Nadie imaginaba que estaba ahí pero un escaneo láser en Córdoba acaba de revelar la ciudad perdida de Almanzor después de más de mil años enterrada

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Publicado el: 15 de febrero de 2026 a las 20:03
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Modelo digital del terreno obtenido con tecnología LiDAR en Córdoba donde se localiza la posible Madinat al Zahira de Almanzor.

Durante más de mil años, la ciudad palatina que mandó levantar Almanzor ha sido poco más que un rumor entre crónicas árabes y mapas llenos de interrogantes. Ahora, una nueva investigación sitúa la posible Madinat al Zāhira en el extremo este de Córdoba, enterrada bajo una dehesa poco transitada, gracias a una tecnología que “mira” el terreno con láser desde el aire.

Qué ha visto realmente el LiDAR

El estudio, firmado por el arqueólogo de la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso Checa, parte de los datos de la tercera cobertura LiDAR del Instituto Geográfico Nacional de España, más detallada que la disponible en 2023. Esta técnica lanza millones de pulsos láser desde avioneta y devuelve un modelo digital del relieve que permite “quitar” vegetación y ver microformas del terreno invisibles a simple vista.

En esos modelos, el equipo ha identificado más de mil doscientos metros de anomalías lineales y formas rectangulares y cuadradas, dispuestas en terrazas y con una trama ordenada. Algunas estructuras rompen la cuadrícula para orientarse hacia el sureste, una dirección que recuerda a la arquitectura islámica de época califal. Todo el conjunto se extiende sobre unas ciento veinte hectáreas, una superficie muy similar a la de la ciudad palatina de Medina Azahara (Madinat al Zahra).

En palabras del propio investigador, estas formas apuntan a “un enorme yacimiento arqueológico” con rasgos urbanos, no a simples marcas agrícolas. Dicho de otra forma, el dibujo que aparece bajo la dehesa se parece mucho más a una ciudad planificada que a un campo labrado.

Dónde estaría la ciudad resplandeciente

La propuesta sitúa la posible Madinat al Zāhira en los cabezos de las Pendolillas, junto a Alcolea, a unos doce kilómetros de la Mezquita Catedral. No es un paraje cualquiera. La documentación histórica lo describe como Dehesa Real desde el siglo quince y como sede de las Yeguadas Reales desde el reinado de Felipe II. Eso significa que el terreno ha permanecido ligado a la Corona y relativamente al margen de la urbanización intensiva, lo que habría ayudado a conservar el “fósil” de la ciudad bajo la hierba y las encinas.

Para quien pase hoy por allí, el paisaje es el de una dehesa tranquila. Nada hace pensar que, unos metros más abajo, pudiera haber murallas, mezquitas y edificios palatinos de época califal. Y sin embargo, el modelo digital del terreno dibuja algo muy parecido a una gran urbe organizada en terrazas.

Un enigma histórico que pasa del mito al dato

Madinat al Zāhira ha sido ubicada en al menos veintidós lugares distintos a lo largo de los últimos siglos, casi siempre apoyándose en lecturas de textos medievales y en restos muy puntuales. Ninguna de esas propuestas contaba con pruebas físicas de esta escala. La nueva hipótesis se diferencia en que combina una revisión crítica de las fuentes árabes con un indicador medible: las anomalías detectadas por millones de puntos LiDAR en una finca concreta.

Los propios autores insisten en que sigue siendo una hipótesis. Para confirmar si bajo las Pendolillas está realmente la ciudad de Almanzor harán falta prospecciones de campo y excavaciones que permitan fechar muros y cerámicas. La ventaja es que, gracias al escaneo previo, esas intervenciones pueden planearse de forma más selectiva y respetuosa con la dehesa, sin abrir zanjas a ciegas.

En paralelo, el mismo equipo ya ha utilizado datos LiDAR para localizar varios cientos de yacimientos en la provincia, lo que muestra el potencial de estas herramientas para proteger patrimonio y ordenar el territorio sin tocar primero el suelo. En la práctica, significa usar información pública que ya existe para tomar mejores decisiones sobre qué se excava, qué se protege y cómo se compatibiliza ese pasado oculto con los usos actuales del campo.

El estudio científico oficial en el que se basa esta noticia ha sido publicado en Meridies. Estudios de Historia y Patrimonio de la Antigüedad.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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