¿El fin de la seguridad en el río? La impactante imagen de la barrera millonaria destrozada por desconocidos en Shymkent

Imagen autor
Publicado el: 1 de marzo de 2026 a las 22:01
Síguenos
Barrera de hormigón del río Badam en Shymkent dañada tras extracción ilegal de piedra.

Un proyecto de defensa frente a inundaciones valorado en 2.700 millones de tenge ha sufrido un revés inesperado en el sur de Kazajistán. Apenas unos meses después de terminar las obras, unos desconocidos han dañado alrededor de 40 metros de la nueva presa de hormigón que protege el río Badam a su paso por Shymkent, al extraer piedra del cauce de forma ilegal. Las autoridades locales insisten en que, por ahora, la situación es estable y no existe riesgo inmediato de inundación para los asentamientos cercanos.

Las obras de refuerzo de la ribera se completaron en diciembre del año pasado y abarcan 5,3 kilómetros de orilla en los barrios de Igilik, Zhanatalap y Kokbulak. El proyecto reguló el cauce, hormigonó las pendientes y reforzó las estructuras hidráulicas con el objetivo de reducir las crecidas primaverales que cada año preocupan a los vecinos. El contrato incluye un periodo de garantía de siete años, por lo que el tramo dañado será reparado a cargo de la empresa constructora mientras la policía investiga quién está detrás de la extracción de piedra.

En el fondo, el problema va más allá de una losa de hormigón rota. La extracción de áridos directamente del lecho de los ríos, sobre todo cuando es ilegal y sin control, altera la forma del cauce, incrementa la erosión y puede dañar hábitats acuáticos, algo que diversos estudios han documentado en cuencas de todo el mundo. Al final, el impacto no se queda solo en la obra pública, también lo sufre la propia salud del río.

En el caso del Badam, Kazinform recuerda que ya existían antecedentes de extracción de mezcla arena‑grava asociada a actividades privadas y que la situación se complica por la construcción desordenada junto a la ribera. Según datos oficiales se han identificado 2.378 edificaciones levantadas con infracciones dentro de la zona de protección del cauce, lo que estrecha el río y aumenta la vulnerabilidad frente a crecidas intensas.

El director del Departamento de Desarrollo de un Entorno Urbano Confortable de la ciudad, Abilkayyr Ongar, resumió el episodio señalando que “como resultado de estas acciones ilegales se ha dañado alrededor de 40 metros de la presa de hormigón y las fuerzas del orden están trabajando para identificar a los responsables”. Para quien vive a pocos metros del agua, todo esto se traduce en una duda muy concreta, si la próxima primavera la defensa aguantará de verdad.

La respuesta oficial es que el tramo afectado se restaurará y que la seguridad está garantizada, pero la historia deja una lección clara. Sin vigilancia efectiva sobre la extracción de áridos y sobre lo que se construye en las riberas, incluso las inversiones millonarias pueden verse comprometidas en cuestión de semanas. Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) alerta además de que la demanda global de arena y grava sigue creciendo y que la minería no regulada de estos materiales se ha convertido en un riesgo ambiental emergente.

La nota oficial más reciente sobre este incidente, con los detalles técnicos del proyecto y las declaraciones de las autoridades, ha sido publicada por la agencia nacional Kazinform.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario