El principio del fin del cáncer de páncreas: una nueva vacuna elimina los restos tumorales en los pacientes

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Por HoyECO
Publicado el: 24 de enero de 2026 a las 23:34
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Ilustración 3D de células inmunitarias frente a células tumorales, clave en una vacuna terapéutica contra KRAS

Una pequeña vacuna inyectada bajo la piel podría ayudar a que algunos pacientes con cáncer de páncreas o colon vivan más tiempo sin recaídas. Es lo que sugiere un ensayo clínico temprano con ELI-002 2P, una vacuna terapéutica que entrena al sistema inmunitario frente a uno de los errores genéticos más frecuentes en los tumores, la mutación en el gen KRAS.

El trabajo, firmado por equipos de varios centros oncológicos en Estados Unidos y publicado en Nature Medicine, siguió a 25 personas con cáncer de páncreas o colorrectal que ya se habían operado y habían recibido los tratamientos estándar. Aun así, su sangre mostraba restos mínimos de enfermedad, pequeñas cantidades de ADN tumoral que suelen avisar de que el cáncer volverá pronto.

En estos pacientes el tumor estaba impulsado por mutaciones en KRAS, un gen que actúa como interruptor del crecimiento celular y que, cuando se altera, puede dejar a las células con el crecimiento descontrolado. Se calcula que alrededor de nueve de cada diez cánceres de páncreas y la mitad de los de colon presentan alteraciones en KRAS, por lo que es un objetivo atractivo para nuevos tratamientos.

La vacuna ELI-002 2P no pretende evitar que aparezca el cáncer sino ayudar a mantenerlo a raya una vez tratado. Es una vacuna terapéutica y está pensada como producto estándar, lista para usar en pacientes con las mutaciones adecuadas, sin necesidad de fabricar una versión distinta para cada persona. Incluye pequeños fragmentos de proteína que imitan dos variantes mutadas de KRAS y una tecnología que los dirige a los ganglios linfáticos, donde se activan las defensas.

Tras la cirugía y la quimioterapia, los participantes recibieron una serie de inyecciones subcutáneas durante varias semanas y después varias dosis de refuerzo. El seguimiento medio se prolongó algo menos de veinte meses y no se detectaron nuevas señales de seguridad relevantes, un dato importante en personas que ya han pasado por tratamientos muy duros.

Veintiún de los veinticinco pacientes, un 84 por ciento, generaron linfocitos T específicos frente a KRAS. La mayoría activó tanto células CD4 colaboradoras como CD8 citotóxicas y esas defensas se mantuvieron activas durante meses. Además, en alrededor de dos tercios de los casos el sistema inmunitario empezó a reconocer otras mutaciones del tumor que no estaban incluidas en la vacuna.

¿Se traduce todo esto en algo tangible para el paciente? Al comparar a quienes desarrollaron una respuesta fuerte de linfocitos T con quienes tuvieron una respuesta débil, las diferencias fueron claras. Entre los primeros, la mediana de tiempo sin recaída no se había alcanzado en el momento del análisis, mientras que en el grupo con poca respuesta la enfermedad reapareció de media a los tres meses. La supervivencia global también fue más prolongada en el grupo con mejor respuesta inmune.

En seis pacientes, tres con cáncer de páncreas y tres con cáncer colorrectal, los biomarcadores asociados al tumor desaparecieron por completo de la sangre tras la vacunación. Para quienes viven pendientes de cada analítica y de si el marcador tumoral sube o baja, no es un detalle menor.

El oncólogo Zev Wainberg, primer firmante del estudio, lo describe como un avance esperanzador para los pacientes con cáncer impulsado por KRAS, sobre todo en páncreas, donde la recaída tras el tratamiento estándar casi siempre llega y las opciones son muy limitadas.

Aun con todo, las cautelas son necesarias. El ensayo AMPLIFY 201 es de fase uno, con veinticinco participantes y sin grupo de comparación aleatorizado, por lo que los resultados deben tomarse con prudencia. La vacuna fue desarrollada y financiada por la empresa Elicio Therapeutics, de modo que harán falta ensayos más grandes antes de plantear su uso generalizado. De momento el fármaco solo está disponible dentro de estudios clínicos, incluido un ensayo de fase dos ya en marcha con una versión ampliada que cubre más mutaciones de KRAS y NRAS.

Para una persona recién operada de un cáncer de páncreas o colon, estos datos no significan que exista una cura sencilla en forma de pinchazo. Sí apuntan a que las vacunas terapéuticas podrían convertirse en una herramienta más para contener la enfermedad cuando aún es microscópica y el sistema inmunitario puede marcar la diferencia.

Mientras tanto, la recomendación para los pacientes sigue siendo la misma, seguir las indicaciones de su equipo oncológico y plantear con ellos la opción de participar en ensayos clínicos. El estudio con los resultados finales del ensayo AMPLIFY 201 se ha publicado en la revista Nature Medicine.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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