Un equipo internacional de astrónomos ha identificado una galaxia del universo primitivo que funciona como una fábrica de estrellas de alta intensidad, con polvo cósmico calentado a temperaturas inusualmente elevadas. El hallazgo se apoya en observaciones del radiotelescopio ALMA y se publica en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
La galaxia se conoce como MACS0416 Y1 y se observa tal como era cuando el cosmos tenía unos 600 millones de años. Su luz ha tardado más de 13.000 millones de años en llegar y su distancia la sitúa en una etapa temprana en la que las primeras estructuras crecían con rapidez.
La clave del trabajo es haber medido la temperatura del polvo. En el artículo se estima un polvo “cálido” en torno a 91 kelvin (con un margen amplio de incertidumbre) a partir de detecciones en varias bandas de ALMA. Ese detalle importa porque el brillo infrarrojo que se interpreta como “mucho polvo” puede provenir, en algunos casos, de “poco polvo” pero muy caliente.
Los autores describen a Y1 como una galaxia ultraluminosa en el infrarrojo, con una luminosidad intrínseca del orden de 10¹² veces la del Sol. En paralelo, el depósito de polvo inferido es relativamente modesto para esa potencia, alrededor de 1,4 millones de masas solares, una combinación coherente con un entorno compacto y extremadamente energético.
El resultado encaja con el relato de una formación estelar desbocada. La nota divulgativa de ALMA resume el fenómeno con una cifra que sirve de referencia: Y1 estaría formando estrellas a un ritmo unas 180 veces superior al de la Vía Láctea. Es una fase que, por definición, no puede sostenerse durante mucho tiempo si el gas se consume con esa rapidez.
La galaxia, además, aparece detrás del cúmulo MACS J0416.1−2403, un “lente” gravitatorio que amplifica su señal. Los autores estiman una magnificación moderada (en torno a 1,5), lo que facilita observar un objeto tan lejano sin convertirlo en un caso irreal o extremo por puro efecto óptico.
El interés de fondo va más allá del récord observacional. Durante años, varias mediciones apuntaban a una aparente abundancia de polvo “demasiado pronto” en galaxias del universo temprano, un problema porque el polvo suele asociarse a generaciones previas de estrellas. La hipótesis que refuerza Y1 es que parte de esa tensión se reduce si el polvo es más caliente de lo supuesto, y si se aceptan episodios breves de formación estelar muy ocultos al ultravioleta que solo aparecen con observaciones milimétricas.









