Los restos identificados bajo la plaza Andrea Costa son el único edificio que puede atribuirse con certeza al arquitecto de De architectura.
El centro histórico de Fano se ha convertido en el nuevo punto de referencia de la arqueología romana. Las autoridades italianas han confirmado que los restos monumentales excavados bajo la plaza Andrea Costa corresponden a la basílica civil diseñada por Marco Vitruvio Polión en torno al año 19 a C, descrita con detalle en el libro V de su tratado
El anuncio se hizo público en la Mediateca Montanari durante una comparecencia en la que participaron el alcalde de la ciudad, el superintendente arqueológico Andrea Pessina y el ministro de Cultura Alessandro Giuli, que intervino por videoconferencia. Giuli habló de «una descubierta llamada a entrar en los libros de historia» y subrayó que en la plaza fanesa se ha recuperado «una pieza clave del mosaico de la identidad italiana».
La importancia del hallazgo trasciende con mucho el ámbito local. Vitruvio solo menciona un proyecto propio en todo De architectura la basílica de la antigua Fanum Fortunae, colonia fundada o ampliada por Augusto en la costa adriática. Durante siglos, arquitectos y eruditos sacaron reconstrucciones hipotéticas de ese edificio a partir de un texto difícil y transmitido sin ilustraciones. Por primera vez, esas líneas encuentran un correlato físico en el subsuelo de una ciudad actual.
La identificación coronó un proceso de tres años. Las primeras excavaciones preventivas ligadas a la reurbanización de la zona sacaron a la luz muros de gran entidad y pavimentos de mármol que apuntaban a un distrito público de alto rango en el corazón de la antigua Fanum Fortunae. En 2023 se documentó un elegante suelo de losas rectangulares en mármoles importados que ya hizo pensar en un gran edificio de época augustea. Las campañas más recientes, asociadas a un proyecto financiado con fondos europeos de recuperación urbana, han permitido conectar esos hallazgos dispersos y situar por fin el conjunto en su contexto urbano.
El argumento decisivo ha llegado de la mano de la geometría. Según los arqueólogos, la planta documentada reproduce con una precisión inusual lo descrito por Vitruvio una sala rectangular rodeada por un pórtico perimetral en el que se disponen ocho tramos de columnas en los lados largos y cuatro en los lados cortos. Un sondeo reciente localizó la columna crucial en una de las esquinas y fijó de manera definitiva orientación y dimensiones del edificio.
Las columnas conservadas muestran un diámetro de unos cinco pies romanos (en torno a metro y medio) y una altura estimada de unos quince metros. Están adosadas a pilastras que debían sostener un segundo nivel, quizá una galería superior para usos administrativos y judiciales. Ese perfil confirma la lectura de la basílica como centro de la vida cívica de la ciudad y no solo como un espacio de representación monumental.
Para los especialistas en arquitectura antigua, el yacimiento abre una ventana excepcional. La posibilidad de comparar las proporciones anotadas en el tratado con las medidas reales de un edificio levantado por el mismo autor permitirá afinar la comprensión de la teoría vitruviana sobre simetría, módulos y relación entre partes y todo. Algunos investigadores ya hablan de un nuevo laboratorio a cielo abierto donde podrá verificarse hasta qué punto los ideales recogidos en el texto se aplicaron en la práctica.
El hallazgo también reconfigura el mapa patrimonial de las Marcas. Hasta ahora, el nombre de Vitruvio remitía a un libro estudiado en escuelas de arquitectura de medio mundo y a ruinas de identificación incierta en el subsuelo de Fano. Desde este invierno, la ciudad adriática suma un argumento poderoso para reposicionarse en los circuitos culturales y turísticos internacionales un edificio que conecta de manera directa el urbanismo contemporáneo con el origen mismo de la arquitectura occidental.
Los trabajos continuarán en los próximos meses. La Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio per le province di Ancona e Pesaro e Urbino y el Ayuntamiento deberán decidir ahora cómo ampliar la excavación, cómo proteger estructuras de gran fragilidad y de qué modo se mostrarán al público los restos sin paralizar la vida diaria del barrio. Fano tendrá que conciliar la obra de un arquitecto de hace dos mil años con las necesidades de una ciudad que sigue creciendo sobre las mismas piedras.
El comunicado oficial sobre la identificación de la basílica ha sido publicado en la página de la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio de Ancona y Pesaro-Urbino.
Foto: Ministerio de Cultura de Italia







