Un carnicero chino encontró 10 gramos de oro en el estómago de un pato y lo acabó vendiendo por 1.500 euros

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Publicado el: 21 de marzo de 2026 a las 15:34
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Pato doméstico en una granja relacionado con el caso del supuesto oro hallado en su estómago en China.

La historia ha corrido como la pólvora en China. Un vecino del condado de Longhui, en Hunan, aseguró haber encontrado partículas doradas al sacrificar un pato en febrero de 2026. La versión más difundida llegó a hablar de unos 10 gramos valorados en cerca de 12.000 yuanes. Pero el dato realmente importante sigue sin aparecer. No se ha hecho público ningún análisis profesional que confirme que ese material sea oro.

Y aquí entra el matiz que cambia la historia. En la comprobación sobre el terreno, el diario «Xiaoxiang Morning News» describió solo unas pequeñas láminas brillantes, de menos de 0,5 gramos, y un especialista con 30 años trabajando con oro dijo que, «a primera vista», aquello no parecía oro, sino posiblemente cobre. El propio gobierno local insistió en lo mismo. Sin un laboratorio, no hay veredicto.

Que el caso sea dudoso no significa que sea absurdo. Las autoridades locales recordaron que Longhui tuvo una larga etapa de búsqueda de oro en el río entre los años setenta y noventa y que el río Chenshui arrastró pequeñas partículas de oro. Además, documentos oficiales de Hunan recogen el pasado minero del área. Hay base geológica para pensar que algo así podría ocurrir. Otra cosa es darlo por demostrado. Y no es lo mismo.

También ayuda entender cómo comen estas aves. Los patos no tienen dientes y trituran el alimento con pequeñas piedras o granos de arena que retienen en una parte musculosa del estómago. Expertos citados por la prensa china explican que esa costumbre es normal. Por eso, si el animal picotea en una zona con partículas minerales, la escena no es imposible. Rara, sí. Imposible, no.

Lo que conviene tener en cuenta es bastante simple. Esto no abre una nueva fiebre del oro ni convierte cada corral en una mina improvisada. Incluso los responsables locales han rebajado el entusiasmo y hablan, como mucho, de un caso extraordinario y muy poco probable. En el fondo, la lección es clara. Las historias virales vuelan. Las pruebas reales tardan más. Y ahí está la diferencia.No hay por ahora un informe oficial de laboratorio difundido públicamente sobre este caso.

La información más reciente contrastada ha sido publicada en Xiaoxiang Morning News.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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