Estudian el cerebro humano y fabrican una ‘esponja’ capaz de evita que sientas dolor

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Publicado el: 11 de febrero de 2026 a las 18:45
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Neuronas creadas a partir de células madre que actúan como una esponja para absorber señales de dolor.

Vivir con dolor crónico a menudo implica organizar el día alrededor de pastillas, parches o inyecciones. Un equipo de la Johns Hopkins School of Medicine y de la biotecnológica SereNeuro Therapeutics está probando una idea distinta. Su terapia experimental, SN101, usa neuronas fabricadas a partir de células madre para “absorber” las señales inflamatorias antes de que lleguen al cerebro y se conviertan en dolor. Por ahora solo se ha probado en ratones con artrosis, pero los primeros resultados han llamado la atención de la comunidad científica.

Cómo funciona la “esponja del dolor”

SN101 se construye a partir de células madre pluripotentes humanas que, en el laboratorio, se convierten en neuronas sensoriales especializadas en detectar dolor. Estas neuronas no sustituyen a las que ya tiene el paciente. Se añaden a la articulación dañada y actúan como un señuelo biológico que se coloca en primera línea. La idea es sencilla de entender, aunque la tecnología sea compleja. Si estas neuronas nuevas captan antes las moléculas inflamatorias, las neuronas originales reciben menos “disparos” de dolor y mandan menos señales al sistema nervioso central.

Según los datos presentados en un simposio de la Sociedad Internacional para la Investigación en Células Madre, estas neuronas derivadas de células madre no solo atrapan factores inflamatorios. También liberan moléculas que favorecen la reparación del cartílago y del hueso que rodean la articulación. En palabras del equipo, funcionan como una especie de “esponja del dolor” que absorbe los estímulos dañinos y, al mismo tiempo, mejora el entorno del tejido. Por eso se plantea SN101 como candidata a terapia que podría modificar la evolución de la artrosis, no solo aliviar síntomas durante unas horas.

En la práctica, esto se aleja bastante del enfoque clásico del tratamiento del dolor, que suele centrarse en bloquear un canal concreto o en actuar directamente sobre el cerebro. Aquí el foco está en la raíz del problema, en la articulación inflamada y en el “caldo químico” que mantiene el dolor encendido día tras día.

Lo que han visto en ratones con artrosis

El primer modelo de prueba han sido ratones con artrosis en la rodilla, una situación que imita de forma aproximada lo que pasa en muchas personas mayores o con desgaste articular. Los científicos inyectaron las neuronas SN101 en la articulación y siguieron de cerca el comportamiento de los animales y el estado del tejido.

Los ratones tratados mostraron menos conductas asociadas al dolor, como retirar la pata o evitar apoyar peso. Cuando se analizó la articulación al microscopio, se observaron señales de protección del cartílago y del hueso respecto a los animales que no habían recibido la terapia. Es decir, menos dolor y menos daño estructural en el mismo experimento.

Otros especialistas que no han participado en el trabajo ven esa combinación como algo especialmente interesante. El ortopeda Chuan Ju Liu, de la Universidad de Yale, lo resume así: “la posibilidad de que la terapia pueda aliviar el dolor y frenar la degeneración del cartílago resulta especialmente atractiva para la artrosis”.

¿Qué cambia frente a los analgésicos y los opioides?

Hoy el dolor por artrosis se maneja sobre todo con analgésicos y antiinflamatorios, además de infiltraciones de corticoides. Cuando eso ya no es suficiente, muchas personas acaban recurriendo a opioides. Estos fármacos alivian, pero tienen una “factura” alta en forma de mareos, estreñimiento, somnolencia y, sobre todo, riesgo de dependencia. Se calcula que en torno a un 9 % de las personas con artrosis de rodilla termina utilizando este tipo de medicamentos.

SN101 intenta cambiar ese esquema. Al usar neuronas sensoriales completas derivadas de células madre, la terapia refleja mejor la complejidad real del dolor, que no depende de una sola diana. Estas células expresan muchos de los receptores relacionados con el dolor y la inflamación, de modo que pueden modular a la vez varias vías biológicas que hoy se tratan por separado. Además, las células que se implantan son maduras y no se dividen, algo que, según los datos presentados, busca reducir el riesgo de tumores asociado a algunas terapias celulares y, al mismo tiempo, ofrecer alivio sin activar los circuitos cerebrales ligados a la adicción.

Promesa real, pero aún lejana para los pacientes

A pesar del entusiasmo, los propios autores insisten en que el trabajo sigue en una fase muy temprana. Los resultados proceden de ratones y todavía no se ha probado la seguridad ni la eficacia en personas. Antes de pensar en una posible aplicación clínica harán falta estudios toxicológicos, seguimiento a largo plazo y ensayos en voluntarios humanos que confirmen si el efecto observado en rodillas de ratón se mantiene en articulaciones humanas, más grandes y sometidas a años de desgaste.

También quedan preguntas abiertas sobre cómo reaccionará el sistema inmunitario frente a estas neuronas derivadas de células madre y hasta qué punto los resultados en animales se trasladarán a pacientes reales. Los expertos recuerdan que las articulaciones humanas procesan el dolor y la inflamación de forma más compleja que las de un ratón, algo que puede influir en cuánto dura el efecto y en qué perfiles de pacientes funcionaría mejor la terapia.

Con todo, la comunidad científica mira con atención esta línea de investigación. Para quienes viven con dolor de rodilla o cadera y dependen de medicación diaria, la idea de apagar el dolor en su origen con una intervención puntual y sin engancharse a los opioides suena muy atractiva. Pero, al menos por ahora, SN101 sigue siendo una promesa de laboratorio y no una opción disponible en la consulta.

Como ocurre con cualquier terapia experimental, SN101 no está disponible en la práctica clínica y no debe tomarse como una recomendación para cambiar tratamientos. Cualquier decisión sobre medicación para el dolor debe tomarse siempre junto con el personal sanitario que lleva el caso.

El estudio completo, titulado “Ectopic engraftment of nociceptive neurons derived from hPSCs for pain relief and joint homeostasis”, se ha publicado en bioRxiv.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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