La estatal Yacimientos de Litio Bolivianos ha firmado un Acuerdo de Negociación con el consorcio EAU Lithium para explorar un posible contrato de industrialización del litio en salares de Pastos Grandes, Empexa y Coipasa, en el altiplano de Bolivia. El documento fija cómo se desarrollarán las conversaciones para instalar plantas industriales que usarían una tecnología de extracción directa de litio, sin que aún exista permiso para explotar ni un solo gramo de mineral.
¿Y esto qué significa en la práctica para los salares y para las comunidades que viven del agua en esa región andina? La noticia llega en pleno auge de la demanda de litio para baterías de vehículos eléctricos y almacenamiento renovable en Europa, donde se ve este mineral como pieza clave para reducir emisiones, pero donde también crece la preocupación por elimpacto ambiental de su extracción en el llamado triángulo del litio.
Qué permite y qué no permite el nuevo acuerdo
El comunicado de EAU Lithium describe el documento como un marco de trabajo que ordena la futura negociación con YLB. No es todavía un acuerdo industrial ni una aprobación para iniciar operaciones, no concede derechos sobre tierras ni recursos y no sustituye los procesos de consulta con las comunidades ni otras autorizaciones ambientales. Cualquier contrato para construir plantas deberá negociarse después dentro de este marco y estará sujeto a la legislación boliviana, que reconoce a YLB como custodio del litio en nombre del pueblo.
El texto también insiste en tres ideas que pesan mucho en el debate local sobre el litio, soberanía, responsabilidades ambientales y consulta previa. Las reuniones técnicas se llevarán en buena medida de forma confidencial por la sensibilidad comercial, pero la empresa asegura que informará de los avances cuando sea oportuno.
Tecnología nueva sobre salares muy frágiles
EAU Lithium trabaja en alianza con Vulcan Energy Resources y su tecnología de Extracción Directa de Litio VULSORB, que se basa en materiales adsorbentes para capturar litio de la salmuera. La empresa afirma que ya probó este sistema con muestras de Pastos Grandes, Empexa y Coipasa, y con salmuera sintetizada del salar de Uyuni en una universidad australiana, antes de ser seleccionada entre 34 participantes en una licitación pública.
La extracción directa de litio se presenta como alternativa al modelo tradicional de grandes piscinas de evaporación, que puede perder grandes volúmenes de agua de salmuera y generar salmueras residuales muy concentradas. Estudios recientes señalan que estos sistemas ponen bajo presión al recurso hídrico y a los humedales de los salares andinos. A la vez, revisiones científicas apuntan a que las tecnologías de extracción directa, bien diseñadas, pueden reducir el consumo de agua y las emisiones respecto a la evaporación clásica, aunque requieren más energía y fuerte control ambiental.
Por eso, más allá de la promesa tecnológica, la gran pregunta para quienes viven en estas cuencas es muy concreta, cuánta agua saldrá, cuánta volverá y en qué estado.
Un acuerdo en medio de un debate abierto en Bolivia
El movimiento llega cuando otros dos contratos de litio firmados con consorcios de China y Rusia siguen bloqueados en la Asamblea Legislativa y además están bajo suspensión judicial a la espera de estudios ambientales y consulta con comunidades indígenas. En los alrededores del Salar de Uyuni, organizaciones locales llevan años alertando de la caída de los niveles de agua y del riesgo para pastos, humedales y actividades como la ganadería de camélidos y el turismo.
En ese contexto, el énfasis del nuevo Acuerdo de Negociación en la consulta previa y en la protección ambiental no es un detalle menor. Si este marco se traduce o no en estudios independientes, participación real de las comunidades y datos públicos sobre agua y residuos será lo que marque la diferencia entre un proyecto más de extractivismo clásico o un intento serio de litio realmente más sostenible.
Por ahora, nada cambia todavía en el paisaje del altiplano, ni en el día a día de quienes dependen de esos salares. Lo que sí empieza es una negociación larga en la que se decidirá cómo, con qué impactos y con qué beneficios se producirá el litio que acabará en las baterías de medio mundo.
El comunicado oficial ha sido publicado por EAU Lithium.












