Finlandia vuelve al radar por el torio tras una ola de titulares sobre una “reserva para millones de años”. La cifra, repetida por varios medios, no aparece respaldada en documentación pública y el salto del mineral a la electricidad sigue condicionado por tecnología, costes y regulación
La idea ha corrido como pólvora por redes y agregadores de noticias. Un grupo de publicaciones atribuye a investigadores finlandeses el hallazgo, en el centro del país, de una gran reserva de torio capaz de “abastecer al mundo durante millones de años”. El problema es que, a día de hoy, esa magnitud circula sobre todo como eslogan y no como dato verificable. No se ha localizado un informe técnico público que sostenga esa estimación con cifras de toneladas, leyes del mineral, metodología y alcance del yacimiento, que es lo que permitiría medir la relevancia real del supuesto descubrimiento.
Minerales críticos en Finlandia y contexto geológico europeo
Finlandia sí figura desde hace años en el mapa europeo de minerales asociados a tierras raras y a elementos con presencia de torio en determinados entornos geológicos. En el norte del país, por ejemplo, el proyecto de Sokli ha comunicado hallazgos y campañas de estudio centradas en tierras raras y minerales críticos. De ahí a afirmar que el mundo tendría energía asegurada durante “millones de años” hay un salto enorme. Una cosa es la existencia de torio en la naturaleza y otra, muy distinta, un depósito explotable a escala industrial y, todavía más, una cadena completa que lo convierta en kilovatios hora.
Energía nuclear con torio y reactores de sales fundidas
El torio es un metal ligeramente radiactivo, más abundante que el uranio en la corteza terrestre y presente en pequeñas cantidades en muchas rocas y suelos. Su atractivo, en términos teóricos, reside en que puede utilizarse como material fértil para generar uranio 233 en ciertos diseños de reactores, especialmente los de sales fundidas, y que el ciclo de combustible se ha presentado a menudo como una vía para reducir parte de los residuos de larga vida en comparación con el parque nuclear convencional. Pero ni la industria ni los reguladores han convertido esa promesa en un despliegue comercial masivo.
Coste, regulación e infraestructura para la tecnología nuclear de torio
Los frenos son conocidos. No existe una infraestructura extendida de reactores comerciales alimentados por torio, ni una cadena de suministro madura, ni un marco regulatorio probado en operación a gran escala. Además, la economía del sistema compite con tecnologías ya amortizadas y con la nueva generación de nucleares convencionales, mientras el debate sobre seguridad y proliferación se desplaza del eslogan a los detalles del diseño y del control del material. La Agencia Internacional de la Energía Atómica (OIEA) recoge y clasifica la información disponible sobre ocurrencias y recursos de torio, precisamente porque el asunto sigue siendo, en buena medida, de potencial y no de despliegue generalizado.
Dependencia del uranio y diversificación de la matriz energética
En ese contexto, el supuesto “gran descubrimiento” en Finlandia funciona, de momento, más como síntoma que como certeza. Síntoma del nuevo interés europeo por materias primas estratégicas y por alternativas energéticas en un continente que busca reducir dependencias. Pero, sin datos públicos contrastables, conviene leer con cautela las cifras grandilocuentes. Finlandia puede tener torio, como lo tienen otros países, lo decisivo es cuánto, dónde, en qué forma mineralógica, con qué impacto ambiental y a qué coste se podría extraer y transformar. Esas son las preguntas que, por ahora, permanecen sin respuesta.











