Un modelo cuántico cuestiona la flecha del tiempo: pasado y futuro pueden ser indistinguibles

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Publicado el: 2 de febrero de 2026 a las 18:46
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Ilustración conceptual sobre la flecha del tiempo en un modelo cuántico donde pasado y futuro son indistinguibles.

Un modelo cuántico sugiere que el “sentido” del tiempo puede depender de cómo se describe el entorno.  Un equipo de la University of Surrey sostiene que, en ciertos sistemas abiertos, las ecuaciones no distinguen entre pasado y futuro, aunque la flecha macroscópica siga anclada al aumento de la entropía

El tiempo parece avanzar de manera implacable del pasado al futuro. Sin embargo, un trabajo teórico de la Universidad de Surrey (Reino Unido) plantea que, en determinados sistemas cuánticos que interactúan con su entorno, el formalismo matemático puede resultar indistinguible si se invierte la dirección temporal. La investigación, publicada en 2025, no describe un “viaje al pasado”, sino una simetría en el modo de modelizar ciertas interacciones a escala microscópica.

La clave está en los llamados sistemas cuánticos abiertos (partículas o conjuntos de partículas que no están aislados, sino acoplados a un “baño” ambiental). En física cotidiana, la irreversibilidad se asocia al segundo principio de la termodinámica (la tendencia a que aumente la entropía). Pero muchas ecuaciones fundamentales son compatibles con la inversión temporal. El nuevo estudio explora esa tensión en un marco donde el entorno introduce pérdida de información práctica, aunque no necesariamente una ruptura básica de simetría.

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Los autores (Thomas Guff, Chintalpati Umashankar Shastry y Andrea Rocco) analizan cómo surgen “flechas del tiempo” opuestas en la dinámica efectiva de estos sistemas. El artículo identifica un elemento técnico, el “núcleo de memoria” (memory kernel), cuyo comportamiento simétrico en el tiempo hace que la descripción matemática funcione igual hacia delante o hacia atrás, dentro de las hipótesis del modelo.

En un comunicado de la Universidad de Surrey, Guff subraya que lo llamativo no es una paradoja narrativa, sino el mecanismo matemático que preserva la simetría incluso cuando el sistema se acopla al entorno. Rocco, por su parte, remite a la intuición cotidiana (la leche derramada) para recordar que la irreversibilidad que vemos no desaparece, pero podría no ser un “axioma” en la escala más elemental, sino una propiedad emergente ligada a la información disponible y a cómo se aproxima el entorno.

La lectura prudente es importante. El trabajo no afirma que podamos revertir procesos macroscópicos, ni contradice el uso práctico del segundo principio en termodinámica e ingeniería. Lo que propone es que parte de la irreversibilidad que atribuimos a la física cuántica puede estar asociada a supuestos habituales (por ejemplo, aproximaciones que simplifican el entorno y “olvidan” correlaciones) y no a una prohibición fundamental de la inversión temporal.

Si este enfoque se consolida, su impacto sería conceptual. Podría ayudar a afinar cómo conectamos la mecánica cuántica con la termodinámica y con la idea de “flecha del tiempo” cuando tratamos sistemas reales (inevitablemente abiertos), un terreno donde la física estadística, la información y la cosmología se cruzan a menudo con más preguntas que respuestas.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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