El misterioso fósil hallado bajo el desierto que revela cómo era la garza infernal un dinosaurio letal que cazaba de forma aterradora

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Publicado el: 3 de marzo de 2026 a las 08:04
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Esqueleto fósil de Spinosaurus mirabilis con gran vela dorsal hallado en el desierto del Sáhara.

¿Qué pinta una especie nueva de Spinosaurus en pleno desierto del Sáhara y a mil kilómetros del mar? La respuesta llega con Spinosaurus mirabilis, un depredador gigante de hace unos 95 millones de años que acaba de ser descrito en la revista Science como la segunda especie válida del famoso dinosaurio espinosáurido.

Los fósiles se han encontrado en Jenguebi, un yacimiento remoto del norte de Níger, en rocas fluviales de la Formación Farak. Hoy la zona es un mar de dunas, pero en el Cretácico medio aquello era un paisaje de bosques de ribera y grandes ríos, muy lejos de la antigua costa del mar de Tetis.

El equipo internacional liderado por Paul Sereno, de la Universidad de Chicago, recuperó partes de al menos tres cráneos y otros huesos durante una campaña en 2022, tras un viaje de casi tres días campo a través por el desierto. El animal alcanzaba unos doce metros de longitud y entre cinco y siete toneladas, lo que lo sitúa entre los mayores dinosaurios carnívoros conocidos.

Su aspecto no era precisamente discreto. Además de la clásica “vela” en la espalda, Spinosaurus mirabilis presenta una cresta en la cabeza, curva y afilada como una cimitarra, que se eleva cerca de medio metro por encima del cráneo. Tomografías computerizadas revelan que está formada por hueso muy vascularizado y que en vida habría estado recubierta de queratina, probablemente con colores llamativos. Los investigadores la interpretan como un reclamo visual para atraer pareja o marcar territorio, más que como un arma.

La dentición también cuenta una historia clara. Sus dientes cónicos, sin sierra y encajados unos entre otros funcionan como una trampa para peces resbaladizos, mientras que las narinas retrasadas le habrían permitido sumergir el morro y seguir respirando. Según los autores, este conjunto de rasgos muestra “algunas de las adaptaciones más extremas para la pesca que se conocen en un dinosaurio”.

Todo esto encaja con la imagen que propone Sereno, que compara al animal con una “garza infernal” capaz de vadear en aguas de dos metros sobre unas patas posteriores muy robustas, pero probablemente acechando la mayor parte del tiempo en zonas más someras. El hallazgo, tan lejos de la costa y en un sistema de ríos continentales, es para el propio equipo “el golpe de gracia para la hipótesis acuática” que defendía a un Spinosaurus nadador marino.

En el fondo, este fósil llega para cerrar un capítulo largo. El estudio sitúa a Spinosaurus mirabilis en la fase final de una radiación evolutiva de espinosáuridos que se extendió durante unos cincuenta millones de años alrededor del mar de Tetis, con especies adaptadas a distintas orillas y ríos antes de su extinción.

Para el lector, el mensaje de fondo es sencillo. Donde hoy vemos dunas interminables, hace millones de años hubo un “Sáhara verde” con bosques, ríos y depredadores especializados como este. La geología nos recuerda que los paisajes cambian y que el clima, a escala larga, nunca ha sido estático. Y eso ayuda a poner en contexto los cambios acelerados que provocamos ahora.

El estudio científico completo sobre Spinosaurus mirabilis ha sido publicado en la revista Science.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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