Construyeron turbinas eólicas para generar energía, pero bajo el océano, “producen” algo de lo que nadie habla

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Publicado el: 10 de febrero de 2026 a las 18:49
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Reef cubes instalados bajo turbinas eólicas marinas para crear hábitats y arrecifes artificiales.

Bajo las turbinas eólicas marinas del futuro parque OranjeWind, en el mar del Norte neerlandés, está pasando algo que casi nunca sale en el titular. Además de generar electricidad, la infraestructura va a “fabricar” algo más: hábitat.

RWE y TotalEnergies han firmado un acuerdo con ARC marine para desplegar 66 Reef cubes alrededor de 11 cimentaciones. No hablamos de un experimento pequeño. En conjunto, estas piezas aportarán 1.440 m² de nueva superficie donde pueden asentarse organismos marinos, en una zona que, por diseño, suele quedar bastante “plana” y poco atractiva para la vida.

El detalle que lo cambia todo: la forma importa

En alta mar, cada elemento se construye pensando en aguantar oleaje y corrientes. Y ya. Pero estos cubos están pensados para otra cosa también: tener cavidades y texturas que rompan el flujo del agua y creen rincones más tranquilos. Eso, en la práctica, significa sitios donde “engancharse”, esconderse o alimentarse. Y ahí es cuando el fondo marino deja de ser solo un soporte y empieza a parecerse a un pequeño barrio submarino.

Según el comunicado, cada bloque mide 1,5 metros de alto y pesa casi 6.000 kg. Además, están hechos con materiales reciclados y de baja huella de carbono, y se incorporarán materiales de conchas para favorecer el asentamiento de ostras nativas.

De proteger la base a favorecer la biodiversidad

Aquí entra un concepto poco “glamuroso” pero clave: la protección anti-socavación (scour protection). Es la capa que se coloca en el lecho marino, en la base de la cimentación, para evitar que las corrientes erosionen el terreno. Tradicionalmente se hace con escollera. En OranjeWind, la idea es colocar los Reef cubes® encima de esa protección para sumar valor ecológico sin renunciar a la seguridad de la estructura.

Los socios del proyecto han escogido dos especies “foco” por su efecto en cadena: bacalao y ostras nativas. La lógica es sencilla. Si les das refugio y condiciones, es más fácil que aparezcan más especies alrededor y se formen comunidades más complejas con el tiempo. No ocurre en una semana, claro. Pero ocurre.

Energía limpia, pero también otra promesa

OranjeWind será un parque de 795 MW, situado a 53 km de la costa neerlandesa. La construcción offshore está prevista para 2026 y el objetivo es que esté plenamente operativo a principios de 2028, con producción equivalente al consumo anual de un millón de hogares en Países Bajos.

RWE lo resume así, en palabras de Tobias Keitel: “estamos orgullosos” de que OranjeWind pueda contribuir a la biodiversidad del mar del Norte con estos Reef cubes®. TotalEnergies, por su parte, lo enmarca como una forma de combinar renovables y protección marina “en línea con la guía del regulador neerlandés”. Y ARC marine lo remata con una idea interesante: esto ya no sería un piloto, sino un salto “a escala” en diseño “nature-inclusive”.

¿Significa esto que la energía eólica marina “arregla” el mar del Norte por sí sola? No. Pero sí apunta a algo importante: si vamos a llenar el mar de infraestructura energética, el cómo la diseñamos puede marcar la diferencia.

El comunicado oficial ha sido publicado en RWE.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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