Científicos descubren por primera vez, el interruptor biológico que decide cuándo empieza a envejecer el cerebro humano y cómo podría empezar a revertirse

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Publicado el: 14 de febrero de 2026 a las 12:41
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Ilustración del papel de la proteína tau en neuronas sanas y en el Alzheimer.

Envejecer y notar que la memoria ya no responde igual, que los nombres se escapan o que cuesta concentrarse, se ha convertido casi en una experiencia colectiva. Por eso ha llamado tanto la atención un trabajo de la Universidad de Nuevo México que apunta a un posible “interruptor maestro” del envejecimiento del cerebro. El protagonista se llama OTULIN, una proteína que, al desactivarse en neuronas humanas, hace desaparecer la tau tóxica relacionada con el Alzheimer y otras demencias.

Tau, la proteína que marca el paso del reloj cerebral

En Alzheimer y en más de veinte tauopatías, la proteína tau se acumula en forma de ovillos en el interior de las neuronas. Cuanta más tau patológica hay, peor suelen funcionar la memoria y otras capacidades mentales, algo que se ha visto de forma consistente en estudios de cerebros de personas con demencia. Frente a los tratamientos que se han centrado en las placas de beta amiloide con resultados discretos, muchos equipos miran ya a tau como diana prioritaria.

En ese contexto, este nuevo trabajo propone ir un paso más arriba en la cadena y actuar sobre quien manda fabricar la tau. En palabras del propio equipo, “el tau patológico es el principal protagonista tanto del envejecimiento cerebral como de la enfermedad neurodegenerativa” y “si detienes la síntesis de tau atacando OTULIN en las neuronas, puedes restaurar el cerebro y prevenir el envejecimiento cerebral”.

Qué es OTULIN y qué han hecho exactamente

OTULIN es una enzima conocida hasta ahora sobre todo por su papel en el sistema inmunitario y en la limpieza de residuos dentro de las células. Regula unas pequeñas “etiquetas” de ubiquitina que marcan proteínas para su reciclaje y participa en procesos de inflamación y autofagia, el sistema interno de recogida de basura celular.

El equipo trabajó con dos modelos distintos de neuronas humanas, algunas derivadas de un paciente con Alzheimer esporádico de aparición tardía y otras de una línea de neuroblastoma muy usada en investigación. Cuando desactivaron OTULIN mediante una pequeña molécula diseñada en el laboratorio o eliminando el gen con herramientas de edición genética, la producción de tau se detuvo y la tau existente desapareció. Las neuronas, según describen los autores, seguían viéndose funcionales y sin señales evidentes de daño pese a haberse quedado sin tau.

Un efecto dominó sobre el ARN y la inflamación

Al analizar con detalle qué ocurría a nivel molecular, los resultados fueron todavía más llamativos. La desaparición de OTULIN no solo redujo la tau patológica, también borró casi por completo el ARN mensajero del gen MAPT, que contiene las instrucciones para fabricar tau. Es decir, la neurona dejó de producirla desde la base, no simplemente la degradó más rápido.

Los autores completaron el trabajo con secuenciación masiva de ARN y vieron que cambiar OTULIN alteraba la expresión de miles de genes, muchos relacionados con vías inflamatorias y con el metabolismo del ARN. Por eso plantean que esta enzima pueda actuar como “regulador maestro del envejecimiento cerebral”, ya que un solo punto de control afecta tanto a la tau como a la inflamación y a la capacidad de la neurona para gestionar sus proteínas.

Por qué no es tan sencillo como apagar un interruptor

La tentación es pensar que la solución pasa por desconectar OTULIN y listo. La realidad es bastante más complicada. Esta proteína también es esencial para mantener a raya respuestas inflamatorias y para el funcionamiento normal de otros tipos de células, dentro y fuera del cerebro. Los propios investigadores advierten de que eliminar OTULIN por completo provoca un terremoto en la expresión génica que, en un organismo real, podría traducirse en efectos muy poco deseables, incluida autoinflamación.

Por eso hablan más bien de ajustar la actividad de OTULIN en lugar de anularla. En los modelos de neuronas humanas, una reducción parcial bastó para bajar de forma importante la tau tóxica sin borrar del mapa tantas otras funciones. El siguiente paso lógico será probar estrategias parecidas en modelos animales y estudiar qué ocurre cuando se interviene sobre OTULIN en otros habitantes del cerebro, como astrocitos, microglía u oligodendrocitos, que también influyen en cómo envejece la red neuronal.

Qué significa esto hoy para quien se preocupa por su memoria

En la práctica, este hallazgo no se traduce todavía en un tratamiento ni en una pastilla para “rejuvenecer” el cerebro. Falta comprobar si manipular OTULIN de forma segura en seres humanos es posible y si realmente se puede frenar o revertir el deterioro cognitivo en personas, no solo en cultivos celulares. El reloj de la ciencia avanza más despacio que las ganas de soluciones rápidas, pero descubrir un punto de control tan alto en la jerarquía del envejecimiento cerebral abre una ventana nueva.

Mientras tanto, las herramientas con mejor respaldo para cuidar el cerebro siguen siendo las de siempre, aunque suenen menos espectaculares, por ejemplo actividad física regular, buena calidad de sueño, control de la tensión y de la glucosa, y una dieta equilibrada. Este tipo de hábitos no sustituyen a la investigación puntera, pero sí ayudan a que el cerebro llegue en mejor forma al futuro en el que descubrimientos como el de OTULIN puedan convertirse en terapias reales.

El artículo científico en el que se describe este trabajo se titula “The deubiquitinase OTULIN regulates tau expression and RNA metabolism in neurons”, se ha publicado en la revista Genomic Psychiatry.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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