Los sistemas de refrigeración de Chernóbil cae al mínimo y hay un riesgo real de fusión del núcleo

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Por HoyECO
Publicado el: 11 de febrero de 2026 a las 09:45
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Central nuclear de Chernóbil con el nuevo sarcófago que protege el reactor y el combustible nuclear almacenado.

El OIEA atribuye el corte a daños en subestaciones por ataques rusos y subraya que el riesgo de fusión es muy bajo por la antigüedad del material

Los sistemas que ayudan a mantener refrigerado el combustible nuclear gastado almacenado en Chernóbil han quedado temporalmente fuera de servicio tras perder la central toda la alimentación eléctrica exterior durante varias horas el 20 de enero de 2026, en un episodio ligado a los daños sufridos por la red ucrania durante una oleada de ataques en la red ucrania durante una oleada de ataques. El OIEA ha señalado que sigue la situación de cerca, pero el consenso técnico es que la probabilidad de un accidente grave es extremadamente baja en las condiciones actuales.

Qué ha ocurrido

La planta de Chernóbil (cerrada desde hace décadas) no genera electricidad, pero conserva combustible usado que requiere vigilancia y, en determinados puntos, refrigeración y control radiológico. El OIEA informó de la pérdida total de suministro externo y de la activación de medidas de respaldo, en un contexto en el que varias subestaciones y líneas críticas han sufrido impactos o averías durante la guerra. 

Por qué el riesgo de fusión se considera mínimo

La clave está en el tiempo. El combustible recién retirado de un reactor sigue desprendiendo calor y exige una refrigeración continua, pero ese calor residual cae de forma drástica con los años. Por eso, aunque el apagón obligue a parar equipos eléctricos que ayudan a mantener estables las condiciones de almacenamiento, el escenario no se parece al de una central operativa con combustible reciente.

El factor que más inquieta

En estos incidentes hay un elemento menos visible que pesa en la percepción pública. Los cortes de energía pueden afectar a la instrumentación y a la monitorización, lo que complica el seguimiento fino de parámetros y alimenta la incertidumbre, incluso si los márgenes de seguridad son amplios. Esa es una de las razones por las que el OIEA insiste en la necesidad de proteger la infraestructura eléctrica vinculada a instalaciones nucleares.

Una seguridad que depende de la red

La secuencia (ataques, daños en subestaciones, pérdida de suministro) vuelve a poner el foco en una vulnerabilidad conocida desde el inicio de la invasión. La seguridad nuclear no se reduce al perímetro de una planta, también depende de la estabilidad del sistema eléctrico que la alimenta, y esa estabilidad se ha convertido en un objetivo militar recurrente.

El comunicado oficial ha sido publicado en OIEA.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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