La Groenlandia “sin mapa” que puede cambiar lo que sabemos sobre la vida en tierra firme
Groenlandia sigue siendo, en buena parte, una incógnita científica. Y no por falta de interés, sino por pura realidad física. Hielo, distancia, falta de infraestructuras y una logística que no perdona errores. Por eso ha llamado la atención la advertencia del paleobiólogo polaco Grzegorz Niedźwiedzki (Universidad de Uppsala), convencido de que las próximas campañas en el noreste de la isla pueden traer hallazgos “de esos que obligan a reescribir capítulos”.
El investigador, que acumula cinco expediciones en doce años, prepara otra para finales de julio y principios de agosto (si la situación logística y geopolítica lo permite). En sus dos últimas campañas en la isla de Ymer, el objetivo ha sido rastrear restos de animales del Devónico, el periodo en el que algunos vertebrados empezaron a dar el salto de las aletas a las patas. “No puedo revelar detalles todavía, pero lo que encontramos y estamos estudiando será un avance”, ha señalado en declaraciones recogidas en medios polacos.
Un desierto polar, pero con pistas bajo cada piedra
La zona de trabajo está en el noreste de Groenlandia, en áreas costeras que no están cubiertas por el gran casquete de hielo. Allí, el paisaje no se parece a la postal verde que mucha gente imagina cuando piensa en “naturaleza”. Según describe el propio Niedźwiedzki, es “un desierto polar y montañoso, sin vegetación”, con tramos donde ni siquiera hay suelo, solo roca fragmentada por la erosión del deshielo estacional.
Moverse por ese terreno es otra historia. No hay carreteras ni rutas marcadas y, una vez te deja el helicóptero, toca caminar cargando con todo. El equipo ha llegado a hacer salidas de 25 a 30 kilómetros desde el campamento base y pasar la noche al raso con material específico, aprovechando que en verano hay luz casi constante por el día polar. Cada expedición suele durar unas cinco semanas y exige autosuficiencia total.
Y aun así vuelven. ¿Por qué? Porque en el último viaje, al llegar a un nuevo punto de interés, “se nos doblaron literalmente las piernas del asombro”, relató el científico, al encontrar varias capas adicionales “repletas” de restos de peces. Para un paleontólogo, eso es como dar con una biblioteca entera donde antes solo había una página suelta.
Por qué estos fósiles importan también en pleno debate climático
Puede parecer un tema “solo de museo”, pero tiene más conexión con el presente de lo que parece. El Devónico y el paso al Carbonífero incluyen episodios de crisis biológicas y cambios ambientales a gran escala. En Uppsala explican que, en una expedición reciente a Groenlandia oriental, el equipo encontró un nuevo conjunto de fósiles de tetrápodos cerca del límite Devónico Carbonífero, con lo que “parecen” entre 3 y 5 formas nuevas, material que se estudiará con técnicas avanzadas de microtomografía.
Aquí entra el recordatorio incómodo. Groenlandia está cubierta en torno a un 80 por ciento por su capa de hielo y esa masa ha perdido hielo de forma sostenida en las últimas décadas. NASA estima que, entre 2002 y 2025, la pérdida media ronda los 264 gigatoneladas al año, contribuyendo al aumento del nivel del mar (algo que se nota en costas, infraestructuras y seguros, no solo en gráficos). Además, el Arctic Report Card de NOAA sitúa el balance de masa de 2025 en valores negativos, aunque con menos pérdida que la media reciente, lo que no cambia la tendencia de fondo.
En la práctica, esto significa dos cosas a la vez. Que el Ártico es un laboratorio natural para entender cómo responde la vida a grandes cambios, y que ese laboratorio es frágil y está cambiando rápido.
Lo que conviene tener en cuenta (antes de sacar conclusiones)
Hay entusiasmo, sí, pero la ciencia va por fases. Encontrar capas fosilíferas es el inicio. Luego llega lo lento, la preparación de muestras, el análisis, la comparación con otros yacimientos y, sobre todo, la publicación revisada por pares. Por eso, cuando se habla de “cambiar los libros”, la traducción real es que podría haber piezas nuevas en un puzle muy antiguo, y hará falta tiempo para encajarlas.
La nota de prensa oficial sobre los hallazgos de la expedición y el contexto del proyecto se publicó en la web de la Universidad de Uppsala, en este comunicado (“Uppsala expedition to Greenland makes spectacular fossil discovery”).







