requiere el cumplimiento de tres aspectos: aislamiento, impermeabilización y ventilación.

Para cumplir los requerimientos y disfrutar de un edificio de consumo cero, nada mejor que contar con el asesoramiento, proyecto y trabajos de empresas como Designable, especialistas en un sector inmobiliario sostenible en el que prima el bienestar medioambiental y la habitabilidad más eficiente.

1. Aislamiento de edificios de consumo cero

Un aislamiento adecuado permite reducir considerablemente las pérdidas de frío y calor dentro de la vivienda, evitando estructuras obsoletas como puentes térmicos o puntos conflictivos de la cubierta y la fachada que generan pérdidas energéticas considerables, impidiendo un ahorro energético en la estructura.

2. Hermeticidad y estanqueidad

Al igual que el aislamiento es un condicionante fundamental en cualquier edificio de coste casi nulo, la impermeabilización juega un papel crucial. Evitar fugas o entradas de aire en la estructura requiere de unas condiciones de estanqueidad y hermetismo óptimas, ya que una correcta transpiración permite una reducción sustancial del potencial energético necesario y un aumento de la efectividad en climatización y calefacción.

3. Niveles adecuados de ventilación

Los modelos absolutos no ofrecen resultados optimizados. Por eso, conseguir el confort habitativo que dote a la vivienda del ahorro energético necesario sin renunciar a la comodidad de su habitabilidad pasa por proteger el edificio con los sistemas de ventilación adecuados.

Para ello es necesario instalar sistemas pasivos y activos de ventilación controlada que permitan un aire interior dentro de los parámetros de salud sin oscilaciones térmicas ni pérdidas energéticas o caloríficas. Actualmente, la instalación de sistemas de ventilación de alta eficiencia energética, así como los sistemas estructurales de autorregulación de aireación permiten filtrar el aire de forma adecuada manteniendo los valores de temperatura y humedad en los parámetros idóneos de habitabilidad.

Sistemas de ventilación residenciales, el motor de la eficiencia

Tanto a nivel de vivienda unifamiliar como en lo que respecta a los edificios, con especial consideración en los edificios de consumo cero, los sistemas de ventilación que favorecen la eficiencia energética son el catalizador de la construcción. Eficiencia y ventilación van de la mano, además de constituir un elemento generador de bienestar y confort que da cobertura a los requisitos de salubridad de una vivienda.

La calidad del aire y su impacto sobre los moradores son un elemento fundamental dentro de los parámetros de construcción de un edificio de consumo cero, de ahí la importancia de unos sistemas de ventilación residenciales adecuados al espacio.

Los edificios de consumo casi cero son el presente y el futuro sostenible de la habitabilidad. Conseguir los mejores resultados va de la mano del análisis de aspectos como el entorno y las condiciones climáticas, además del uso del edificio y sus recursos útiles.

(pie de foto: Nuevo Edificio Guillem. Designable)

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