Alemania arroja paneles solares a un lago y soluciona uno de los grandes problemas de las renovables

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Publicado el: 4 de febrero de 2026 a las 09:44
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Paneles solares flotantes verticales instalados en un lago de Baviera, Alemania.

La empresa SINN Power ha puesto en marcha en Baviera una planta fotovoltaica flotante de 1,87 megavatios que aspira a sortear el límite legal de cobertura de las láminas de agua y a desplazar parte de la producción a las horas de mañana y tarde.

La transición energética alemana suma un nuevo experimento en uno de sus frentes más delicados (cómo ampliar renovables sin competir con el suelo agrícola ni tensionar el debate ambiental). En un lago de una gravera del distrito de Starnberg (Baviera), SINN Power y la empresa local Kies und Quetschwerk Jais han instalado una planta solar flotante que rompe con el diseño habitual (paneles inclinados) y los coloca en posición vertical y alineados en eje este oeste.

El proyecto tiene una potencia instalada de 1,87 megavatios y una producción prevista en torno a dos gigavatios hora al año, un volumen suficiente para varios centenares de hogares, según los datos difundidos por la compañía. La instalación ocupa el 4,65% de la superficie del lago, una cifra que busca mantenerse holgadamente por debajo del umbral que marca la regulación alemana para este tipo de sistemas sobre agua.

La clave tecnológica está en el soporte flotante (SKipp Float), formado por unas 2.500 unidades que permiten la colocación vertical de los módulos con corredores de agua entre filas para facilitar la circulación, el intercambio de oxígeno y la entrada de luz. La estructura se sujeta con un elemento tipo quilla que desciende alrededor de 1,6 metros bajo la superficie, con el objetivo de adaptarse al movimiento del agua y reducir la exposición al viento.

Placas solares en el mar | Vídeo: Inspenet

Más allá del “cómo”, la apuesta apunta al “cuándo”. La orientación este oeste pretende desplazar parte de la producción hacia las franjas de mañana y tarde, cuando el sistema eléctrico suele necesitar más aporte renovable que el mediodía (ya saturado en muchos días soleados). En paralelo, el hecho de que la gravera consuma una parte importante de la electricidad in situ refuerza el interés industrial del esquema (menos compra a la red en horas de actividad). En las primeras mediciones divulgadas, el consumo eléctrico procedente de la red cayó en torno al 60% y la empresa sitúa el potencial en el 70% cuando el sistema esté plenamente ajustado.

El despliegue llega, además, en un contexto regulatorio restrictivo para la energía solar flotante en Alemania. La regla general limita la cobertura de la superficie del agua y obliga a mantener distancia con la orilla, con el argumento de minimizar impactos en la dinámica del lago y su biodiversidad. Esa arquitectura legal ha frenado proyectos en muchos emplazamientos, de ahí que el diseño vertical se presente como una forma de multiplicar potencia sin “sellar” más lámina de agua.

Queda, sin embargo, el examen más exigente, el ambiental y el de la replicabilidad. La compañía afirma que el seguimiento previo y posterior no ha detectado deterioro de la calidad del agua e incluso apunta a mejoras por la configuración de pasillos y sombras, además de la presencia de aves y peces alrededor de los flotadores. Es una hipótesis que, para consolidarse, necesitará series más largas y evaluaciones comparables en otros lagos artificiales y con distintos usos.

Foto: SINN Powe


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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