Tras quince años de parón desde el desastre de Fukushima, Japón ha vuelto a encender una de sus piezas clave del sistema eléctrico. La central nuclear de Kashiwazaki Kariwa en la prefectura de Niigata y considerada la mayor del mundo, reactivó el 9 de febrero su reactor 6. Es el primer reactor de Tokyo Electric Power Company (TEPCO) que vuelve a funcionar desde las fusiones de la central nuclear de Fukushima Daiichi en 2011, en plena carrera por recortar emisiones de CO2.
El reinicio no ha sido sencillo. En enero, un primer intento se canceló a las pocas horas por una alarma en el sistema de barras de control. Las revisiones apuntaron a un error en el ajuste de esa alarma y no en la seguridad del reactor, según la empresa. Ahora TEPCO aumenta la potencia de forma gradual y aspira a que la unidad entre en operación comercial a mediados de marzo, tras nuevas inspecciones de la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón (NRA).
¿Qué cambia esto para el clima? Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) el reactor 6 tiene una potencia de unos mil trescientos cincuenta megavatios y su generación sustituirá sobre todo a centrales de gas. El organismo calcula que así se evitará cada año la importación de alrededor de un millón trescientas mil toneladas de gas natural licuado, un alivio para un país dependiente de facturas de la luz.
Con el regreso de Kashiwazaki Kariwa, Japón tiene quince reactores en marcha y la nuclear aporta cerca de nueve por ciento de la electricidad, mientras el gas natural ronda una tercera parte del mix. El plan oficial es que la energía atómica llegue a alrededor de veinte por ciento hacia 2040 como complemento a las renovables, lo que implicará más reactivaciones en un país sísmico donde el recuerdo de Fukushima sigue muy vivo.
En Niigata, el gobernador Hideyo Hanazumi dio su visto bueno político, pero encuestas recientes señalan que la mayoría de la población local sigue recelosa. La planta se ha reforzado con un muro frente a tsunamis de unos quince metros y nuevos sistemas de emergencia en zonas más altas, aunque los fallos pasados de seguridad pesan sobre la confianza en la empresa. La cuestión es si esta apuesta nuclear puede ayudar a Japón a reducir CO2 sin repetir errores.
El anuncio oficial «Reactor Startup of Kashiwazaki-Kariwa Nuclear Power Station Unit 6» ha sido publicado en la web corporativa de TEPCO.













