Malasia intercepta cargamento de crudo valorado en 129 millones de dólares durante operación secreta en el mar frente a Penang

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Publicado el: 17 de febrero de 2026 a las 23:34
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Petrolero fondeado en el mar durante operación de Malasia contra transferencia ilegal de crudo frente a Penang.

Dos petroleros fondeados, abarloados en plena noche y con indicios de estar pasando crudo de uno a otro lejos de los radares. Así describen las autoridades la escena frente a la costa de Penang, donde la guardia costera malasia ha incautado más de 512 millones de ringgit en petróleo crudo, unos 129,9 millones de dólares, y ha detenido a dos grandes buques tanque sospechosos de realizar transferencias ilegales de barco a barco.

Más allá del golpe al contrabando, la operación vuelve a poner el foco en un problema que rara vez aparece en los titulares pero que pesa cada vez más sobre los océanos. ¿Qué pasa cuando estas maniobras se complican y parte de ese crudo termina en el mar

Un operativo nocturno en un “punto ciego”

Según la Agensi Penguatkuasaan Maritim Malaysia, todo empezó cuando una patrullera recibió un aviso alrededor de la una de la madrugada del jueves. Al llegar a la posición, a unas 24 millas náuticas al oeste de Muka Head, encontró dos petroleros fondeados y amarrados lado a lado, una configuración típica de las transferencias de barco a barco de crudo.

A bordo viajaban 53 tripulantes de distintas nacionalidades, entre ellas china, birmana, iraní, paquistaní e india. El valor combinado de los dos buques se estima en unos 718 millones de ringgit, a los que se suma el cargamento de crudo incautado.

Las autoridades investigan a los capitanes por dos delitos diferentes. Por un lado, fondear sin permiso en aguas malasias, y por otro, realizar operaciones de transferencia de barco a barco sin autorización, con multas que pueden alcanzar los 300 000 ringgit por buque.

Medios regionales señalan que la zona donde fueron sorprendidos se considera un “punto ciego”, con menor cobertura de vigilancia, lo que la convierte en un lugar atractivo para la llamada “flota oscura” que intenta ocultar el origen de su petróleo.

Por qué estas maniobras preocupan al medio ambiente

Las transferencias de crudo entre buques en alta mar se utilizan desde hace años por motivos logísticos. El problema aparece cuando se hacen fuera de los controles habituales para esconder cargamentos o esquivar sanciones, con barcos antiguos y en condiciones dudosas.

Los estudios técnicos consideran estas operaciones como “de alto riesgo” para el medio marino. Un fallo en las mangueras, un error humano o un golpe de mar pueden causar derrames importantes, con consecuencias graves para la fauna, los corales y las pesquerías costeras.

Un trabajo reciente en Sudáfrica, por ejemplo, vincula más de la mitad de las aves marinas rescatadas cubiertas de petróleo en la bahía de Algoa a actividades de suministro y transferencia entre buques. En otras palabras, no hace falta un superpetrolero embarrancado para provocar un desastre. Basta con que una parte del crudo que se está trasvasando acabe en el mar en el lugar y momento equivocados.

En el caso de Penang, las autoridades han actuado antes de que se informara de ningún derrame, pero la cantidad de crudo incautado da una idea del riesgo. Si solo una pequeña fracción de ese cargamento se hubiese liberado al agua, el impacto sobre manglares, praderas marinas y pescadores locales habría sido notable y muy duradero.

La “flota en la sombra” también es un problema ecológico

En los últimos años se ha disparado el uso de una flota opaca de petroleros que se mueve fuera del escrutinio habitual para transportar crudo de países sometidos a sanciones. Suelen ser barcos muy envejecidos, con propietarios difíciles de rastrear y, en muchos casos, sin seguros robustos ni mantenimiento adecuado.

Informes recientes alertan de que estos buques representan una bomba de relojería ambiental, por el riesgo de derrames catastróficos y por las dificultades para exigir responsabilidades económicas si algo sale mal.

La operación frente a Penang se interpreta en este contexto como un mensaje de que Malasia quiere endurecer el control sobre estas prácticas en sus aguas, que ya se habían identificado como un punto caliente para transferencias de alto riesgo en el sudeste asiático.

Más allá del delito económico, un aviso climático y marino

Cuando un petrolero intenta ocultar de dónde viene el crudo, el foco público suele estar en el dinero y en las sanciones. Sin embargo, cada barril transportado y luego quemado también implica emisiones de CO2 y más presión sobre un clima que ya notamos en forma de olas de calor y fenómenos extremos.

Si a eso se suma la posibilidad de vertidos en zonas de gran biodiversidad, el problema deja de ser una cuestión lejana de geopolítica y se acerca a algo muy cotidiano. Tiene que ver con el pescado que llega a la mesa, con las playas limpias y con el sustento de comunidades costeras que viven de un mar sano.

Por eso, organizaciones ambientales y expertos en transporte marítimo piden que los controles sobre la “flota en la sombra” se refuercen no solo por razones económicas, sino también para reducir riesgos ecológicos y climáticos. Mejor vigilancia satelital, obligación de mantener encendidos los sistemas de localización y sanciones a los armadores que incumplen normas básicas de seguridad son algunas de las medidas que se discuten a nivel internacional.

Mientras tanto, casos como el de Penang recuerdan que una parte importante del petróleo que sostiene la economía global se mueve en la penumbra, lejos de los puertos controlados y de la mirada ciudadana. Y que cuando algo falla, el coste real lo paga casi siempre el medio ambiente.

El comunicado oficial sobre esta operación, con los detalles de la incautación y de las investigaciones abiertas, ha sido publicado por la Agensi Penguatkuasaan Maritim Malaysia.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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