Einstein sigue teniendo razón 110 años después: el telescopio Euclid ha descubierto un anillo en el espacio-tiempo

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Publicado el: 2 de febrero de 2026 a las 09:45
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Anillo de Einstein captado por el telescopio Euclid alrededor de la galaxia NGC 6505.

Einstein vuelve a tener razón, más de un siglo después de la relatividad general. El telescopio espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea con participación de la NASA, ha captado un anillo de luz casi perfecto alrededor de la galaxia NGC 6505. Es un anillo de Einstein extremadamente raro y, al mismo tiempo, una balanza cósmica para pesar materia visible y materia oscura en una galaxia cercana.

La escena está más cerca de lo que parece. NGC 6505 está a unos 590 millones de años luz, en la constelación de Draco, y se conoce desde 1884. Sin embargo, el anillo se identificó en 2023, durante las pruebas iniciales de Euclid, cuando el científico Bruno Altieri vio en una imagen desenfocada una estructura circular sospechosa y pidió observarla de nuevo con el telescopio ya enfocado.

¿Qué estamos viendo exactamente en ese aro luminoso? La teoría de Einstein dice que una gran masa curva el espacio tiempo. La luz que pasa cerca sigue esa curvatura en lugar de avanzar en línea recta. Si entre el telescopio y una galaxia lejana se coloca otra galaxia bien alineada, su gravedad actúa como una lupa y deforma la imagen del fondo.

anillo en el espacio-tiempo | Vídeo: European Space Agency

En este caso, NGC 6505 hace de lente. Detrás, casi en la misma línea de visión, hay otra galaxia mucho más lejana, a unos 4 420 millones de años luz. Su luz, al cruzar la zona deformada por la gravedad de NGC 6505, se curva y se estira hasta cerrar un círculo casi perfecto alrededor de la galaxia más cercana.

Este tipo de efecto se llama lente gravitacional fuerte. Cuando la alineación es tan buena que la imagen se completa, hablamos de anillo de Einstein. Hasta ahora se conocían menos de mil lentes gravitacionales fuertes bien estudiadas y solo unas pocas muestran un anillo tan limpio. Que una de ellas esté en lo que los astrónomos consideran nuestra vecindad cósmica ayuda a explicar la sorpresa del equipo de Euclid.

Más allá de la espectacularidad, el anillo es una herramienta de trabajo. El equipo ha modelado cómo se deforma la luz de la galaxia de fondo al pasar por NGC 6505 y ha calculado cuánta masa total encierra la región central. A partir de esa cifra, comparada con la contribución de las estrellas, se estima que alrededor de un once por ciento de la masa en esa zona corresponde a materia oscura.

La misión del telescopio no termina en este anillo tan fotogénico. Euclid despegó en 2023 con un objetivo ambicioso, cartografiar en tres dimensiones más de un tercio del cielo durante al menos seis años. Para ello observará miles de millones de galaxias a diferentes distancias, desde el universo relativamente cercano hasta épocas de hace unos diez mil millones de años.

Con ese mapa, los científicos quieren reconstruir la expansión del universo y la distribución de la materia visible, la materia oscura y la energía oscura. Las lentes fuertes como la de NGC 6505 son la cara más vistosa, pero el grueso del trabajo se basará en pequeñas distorsiones en la forma de millones de galaxias, un efecto muy sutil que solo se ve al combinar enormes muestras.

Dentro de ese enorme esfuerzo, el sistema de NGC 6505 se ha ganado ya un apodo oficioso, la “lente de Altieri”, en homenaje al científico que la identificó en los primeros datos de prueba. Que un fenómeno tan llamativo estuviera escondido en una galaxia conocida recuerda que el cielo que creemos tener controlado todavía guarda secretos si miramos con más detalle.

Quien mire el cielo desde una ventana o una azotea no notará nada diferente. El anillo no se ve a simple vista ni con telescopios de aficionado. Aun así, saber que en una pequeña zona de Draco la luz de una galaxia lejana forma un círculo casi perfecto por efecto de la gravedad ayuda a poner en contexto el trabajo de Euclid.

En los próximos años, la combinación de anillos de Einstein tan claros como este con decenas de miles de lentes gravitacionales más discretas permitirá a Euclid dibujar el mapa más detallado del universo oscuro que hemos tenido hasta ahora. Será una pieza clave para entender mejor cuánto pesan de verdad la materia oscura y la energía oscura, dos ingredientes que siguen siendo, en buena parte, una incógnita.El estudio científico que describe este descubrimiento se ha publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.

Foto: European Space Agency


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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