10 millones de minerales críticos en 3 meses: Almería desafía los límites de la minería perforando el suelo para sacar fluorita

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Publicado el: 4 de abril de 2026 a las 09:42
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Mina subterránea de fluorita en Almería con maquinaria perforando roca en el proyecto de Berja.

En Berja, al pie de la Sierra de Gádor, se está poniendo en marcha un proyecto minero que quiere empezar a extraer fluorita en un plazo aproximado de tres meses. La idea es volver a explotar el Pozo Lupión con un modelo poco habitual, una mina y una planta de tratamiento totalmente subterráneas para reducir al mínimo la huella en superficie.

La noticia llega en un momento delicado. Europa quiere asegurar materias primas “críticas” para la transición energética y digital, pero aquí hablamos de un espacio protegido de la Red Natura 2000 que también aporta agua y soporte ecológico a la agricultura de la zona. ¿Se puede hacer minería y, a la vez, cuidar la sierra como toca?

Por qué la fluorita importa ahora

La fluorita (también llamada “fluorspar”) no suena tan familiar como el litio, pero aparece en la lista europea de materias primas críticas. Se usa como fundente en acerías para bajar la temperatura de fusión de la chatarra, lo que en la práctica puede recortar consumo energético y emisiones por tonelada de acero.

También es importante para producir ácido fluorhídrico, un compuesto que entra en procesos industriales muy distintos. Desde sistemas de refrigeración hasta química avanzada, es uno de esos minerales que no se ven, pero sostienen muchas cosas del día a día.

Una mina subterránea para “molestar” menos arriba

Según la empresa promotora, Minera de Órgiva, el arranque empezará sacando mineral para hacer pruebas industriales y ajustar el diseño de la planta definitiva. “Primero extraeremos mineral para hacer pruebas industriales y con esos datos diseñar la planta”, explica su propietario, Celso Amor.

El plan destaca por su enfoque. Toda la explotación sería subterránea, incluida la planta de tratamiento, con la idea de reducir el movimiento de material en superficie y buena parte del tráfico asociado. Amor lo resume así, “es más caro, pero ambientalmente es mucho más favorable”.

Números sobre la mesa, y con matices

En la prensa local se habla de un potencial de más de 10 millones de toneladas de fluorita en el yacimiento, una cifra que se tendrá que ir afinando con la explotación real. El destino previsto se orienta al arco mediterráneo, con demanda ligada a la siderurgia y la industria química.

En empleo, hay estimaciones distintas según el momento y la fuente. La autorización ambiental de 2023 se vinculaba a unos 60 puestos de trabajo, mientras que el proyecto a plena capacidad se ha presentado con 130 a 150 empleos directos y una concesión inicial de 30 años ampliable. Son cifras que conviene leer como horizonte, no como foto fija.

Una sierra protegida donde el agua pesa mucho

La Sierra de Gádor y Énix es una Zona Especial de Conservación integrada en la Red Natura 2000 y supera las 50.000 hectáreas. En su ficha oficial se recuerda que el macizo aporta “recursos hídricos esenciales” para una de las agriculturas más productivas de Europa, y eso aquí pesa.

Por eso la autorización ambiental impone condiciones concretas antes de abrir. Entre ellas figura un estudio previo de un año para actualizar datos sobre murciélagos y medidas para minimizar impactos en flora y fauna, además de límites a emisiones y ruido. La resolución también señalaba que la afección en superficie durante la explotación se reduciría a 0,3 hectáreas, un dato útil, pero que no sustituye el seguimiento.

La carrera europea por los minerales críticos va en serio

La Unión Europea ha aprobado nuevas reglas para diversificar suministros y aumentar extracción, procesado y reciclaje dentro de sus fronteras. Los objetivos para 2030 están sobre la mesa, al menos un 10% de consumo con extracción en la UE, un 40% con procesado y un 25% con reciclaje, además de limitar dependencias excesivas de un solo país en materias primas estratégicas.

Esto explica por qué proyectos como el de Berja ganan protagonismo. La transición energética necesita materiales para redes, energías renovables, movilidad eléctrica y electrónica, pero el punto fino está en cómo se hace y dónde. Si el proceso afecta al agua o a la biodiversidad, la factura no es solo ambiental, también social.

Qué debería tener en cuenta la gente de la zona

En lo práctico, lo importante es seguir el rastro documental. Qué medidas de control de polvo y ruido se exigen, cómo se gestiona el agua dentro de la mina, qué plan de restauración existe y qué seguimiento se hará en el tiempo, porque una sierra no se “arregla” en dos meses.

Y luego está lo que podemos hacer como consumidores, aunque parezca pequeño. Alargar la vida del móvil, reciclar bien residuos electrónicos y apoyar la economía circular reduce presión sobre nuevos yacimientos. No es magia. Pero suma. El resumen oficial del marco europeo sobre materias primas críticas se puede consultar en el Consejo de la Unión Europea.

El comunicado oficial ha sido publicado en EUR-Lex.

Foto: Minera de Orgiva


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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