A partir del 31 de marzo de 2026 la recogida de residuos en los hogares de Inglaterra dará un giro importante. Todos los ayuntamientos tendrán que recoger los mismos tipos de residuos y hacerlo de manera más separada con un objetivo claro que en 2035 se recicle el 65 % de los residuos municipales y se reduzcan las emisiones asociadas a vertederos e incineradoras.
Para quien vive allí esto se traduce en algo muy cotidiano. Más contenedores delante de casa más separación en la cocina y menos dudas de si ese envase de yogur o ese folleto van al reciclaje o a la basura general. En el fondo la reforma quiere acabar con esa sensación de “cada municipio tiene sus reglas” que tanto confunde a la gente.
Qué cambia en la práctica para los hogares
El nuevo modelo fija un “mínimo común” para casi todos los hogares de Inglaterra. Según la guía oficial del Gobierno británico se deberán recoger de manera separada cuatro grandes flujos de residuos
- Restos no reciclables
- Residuos de comida que se pueden mezclar con restos de jardín cuando tenga sentido
- Papel y cartón
- El resto de reciclables limpios plásticos metales y vidrio incluidos los clásicos briks y otros cartones para bebidas
La recogida de comida será semanal y gratuita. Cada hogar tendrá un pequeño cubo en la cocina y otro más grande fuera para que los restos de alimentos no se acumulen varios días.
Los ayuntamientos podrán adaptar el sistema a su realidad. En algunos barrios será con varios cubos grandes en otros con cajas apilables o bolsas reutilizables pero el contenido básico tendrá que ser el mismo en todo el país algo parecido a decir “vayas donde vayas las reglas de reciclaje son iguales”.
A partir del 31 de marzo de 2027 se añadirá otro cambio importante. Las bolsas de plástico y los films flexibles del embalaje de alimentos pasarán a recogerse también con el flujo de plásticos algo que hoy suele terminar en vertedero o incineración.
Por qué se impulsa esta reforma
Inglaterra lleva años con las tasas de reciclaje doméstico prácticamente planas alrededor del 44%. Demasiados envases y restos aprovechables siguen acabando en el cubo “de todo” que termina en vertedero o en plantas de incineración.
El Gobierno ve Simpler Recycling como una pieza clave de su estrategia de economía circular y de sus metas climáticas ya que separar mejor los residuos permite ahorrar materias primas evitar emisiones de CO2 y crear empleos verdes en la industria del reciclaje.
Un punto clave es la comida que tiramos. Hoy gran parte de esos restos orgánicos acaba en vertederos donde generan metano un gas de efecto invernadero muy potente. Con la nueva norma los residuos de alimentos se enviarán sobre todo a plantas de digestión anaerobia que producen biogás para generar energía renovable y un fertilizante que puede sustituir a parte de los abonos sintéticos.
Desde la organización ambiental WRAP hablan de “una renovación única en una generación” que puede elevar el reciclaje y crear empleo verde si se aplica bien en todo el territorio.
Multas rumores y los famosos 37 artículos “prohibidos”
En las últimas semanas algunos medios británicos han publicado que las familias podrían enfrentarse a multas de hasta 400 libras por tirar 37 artículos “prohibidos” en los contenedores de reciclaje. El propio Departamento de Medio Ambiente británico Department for Environment, Food & Rural Affairs (Defra) ha desmentido de forma tajante esa interpretación.
Según explica Defra la lista de objetos de cristal metal plástico o papel que se ha difundido no son productos vetados en los hogares. Lo que hace la guía oficial es aclarar qué materiales no tienen que ir en cada flujo concreto de reciclaje por ejemplo vasos de cristal cacharros de cocina o plásticos “compostables” que suelen requerir otro tratamiento. Siguen pudiendo tirarse en el cubo de residuos no reciclables o llevarse a puntos limpios específicos según cada municipio.
En cuanto a las sanciones el marco no cambia de fondo. Se mantiene el sistema de avisos y solo en casos de presentación incorrecta reiterada y que cause molestias el ayuntamiento puede emitir una multa administrativa fija de entre 60 y 80 libras nunca una nueva sanción de 400 libras creada por Simpler Recycling.
Qué deben tener en cuenta ahora las familias
Para los hogares en Inglaterra los próximos meses serán de adaptación. Habrá que acostumbrarse a separar mejor en la cocina a entender los símbolos de reciclaje en los envases y a consultar la web del ayuntamiento cuando haya dudas sobre un residuo concreto. Iniciativas como las guías de Recycle Now ayudan a interpretar esos iconos que indican si un envase se recicla siempre solo en algunos puntos o todavía no se recicla.
Las personas que ya compostan en casa seguirán pudiendo hacerlo pero aun así deberán usar el servicio municipal para restos como carne pescado o huesos que no son recomendables en un compostador doméstico. Y quienes viven en pisos también tendrán acceso a la recogida de biorresiduos algo que hasta ahora no siempre estaba garantizado.
Más allá de la logística de los cubos el cambio lanza un mensaje de fondo. Reducir los residuos y separar mejor lo que tiramos es una pieza más en la lucha climática y en la transición hacia una economía que aprovecha los materiales varias veces antes de desecharlos. No resuelve sola el problema pero marca el día a día de millones de personas y ahí es donde la política ambiental se vuelve real.
El comunicado oficial con todos los detalles técnicos sobre los nuevos requisitos de Simpler Recycling para los hogares de Inglaterra ha sido publicado en la guía oficial Simpler recycling household recycling in England del Gobierno del Reino Unido.












