China prueba un dirigible eólico de 3 megavatios que ya inyecta electricidad a la red

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Por HoyECO
Publicado el: 18 de enero de 2026 a las 20:55
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Dirigible eólico S2000 de China con turbinas integradas volando sobre un paisaje montañoso para generar energía.

China prueba un aerogenerador aerotransportado de 3 megavatios que ya ha inyectado electricidad a la red

Un dirigible con helio eleva el sistema S2000 hasta 2.000 metros y genera 385 kilovatios hora en un ensayo que reabre el debate sobre la eólica de gran altitud, sus costes y su seguridad

Un dirigible eólico S2000 de China que ya inyecta energía a la red

El sistema S2000 (una plataforma eólica aerotransportada sostenida por helio) completó un vuelo de prueba en Yibin (provincia de Sichuan) y, según la prensa estatal china, logró entregar electricidad a la red local tras ascender hasta unos 2.000 metros de altura.

En ese ensayo, el equipo generó 385 kilovatios hora y alcanzó una posición de vuelo estable tras unos 30 minutos de ascenso, siempre según las mismas fuentes. La empresa desarrolladora, Beijing Linyi Yunchuan Energy Technology, presenta el S2000 como un sistema de potencia en el rango del megavatio pensado para operar cerca de entornos urbanos, con una potencia nominal máxima de hasta 3 megavatios.

Cómo funciona la energía eólica de gran altitud (y por qué promete más rendimiento)

La lógica de estos prototipos es sencilla (y ambiciosa) aprovechar vientos más fuertes y regulares que los que encuentran los aerogeneradores convencionales cerca del suelo. El S2000 utiliza un aerostato de helio para elevar una estructura generadora y baja la electricidad por un cable de amarre, que también contribuye al control de la posición.

Este tipo de tecnologías (conocidas como eólica aerotransportada) llevan años en fase experimental y se mueven entre promesas de mayor factor de capacidad y retos de ingeniería y regulación, desde el control del vuelo hasta la convivencia con el espacio aéreo.

En el trasfondo hay una presión estructural sobre la energía eólica (permisos, conexión a red, cadenas de suministro) que organismos como la Agencia Internacional de la Energía sitúan ya como cuello de botella para acelerar el despliegue. También explica el interés por variantes flotantes y diseños no convencionales, un campo que en Europa avanza más despacio de lo que exige la trayectoria hacia 2030, según el sector (y como ha recogido recientemente la prensa especializada).

Seguridad, estabilidad y costes (lo que aún no está demostrado)

El salto de un vuelo de prueba a una operación comercial sostenida es el punto crítico. Las fuentes citadas no detallan todavía aspectos clave como el rendimiento continuado en diferentes regímenes de viento, la resistencia del conjunto ante tormentas, el mantenimiento de turbinas y envolvente, o el coste total por megavatio hora frente a alternativas en tierra y en el mar.

Ahí es donde la comparación con la eólica marina flotante resulta inevitable. En España, por ejemplo, el propio sector eólico viene advirtiendo de frenos administrativos y de planificación que condicionan el ritmo de instalación y la integración en el sistema eléctrico. En paralelo, proyectos de gran escala en el mar siguen empujando el listón tecnológico (y económico), como ilustra esta reciente pieza sobre una plataforma flotante diseñada para operar en condiciones extremas.

Qué significa para la transición energética y la red eléctrica

Si la eólica aerotransportada consigue fiabilidad, podría cubrir nichos donde el suelo disponible es escaso, la logística es complicada o la generación diésel sigue siendo dominante (bases remotas, islas, zonas de difícil acceso). Ese es el argumento industrial con el que se presenta el S2000 y el que también exploran programas de investigación internacionales.

Pero el impacto real dependerá de algo más prosaico que la altitud (la integración en la red). La transición no es solo instalar generación, sino gestionar variabilidad, almacenamiento y capacidad de evacuación. En ese tablero, las tendencias globales de energía renovable siguen marcadas por el peso creciente de la eólica y la solar, con China como actor central en nuevas adiciones de capacidad, según los últimos datos compilados por IRENA.

En Europa, mientras tanto, el debate se parece menos a “inventar” que a “desatascar” (permisos, redes, aceptación social), un contexto que ayuda a entender por qué cualquier tecnología que prometa ampliar el recurso eólico disponible despierta atención, aunque aún esté verde.

La información oficial ha sido publicada en ChinaDaily.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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