Japón acaba de dar un paso que, hasta hace poco, sonaba a ciencia ficción: ha logrado recuperar de forma continua lodos del fondo marino, a casi 6.000 metros de profundidad, con el objetivo de extraer “tierras raras”. La operación se ha realizado cerca de Minamitori, un atolón remoto situado a unos 1.900 km al sureste de Tokio, y se ha llevado a cabo con el buque científico Chikyu, operado por JAMSTEC (la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina y Terrestre).
¿Por qué importa? Porque estos minerales son parte del “motor oculto” de la transición energética. Están en imanes para vehículos eléctricos e híbridos, en electrónica avanzada y en tecnología industrial. Cuando el suministro se complica, se nota en la cadena entera (desde fábricas hasta precios).
Qué ha conseguido Japón exactamente (y qué no)
Entre el 30 de enero y el 1 de febrero de 2026, el equipo realizó recuperaciones en tres puntos y consiguió algo clave: elevar el material desde esas profundidades de manera continuada hasta el barco. Ahora la muestra debe analizarse para confirmar volumen real y contenido mineral cuando el Chikyu regrese a puerto (según el calendario comunicado, a mediados de febrero).
Conviene ponerlo en contexto. No estamos todavía ante una mina funcionando a pleno rendimiento, sino ante una prueba técnica: demostrar que la cadena completa (perforar, extraer, subir a bordo y manejar el material) es viable. En la práctica, es el momento de pasar del “en teoría se puede” al “lo hemos hecho sin que el sistema se venga abajo”. Y eso, en el océano profundo, no es poca cosa.
Por qué este movimiento apunta directamente a China
La otra pieza del puzzle es geopolítica. Japón ha intentado reducir su dependencia, pero sigue importando una parte importante de tierras raras desde China (Reuters la sitúa alrededor del 60%, muy por debajo del 90% que tuvo en 2010, pero aún relevante).
Además, en estos meses han vuelto a aparecer restricciones y tensiones comerciales en torno a estos materiales, lo que ha empujado a Tokio a acelerar alternativas. Incluso se ha hablado de cooperación Japón-EE. UU. para desarrollar recursos en torno a Minamitori.
Aquí la pregunta es simple: si un país controla el grifo, qué pasa cuando decide cerrarlo un poco. Para una economía industrial, la respuesta suele traducirse en retrasos, costes y nervios en sectores estratégicos.
Tierras raras para coches eléctricos, sí… pero con un “pero” ambiental
Y ahora viene la parte que interesa especialmente desde el punto de vista ecológico. Extraer recursos del océano profundo no es como abrir una cantera en tierra. A 6.000 metros hay ecosistemas poco conocidos, con especies adaptadas a condiciones extremas. Mover sedimentos puede generar plumas de partículas que se desplazan, alterar el hábitat y añadir ruido y actividad en zonas donde, hasta ahora, mandaba el silencio.
Por eso, aunque la operación se venda como una solución para asegurar minerales críticos (y en parte lo es), la gran pregunta es: ¿cómo se hace sin abrir un nuevo frente de impacto ambiental en el mar profundo? En la práctica, el debate no es “sí o no”, sino “con qué límites, con qué controles y con qué transparencia”.
Qué viene ahora: 2027 como fecha clave
Si el análisis confirma que el material recuperado tiene contenido suficiente y que el proceso se puede escalar, Japón plantea avanzar hacia una prueba a mayor escala en 2027. Reuters habla de un paso hacia un ensayo de minería más amplio, condicionado a que los resultados no den sorpresas.
Mientras tanto, el camino lógico es doble:
- Validar la viabilidad económica (extraer, transportar, separar y refinar).
- Aterrizar las salvaguardas ambientales (medición de impactos, seguimiento independiente y planes de mitigación reales).
Porque si algo hemos aprendido, es que las soluciones rápidas que ignoran el entorno suelen salir caras. Y no solo en dinero.
El planteamiento oficial del programa japonés que incluye estas pruebas con el buque “Chikyu” para minería y refinado de “rare earth mud” a 6.000 m** está recogido en la página del proyecto SIP3 de JAMSTEC.












