Examinan el esqueleto más grande de T. rex y encuentran un detalle que cambia nuestra idea sobre su caza y sus movimientos, una pista oculta en sus huesos que altera la biomecánica y la velocidad, y el “rey” del Cretácico ya no parece tan torpe

Imagen autor
Publicado el: 10 de marzo de 2026 a las 09:51
Síguenos
Esqueleto de Tyrannosaurus rex en un museo utilizado para estudiar cómo caminaba y la velocidad que podía alcanzar este dinosaurio.

Durante años hemos imaginado al Tyrannosaurus rex como undepredador que hacía temblar el suelo a cada pisada. Un nuevo estudio del College of the Atlantic, publicado en la revista Royal Society Open Science, cuestiona esa imagen. Según sus datos, este dinosaurio de varias toneladas caminaba y corría apoyando primero los dedos de los pies, con una marcha más parecida a la de las aves actuales que a la nuestra.

¿Qué significa esto para entender cómo vivía y cazaba el rey de los dinosaurios? La forma de apoyar el pie condiciona la velocidad que podía alcanzar y el esfuerzo que soportaban huesos y músculos en cada zancada. En un animal de este tamaño, ese detalle marca qué presas puede atrapar y cuánta energía gasta en cada carrera.

Para reconstruir el paso del T. rex, el equipo analizó cuatro esqueletos muy completos, entre ellos el famoso fósilSue expuesto en el Field Museum, y tomó medidas detalladas de las piernas y los pies. Después introdujo esos datos en ecuaciones que se usan para estimar la velocidad de animales actuales y los comparó con huellas fósiles atribuidas a tiranosaurios.

Con ese material modelaron tres formas posibles de pisar apoyando primero el talón, la mitad del pie o las puntas de los dedos. Cuando compararon los modelos con las huellas y con el movimiento de humanos y avestruces, la opción que mejor encajó fue la de “ir de puntillas”. Las marcas más profundas de los rastros se acumulan bajo los dedos y no en el talón, una pista clara de que el peso caía sobre la parte delantera del pie.

Esa forma de caminar permite dar más pasos en menos tiempo y, según los autores, habría aumentado la velocidad máxima estimada en torno a un veinte por ciento frente a un T. rex que apoyara todo el pie. Traducido a números, el estudio sitúa las velocidades entre cinco y once metros por segundo, unos dieciocho a cuarenta kilómetros por hora según el tamaño del animal.

Los ejemplares jóvenes se quedarían en la parte alta de ese rango y los adultos masivos en la baja. Por eso los investigadores plantean que un juvenil podría dedicarse a perseguir presas pequeñas y rápidas, mientras que un adulto de varias toneladas se centraría en herbívoros grandes y más torpes. El menú cambiaría con la edad y también la forma de cazar.

Fuera del equipo, otros paleontólogos ven el hallazgo como un paso más en la “avificación” del T. rex. El especialista de la Universidad de Edimburgo Steve Brusatte, que no participa en el trabajo, lo resume con una imagen muy gráfica “sería algo parecido a un pollo de ocho toneladas cacareando por el corral”.

La clave, además, refuerza una idea que los expertos repiten desde hace años: las aves no dejaron atrás a los dinosaurios, son sus descendientes directas. Igual que ya se han documentado plumas y huesos con forma de horquilla en diferentes especies, ahora la forma de pisar del T. rex se suma a la lista de rasgos compartidos entre estos gigantes del Cretácico y las aves que vemos hoy en cualquier corral o parque.

Quedan incógnitas, desde la velocidad real que alcanzaba cada individuo concreto hasta cómo se traducía este estilo de marcha en una persecución sobre el barro de un bosque cretácico. Pero el mensaje de fondo es claro: el rey de los dinosaurios se parece cada vez más a un ave gigante que a un monstruo torpe de película

El estudio completo se ha publicado en la revista Royal Society Open Science.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

Noticias relacionadas

Imagen del telescopio VLTI que muestra la estrella WOH G64 rodeada de polvo, una supergigante roja inestable.

Los astrónomos contienen la respiración porque una de las estrellas más gigantescas podría estar entrando en una fase dramática e inestable. Extraños cambios en el brillo y las señales internas apuntan a un final impredecible. Podría ocurrir “mañana” o dentro de cientos de miles de años

10 de marzo de 2026 a las 07:53
Representación de viaje a velocidad de la luz asociada a la teoría del motor warp y la deformación del espacio-tiempo.

Viajar a la velocidad de la luz ya no parece una broma, pero hay un obstáculo que lo arruina todo: la energía negativa y los enormes requisitos que necesita un motor warp. La nueva teoría es sólida, pero el “combustible” podría tardar siglos en existir

9 de marzo de 2026 a las 23:31
Paisaje volcánico en Marte cerca del volcán Pavonis Mons en la región de Tharsis captado por misiones de la NASA.

La NASA confirma que Marte no estaba tan muerto como pensábamos y que el volcán Tharsis permaneció activo durante mucho más tiempo, según nuevos datos que reescriben su historia. Lo inquietante es lo que esto implica para el calor interno, el hielo y la posible habitabilidad

9 de marzo de 2026 a las 22:01
Fósil de ammonite jurásico encontrado en Alemania dentro de una roca de pizarra de la formación Posidonia Shale.

Se rompe una roca en Alemania y aparece un fósil que sigue brillando 183 millones de años después, la bioluminiscencia más inesperada y un rompecabezas químico: ¿qué mineral sustituyó a las células y por qué esa “luz” sobrevivió al paso del tiempo?

9 de marzo de 2026 a las 20:41
Estructura de material compuesto autorreparable con microcanales termoplásticos impreso en 3D que sellan grietas internas.

Han creado un material que se repara a sí mismo más de mil veces y promete máquinas que durarían siglos, desde aviones hasta turbinas eólicas y naves espaciales. El truco está en unos microcanales internos que sellan las grietas antes de que se conviertan en desastres

9 de marzo de 2026 a las 15:37
Antena satelital Starlink utilizada en el frente de guerra en Ucrania para comunicaciones militares

El último desastre ruso con Starlink en Ucrania está resultando extremadamente costoso y está cambiando la guerra moderna. De repente, unidades enteras se quedan mudas y ciegas. La artillería ya no manda, sino los datos, y el bloqueo deja pistas sobre cómo será el conflicto del futuro

9 de marzo de 2026 a las 12:34

Deja un comentario