A veces da la sensación de que todo se nos viene encima. Abrimos el periódico o miramos las redes sociales y las noticias sobre la crisis climática, la subida de los precios o la inestabilidad global parecen una montaña imposible de escalar. Es esa sensación de bloqueo que muchos conocemos bien, cuando el problema parece tan grande que nos sentimos demasiado pequeños para solucionarlo.
Y es normal sentirse así. Pero curiosamente, la persona que tenía más motivos físicos para rendirse ante la adversidad fue quien nos dio la clave para no hacerlo. Stephen Hawking, el genio que cambió nuestra forma de entender el cosmos desde una silla de ruedas, dejó dicha una frase que es mucho más que una cita motivacional de internet. Es, en la práctica, un manual de instrucciones para sobrevivir al caos moderno.
Su reflexión fue clara y directa: «Por muy difícil que parezca la vida, siempre hay algo que puedes hacer y en lo que puedes tener éxito».
Fíjate bien en lo que dice. No promete que todo saldrá bien por arte de magia, ni niega que la situación sea difícil. Lo que hace es cambiar el foco. Nos invita a dejar de mirar lo que no podemos controlar y a centrarnos en ese pequeño margen de maniobra que siempre nos queda.
Más allá de la ciencia: una lección de pura resiliencia
Hawking no tuvo una vida fácil. Diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) a los 21 años, los médicos le dieron poco tiempo de vida. Sin embargo, vivió más de 50 años desafiando no solo a la medicina, sino a los límites del conocimiento humano.
Para alguien que vive hoy en día, preocupado por el futuro del planeta o por llegar a fin de mes, este mensaje es oro puro. Significa que, aunque no puedas detener el deshielo de los polos tú solo mañana por la mañana, sí tienes capacidad de acción en tu entorno inmediato. Y eso no es poca cosa.
Tal y como recuerdan desde la Fundación Stephen Hawking, su vida fue una demostración constante de que la capacidad mental y la actitud pueden superar barreras físicas aparentemente insalvables.
El poder de las pequeñas victorias frente a la ‘ecoansiedad’
¿Qué significa esto en la práctica para alguien que quiere llevar una y sostenible? Que no hace falta ser un superhéroe.
A menudo nos paralizamos porque pensamos que si no lo hacemos todo perfecto (reciclarlo todo, comer 100% ecológico, no usar nunca el coche), entonces no estamos haciendo nada. Ese pensamiento de todo o nada es el enemigo. La filosofía de Hawking aplicada a nuestro día a día nos dice lo contrario: busca ese algo que puedes hacer y hazlo bien.
- Quizás hoy solo sea separar correctamente los envases.
- O tal vez decidir ir andando al trabajo un par de días a la semana para reducir el CO2.
- O simplemente elegir productos locales en la compra.
Estas pequeñas acciones rompen la parálisis. Cuando consigues un pequeño éxito, tu cerebro recibe una recompensa química que te motiva a seguir. En lugar de agobiarte por la inmensidad del , te empoderas con la certeza de que tu comportamiento cuenta.
Cómo aplicar la ‘fórmula Hawking’ hoy mismo
Vivimos tiempos extraños. La sostenibilidad ya no es solo una cuestión de medio ambiente, sino de sostenernos a nosotros mismos mentalmente. La ansiedad climática o ecoansiedad es real y afecta a miles de personas que sienten que el futuro es incierto.
Aquí es donde la frase de Hawking se vuelve una herramienta de salud mental. Si el problema global te asusta, divídelo en trozos pequeños. Hawking no descifró los agujeros negros en una tarde; lo hizo ecuación a ecuación, día tras día.
En tu vida diaria, esto se traduce en flexibilidad. Si hoy no has podido cumplir con todos tus objetivos ecológicos o vitales, no tires la toalla. Lo importante es la dirección, no la velocidad. «Lo importante es no rendirse», añadía el físico en muchas de sus intervenciones públicas. No se refería a darse cabezazos contra un muro, sino a buscar caminos alternativos cuando el principal está bloqueado.








